Opinión

¿Una década excepcional?

Los avances tecnológicos han provocado que los medios de comunicación no tengan más opción que adaptarse al cambio o desaparecer. | José Antonio Sosa Plata

  • 19/11/2020
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A Roberto Rock

por los primeros diez años de La Silla Rota

La Silla Rota cumple diez años. El portal fue uno de los primeros proyectos periodísticos independientes que incursionaron con éxito en los medios digitales. Hoy se mantiene a la vanguardia porque ha tenido la capacidad de adaptarse no solo a las nuevas necesidades informativas que surgieron con el nuevo ecosistema de comunicación, sino por la solidez de su estructura y contenidos.

Durante este periodo el periodismo de investigación registró grandes avances. El acceso a nuevas fuentes de información y la aparición de fenómenos como la horizontalidad y transversalidad convirtieron la interacción entre los medios de comunicación y las audiencias en uno de sus atractivos más importantes. Las redes sociales son el motor, el aliciente y el intermediario de esta inédita conversación. Las noticias falsas son el enemigo cotidiano a vencer, porque cada vez son más abundantes y peligrosas.

El cambio ha sido radical, y La Silla Rota se ha incorporado a este de manera efectiva. Todos los formatos y géneros periodísticos se han tenido que adaptar a los principios de claridad, concisión, transparencia y contundencia a los que obliga el imperio de la imagen. La impresionante cantidad de información que producen los millones de emisores que hay en la web han hecho de la información un producto fugaz, volátil y sumamente competitivo. 

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Para sobrevivir, los medios están obligados a comprender la lógica y la esencia de los nuevos medios. Además, los líderes de opinión dejaron de ser la pequeña élite a la que era muy difícil acceder. La influencia que ejercían sobre las audiencias dejó de tener un carácter masivo porque la saturación de contenidos configuró un escenario que particionó las audiencias hasta convertirlo en un fenómeno que hoy conocemos como fragmentación o hipersegmentación.

El mundo asiste a una revolución tecnológica que en muy poco tiempo dejó de sorprendernos. A pesar de que la mayoría vivimos literalmente pegados a uno o más dispositivos, el consumo de información se ha vuelto un hábito o una rutina. Si bien es cierto que por momentos activa interesantes formas de participación social o de enorme presión hacia los grupos de poder, también lo es que la dispersión de intereses ha reducido nuestra capacidad para sorprendernos no solo con la violencia que se puede ver en los medios digitales todos los días, sino también con las noticias positivas que se generan día a día.

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Es el tiempo del cambio. Del cambio vertiginoso, profundo y de alto impacto. En diez años la tecnología nos transformó mucho más de lo que se pudo lograr desde 1950, cuando nuestro país le dio la bienvenida a la televisión. En diez años, el mundo utiliza internet para la gran mayoría de sus actividades cotidianas. Los procesos de automatización y la inteligencia artificial han hecho que organizaciones sociales, empresas y medios de comunicación no tengan más opción que adaptarse al cambio o desaparecer.

En diez años, la digitalización modificó sustancialmente los modelos de negocios tradicionales de los medios de comunicación. Hoy se puede hablar, sin duda, de un nuevo periodismo, en el que se transformaron las formas de organización, los métodos de trabajo y el uso de las herramientas de investigación. La disposición y el acceso a los datos es infinito (quién se acuerda ya de los archivos de papel) y las redes sociales forman parte esencial de un sistema interactivo audaz y complejo.

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Sin embargo, resulta paradójico que en los temas principales de la agenda nacional las cosas sigan igual o peor que en 2010. Las preocupaciones de la gente siguen siendo las mismas. La lucha por el poder, los conflictos y las crisis no se han modificado. Más bien, la tendencia marca un reacomodo de los grupos y una tendencia negativa que se resiste a cambiar a pesar de los beneficios que nos están brindado las nuevas tecnologías. La Silla Rota ha dejado constancia de esta dramática situación.

En diez años, tres presidentes de diferente partido han tenido a la pobreza, la inseguridad y el desempleo como sus principales retos. Los resultados hasta ahora alcanzados son insuficientes. En diez años, además, se agudizaron los problemas de salud, al mantenerse o incrementarse la obesidad, la diabetes, el cáncer, los padecimientos cardiovasculares y la hipertensión, entre otras enfermedades, como las principales causas de muerte. La pandemia de la covid-19 agravó la situación.

Consulta: David Corral. "Periodismo tecnológico o ¿tecnología para el periodismo? en tiempos de pandemia. España, Observatorio para la Innovación de los Informativos en la Sociedad Digital, RTVE, 30 Abril 2020.

En diez años, la violencia contra las mujeres ha crecido dramáticamente. Los feminicidios se han incrementado desde 2015 en forma ininterrumpida, año en que registraron 2,383 casos en las cifras oficiales. En el primer semestre de 2020, casi dos mil mujeres fueron asesinadas. La pandemia elevó el número de incidentes de violencia y la respuesta de las autoridades de gobierno en sus tres niveles no ha tenido la capacidad siquiera para contener el problema.

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En diez años, la población de México creció en casi 13 millones de personas. Con 125 millones de habitantes, el país ha tenido que hacer frente a la pandemia y a un conjunto de crisis asociadas que no tendrán solución, desafortunadamente, en el corto plazo. Por eso, la mirada crítica de los medios de comunicación y la que se genera desde las redes sociales tienen que seguir siendo contrapeso y equilibrio de los poderes institucionales. 

La investigación bien documentada, los estudios de opinión profesionales y certeros, los análisis prospectivos y la opinión responsable y libre son algunos de los elementos principales que deben caracterizar al nuevo periodismo. La Silla Rota cuenta con éstos y hoy es uno de los medios más acreditados del ecosistema de comunicación, no solo por la experiencia que ha acumulado en su primera década sino por el profesionalismo que ha demostrado siempre su equipo de trabajo. 

Mis mejores deseos de éxito a todas y todos quienes lo han hecho posible. 

Recomendación editorial: Gabriel Jaraba. Periodismo en internet: cómo escribir y publicar contenidos de calidad. Barcelona, Editorial Ma Non Troppo, 2014.

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