Considerado como la expresión más brutal de la violencia de género, el feminicidio es un delito que al menos desde 2007 se ha venido incrementado en todo el ámbito nacional.  Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) apuntan que entre 2015 y febrero de 2018 se han cometido mil 767 hechos delictivos de esa naturaleza, de los cuales 58.9 por ciento (mil 40 casos) ocurrieron en siete entidades: Estado de México (188), Veracruz (185), Jalisco (145), Ciudad de México (144), Sinaloa (142), Oaxaca (135) y Chiapas (101).

Según el Reporte Sobre Delitos de Alto Impacto del Observatorio Nacional Ciudadano, solamente en enero de 2018 se cometieron 66 feminicidios, dato que no concuerda con las cifras presentadas por el SESNSP, que reporta 63 casos para el mismo mes.

El informe Implementación del Tipo Penal de Feminicidio en México: Desafíos para Acreditar las Razones de Género 2014-2017, que publica el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, consigna que en 2017 fueron asesinadas mil 583 mujeres en 18 estados del país, de las cuales sólo 479 se investigaron como feminicidios.  En contraste, en SESNSP consigna 678 casos ocurridos en 29 entidades.

Iniciativa pretende penalizar difusión de feminicidios

Más allá de las diferencias en las cifras presentadas por las organizaciones de la sociedad civil y por el Sistema Nacional de Seguridad Pública, existen puntos de confluencia preocupantes: por una parte, en incremento anual en el número de feminicidios, que de 2015 a 2016 fue de 48.6 por ciento y de 2016 a 2017 de 17.3. Asimismo, el hecho de que el delito se ha ido extendiendo en todo el territorio nacional, al pasar de 23 estados en 2015 a 29 en 2017.

Homicidio a madres en gestación

Un elemento particularmente preocupante en la violencia de género feminicida en nuestro país es la aparición de casos en los que las mujeres son asesinadas para robarles a sus hijos en gestación.

María Salgueiro, autora del Mapa de Feminicidio en México, ha informado que en los últimos cinco años se han documentado 11 casos de esta brutal modalidad de violencia, en la que concurren otros delitos como son secuestro y tráfico de menores u órganos, sin que ninguna autoridad local ni federal haya manifestado su interés por diseñar estrategias de prevención de estos delitos, además de que ninguno de los candidatos a la Presidencia de la República se ha manifestado en este sentido.

Tampoco se sabe si estos hechos delictivos están vinculados a actividades de la delincuencia organizada, aunque puede deducirse dicha relación en razón de que los estados en los que se han presentado tienen fuerte presencia de estas organizaciones delictivas.

Urgen datos desagregados con perspectiva de género

Desde enero de este año, el Sistema Nacional de Seguridad Pública dio a conocer el esfuerzo de desagregación de los datos estadísticos relativos al feminicidio. Sin embargo, aun cuando la estrategia significa un pequeño avance en lo referente a la contabilidad de este delito, sigue pendiente la inclusión de la perspectiva de género en las estadísticas delictivas.

Desagregar información sobre secuestros

Ello permitiría conocer, por ejemplo, cuántas mujeres fueron asesinadas por arma de fuego o por instrumento punzo cortante en las subcategorías de "homicidio doloso" y "homicidio culposo". Desde luego, esta categorización replanteará los indicadores de la violencia contra las mujeres, al margen de que las carpetas de investigación se hubieran abierto por homicidio y no por feminicidio.

Según datos del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, en 2017 se cometieron 177 feminicidios "con actos brutales" para privarlas de la vida: 67 fueron asesinadas con arma blanca, 47 a golpes y 20 fueron asfixiadas.


"Sobre la relación de la víctima con el victimario, seis estados proporcionaron información; preocupa el hecho de que, en 132 casos, la autoridad no especificó la relación de la víctima con su victimario, 37 mujeres tenían una relación de pareja con su victimario, 27 mujeres fueron asesinadas por un familiar, seis por un conocido, 12 por un desconocido y en seis casos la víctima no tenía ningún tipo de relación con su victimario".

Estrategias de prevención

Las estrategias de prevención de la violencia contra las mujeres requieren tomar en consideración diversos elementos del contexto social, como lo son la pobreza, la marginación, la falta de acceso a los servicios de salud, la presencia de organizaciones de la delincuencia organizada en los lugares a donde se han presentado casos —particularmente aquellos donde el agresor es desconocido—, entre otros.

En cuanto a la investigación del delito de feminicidio resulta urgente contar con un protocolo único con perspectiva de género —quizá surgido desde las instancias federales— que derive en análisis periciales profesionales que brinden elementos para el esclarecimiento del hecho delictivo y con ello reducir los niveles de impunidad.

Los medios de comunicación también tienen ante sí un gran desafío, pues deben contar con códigos deontológicos enfocados al tratamiento adecuado de la información sobre la violencia de género, que no derive en la exposición gráfica innecesaria de los hechos delictivos, ni revictimicen a las mujeres que han sufrido cualquier tipo de violencia.

Transparencia comprometida

@gomezvives @OpinionLSR | @lasillarota



Debe iniciar sesión para poder enviar información

Debe iniciar sesión para poder enviar información