DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Mariana, la pachuqueña que se hizo taxista para mantener a su familia

Mariana Franco se hizo taxista para mantener a su familia después de que la persona que era su pareja le quitó el negocio que tenían juntos y dejó de aportar dinero para la manutención de los hijos de ambos

Mariana encontró en el taxi la posibilidad de atender a su familia y llevarle el sustento.Créditos: Ian Lima
Escrito en HIDALGO el

PACHUCA.- La necesidad de sacar adelante a sus tres hijos, a su mamá y tía, hizo que Mariana Franco Muñoz, una mujer de 39 años que vive de Pachuca, dejara de lado el miedo y riesgos de manejar un taxi en la ciudad. Además, adentrarse en un mundo que social y tradicionalmente es de hombres.

Todo inició cuando su expareja abandonó la responsabilidad de apoyar en la manutención de su familia. Sin decir más, se marchó y dejó a Mariana con la obligación de pagar escuelas, alimentación, servicios. Ella buscó una actividad que le permitiera equilibrar su horario en el hogar y el trabajo.

En entrevista con La Silla Rota Hidalgo, Mariana comentó que desde hace ocho meses comenzó a trabajar en el taxi. Ella se define como una mujer trabajadora, independiente y jefa de familia. Nació en la Ciudad de México, sin embargo, desde muy pequeña vino a Hidalgo a vivir “a un ranchito acá en el municipio de Singuilucan”.

“¿Es riesgoso?, sí. ¿no te da miedo?, pues sí, pero es mi necesidad de sacar adelante a mis hijos, a mi tía y a mi mamá, pues hasta hoy mi exmarido no me apoya en nada, ni siquiera para ver a la niña pequeña, por más de que le exijo que la vaya a ver. Hoy con el taxi tengo tiempo para llevar a mis hijos a la escuela y recogerlos y si se enferma mi mamá, la puedo llevar al doctor sin batallar”, expresó la mujer quien asegura que su mayor pasatiempo es estar con su familia

Mariana y el taxi que conduce | Foto: Ian Lima

¿A qué te dedicabas antes de manejar el taxi?

Mariana ha trabajado desde los 13 años de edad. Sin embargo, antes de subirse al taxi era promotora y vendedora de planes en televisión por cable, telefonía e internet. También, había emprendido un negocio de venta de carne y tortillas de comal, junto con su expareja.

Sin embargo, cuando se separó de su pareja, él le quitó todo apoyo. Incluso cerró el local. Eso hizo que Mariana entrara en una incertidumbre y estrés, pues de momento se le cerraron todas las puertas, pero fue más el amor a sus hijos y familia que la llevaron a buscar este trabajo.

En el proceso de separación, su mamá se fracturó el pie y la cadera, por lo que tuvo que ser operada… su expareja le dijo que él iba a hacerse responsable de los gastos de sus hijos, mientras ella atendía a su mamá, pero no fue así.

“Nos separamos. Me vi en una situación difícil donde tuve la presión de sacar adelante a mis hijos y a mi mamá; fue entonces que busqué la opción de trabajar en un taxi. Para preguntar si había trabajo, me subía a los taxis, pese a que no tenía mucho dinero”, contó.

Desde hace ocho meses Mariana es taxista | Foto: Ian Lima

Fue gracias a la orientación de una exempleada que trabajó con ella en la carnicería que la contactó con un señor que, curiosamente, andaba buscando un chofer para que manejara su taxi. Cuando le hizo la entrevista, recuerda, su patrón le pidió que, como primera prueba, lo llevara hasta donde ella vive a fin de saber en qué lugar guardará el vehículo. Fue así que consiguió el tan anhelado trabajo.

“También busqué un trabajo así para tener un automóvil que me permitirá no solo ganarme el sustento, sino llevar a mis hijos a la escuela y, por si se enferma otra vez, a mi mamá al médico, de otra forma no tenía cómo movilizarme”, agregó.

Ya que no tenía dinero por su situación económica, fue su propio patrón y su cuñado quienes la apoyaron económicamente para juntar el dinero para sacar el tarjetón de circulación.

Mariana conduce un taxi metropolitano | Foto: Ian Lima

¿A qué hora empiezas a trabajar?

“Te puedo decir que trabajo 24 horas al día… no te creas (bromea), aunque si me sale un servicio a las 5:00 de la mañana, a esa hora inició. Cuando no, me salgo a trabajar a entre las 8:00 y 9:00 de la mañana, antes les doy de desayunar a mis hijos y después regreso por ellos, como a eso de las 13:30 horas para llevarlos a la escuela, ya después vuelvo a trabajar”, contó.

Cuando la contactan para hacer un servicio de noche o madrugada, ella pide que le avisen cuando menos una hora antes, para que le dé tiempo de descansar.

“Lo que más me gusta de este trabajo es el tiempo libre… hago lo que quiero y no tengo jefe, bueno, sí, pero solo tengo que entregarle la cuenta. Hasta eso mis patrones son lo más flexibles, hay días bueno y no tan buenos, no existen los días malos, pero hay días que no me va bien y le digo a mi patrón que me aguante y este me dice que no hay problema. Entonces, esa es la gran facilidad de tener el taxi”, expresó.

¿Este trabajo es más para hombres que mujeres?

Para Mariana ese planteamiento es limitante, pues ella cree que en la actualidad cualquier trabajo es para ambos, hombres como mujeres, pues asegura que se todos tenemos la misma capacidad de realizar un trabajo.

Aunque son pocas, dice, sí hay mujeres taxistas en la zona metropolitana de Pachuca. Incluso, hace poco, la mamá de un excompañero de la escuela de su hijo, incursionó en este oficio.

“Un día me vio en el taxi y se me acercó para preguntarme cómo le había hecho para entrar a trabajar de taxistas… ella también se estaba separando. Yo le conté cómo le hice. Hace 15 días me escribió para contarme que ya está trabajando en un taxi”, dijo.

Una estampa de la Virgen de Guadalupe acompaña a Mariana | Foto: Ian Lima

Un trabajo de psicólogos

Por su empatía, Mariana suele conectar con el pasaje, pues es muy platicadora. La mayoría le ha preguntado el motivo por el cuál maneja un taxi. Ella, sin pena, les cuenta la historia de su separación y la necesidad de sacar adelante a sus hijos. 

“Hay muchos pasajeros que se ponen a platicar conmigo y me llegan a contar algunas partes de su vida y problemas. Al final, de cierta forma es una terapia para mí, pues conoces varios problemas que te cuentan que dices ‘el mío es simple’. Hay quienes tienen más problemas que otros y al final es parte de un proceso de trabajo y comprensión, de humanidad, de escuchar a los demás”, indicó.

Afortunadamente, en estos ocho meses no ha sufrido de acosos o agresiones. Los compañeros de base son muy respetuosos y los pasajeros, hasta en ocasiones, le dan propina por su buen servicio.

“Una vez llevé a un abogado a un lugar. Al platicarle mi historia, de que me abandonó mi expareja, fue tan generoso que me ofreció sus servicios profesionales para demandar una pensión”, recordó.

Finalmente, en el marco del Día Mundial de la Mujer, recordó que en esta vida “hay que ser autosuficientes y no tener dependencia por algo o alguien, siempre hay que tener la autoestima alta. Para contactar sus servicios, este es su número telefónico: 771 6295875.

sjl