REVOLUCION MEXICANA

El cuartel de Pancho Villa donde ahora venden rebanadas de pizza barata

La antigua finca del siglo XIX Casa de las monas fue cuartel del revolucionario Pancho Villa, fue también sede del estado de Guanajuato

Escrito en GUANAJUATO el

León-. El antiguo edificio Casa de las Monas es una finca histórica que se encuentra en la calle 5 de mayo, se le llama así porque dos mujeres son pilares de la fachada principal.  El famoso Pancho Villa tomó la finca en donde se acuarteló hace 108 años, hoy el edificio es una pizzería.

Pancho Villa atacó a  Álvaro Obregón en los llanos de Santa Ana del Conde en 1915, tenía los campamentos de la División del Norte a las afueras de la ciudad, en Casa de la Monas tenían su cuartel general en donde incluso promulgó la Ley Agraria el 24 de mayo de 1915.

Hoy Casa de las Monas es un edificio del centro, aunque histórico, es ocupado por una marca local de pizzas que ofrece combos de pizza de diferentes tamaños, papas y refresco, pero hace más de 100 años el comandante en jefe de la División del Norte, Francisco Villa, habitó en el edificio.

Cuando Villa tomó León hizo a la ciudad capital del estado de Guanajuato y fue por decreto del coronel Abel Serratos, que atendió el ayuntamiento hasta el 18 de enero de 1915 cuando fue nombrado Gobernador del Estado por el presidente de la República General Roque González Garza. 

Villa vivió en León, y en León se definieron dos proyectos de la Revolución Mexicana: la Revolución popular comandada por Pancho Villa y Emiliano Zapata y la Revolución constitucionalista de Venustiano Carranza y Álvaro Obregón. En León fue derrotado Pancho Villa, en donde perdió gran parte de su poderosa caballería en las llamadas Batallas de la Trinidad. Finalmente el Centauro del norte se replegó hacia el norte del país.

 “Villa tenía su cuartel general en León, en el edificio de la Casa de las Monas, casa del general y gobernador Abel Serratos, en la calle 5 de mayo. Un domingo, hacia las 12 se produjo un robo de piezas de manta y pescaron frente a la casa a los rateros, Villa, tras asomarse al balcón, mandó a un ayudante para que le llevaran a los ladrones. Se había juntado la bola. Lloraron y le suplicaron. Villa los mandó con escolta y encuerados a recorrer las calles, ante el escándalo de los locales, que por cierto se dirigían a misa de 12 en la catedral” escribe Paco Ignacio Taibo II en el libro Pancho Villa Una biografía narrativa.