El Presidente electo ha propuesto que se haga una consulta o encuesta a la ciudadanía para tomar la decisión sobre si continuar con la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México o si detenerlo y construir dos pistas adicionales en la terminal aérea militar de Santa Lucía, en el Estado de México. Más allá de lo anómalo de que se pudiera cuestionar entre una opción viable y otra inviable (pues podría haber interferencias de Santa Lucía con el tráfico aéreo del actual aeropuerto capitalino), un primer elemento que podría criticarse es por qué se considera para ello este proyecto, ya en marcha, y no otras inversiones del futuro gobierno federal, como podría ser el Tren Maya.

Las reglas para las consultas

Además, pareciera cuestionable que se lleve a cabo una consulta absolutamente extra legal, sin controles ni garantía alguna de neutralidad, con procedimientos y responsables que pudieran ser cuestionables para cualquier ajeno, y que se pretenda tomar como expresión de la voluntad popular por un gobernante que todavía no estará en funciones.

Existirían serias reservas sobre los procedimientos que puedan emplearse para la operación de este ejercicio desde fuera de las instituciones, pero más sobre la capacidad para comunicar y dotar de información plena y equilibrada al cuerpo electoral para que en unas cuantas semanas y con mecánicas indefinidas se adopte una posición razonada respecto a un asunto técnicamente complejo. Pero francamente parecería irresponsable tomar una decisión que se asuma como vinculante haciendo uso de un mecanismo en el que no se garantiza la participación de una proporción significativa de la ciudadanía.

Los antecedentes de la consulta

Se puede argumentar que este tipo de consultas no es inédito. Apenas en septiembre del año pasado se celebró un referéndum en Berlín por el que los ciudadanos de este Estado alemán se pronunciaron por mantener en funcionamiento el aeropuerto de Tegel, que las autoridades tenían la intención de clausurar cuando se inaugure el futuro aeropuerto "Willy Brandt". Pero este ejercicio fue convocado en respuesta a una iniciativa ciudadana que logró recabar las firmas requeridas y que se celebró conforme las normas legales establecidas, en el ámbito geográfico relevante, de manera concurrente a las elecciones generales y con carácter no vinculante.

El futuro Ejecutivo federal podría recurrir a cualquier fórmula a su alcance para conocer la opinión ciudadana sobre el proyecto de Aeropuerto en la Ciudad de México. Podrá hacerlo con los procedimientos que quiera, cómo quiera, cuándo quiera, apoyado por quién quiera y preguntando a quienes quiera lo que quiera. Pero eso no dota de validez a los resultados de su consulta, aunque el futuro gobernante haya decidido voluntariamente asumir como propios sus resultados. Este ejercicio no lo deslinda de ninguna manera de su responsabilidad formal por lo que decida hacer.

¿Qué sería una "constitución moral"?

@ricartur59 | @OpinionLSR | @lasillarota



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