Opinión

Conectadas: mujeres por más mujeres

CONECTADAS surgió para hacer el camino a la igualdad menos sinuoso, más ágil y eficaz | María Elena Estavillo

  • 07/05/2018
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El pasado 23 de abril tuvo lugar el lanzamiento público de CONECTADAS[1], la red de mujeres líderes profesionales de las telecomunicaciones, radiodifusión y TIC, unidas para impulsar en esta industria la igualdad de género sustantiva.

CONECTADAS nace de una preocupación común de este grupo de mujeres del que formo parte, al constatar la escasa inclusión y participación femenina en los cargos directivos y en la toma de decisiones, no sólo en la iniciativa privada, sino también en la academia, las dependencias del poder ejecutivo federal, del poder judicial, órganos autónomos y en las organizaciones de la sociedad civil relacionadas con las comunicaciones electrónicas.

Aunque cada día se evidencia una mayor preocupación por la inclusión, lo cierto es que estamos lejos de alcanzar la igualdad de género a la que México se comprometió internacionalmente como parte de los objetivos de desarrollo sustentable de la ONU, que señalan específicamente la necesidad de que las mujeres estén representadas en los procesos de decisión políticos y económicos.

Si bien se han hecho esfuerzos de diversa índole y grado, impulsados de buena fe, lo cierto es que en su mayoría los programas de inclusión de género han sido diseñados y aplicados por hombres, sin contar con la perspectiva de las mujeres de las propias organizaciones y, por tanto, estos esfuerzos no han rendido los frutos esperados.

Los indicadores disponibles nos revelan una realidad preocupante tanto a nivel global, en la región de América Latina y particularmente en nuestro país, donde observamos una muy escasa participación de mujeres en cargos y responsabilidades de alto nivel.

Esta situación es aún más seria en el ámbito de la ciencia y la tecnología, donde se encuentran insertos los medios de comunicación electrónicos.

Participación femenina

El índice global de brecha de género del Foro Económico Mundial ubicó a México en el número 66 de 144 países en el año 2016. Para el año siguiente, nuestro país había caído 15 lugares, hasta el 81 de la lista.

Esta regresión se explica por la baja proporción femenina entre los profesionales y trabajadores técnicos, una mayor brecha salarial y, sobre todo, por un muy preocupante lugar 124 (de 144) en el subíndice de participación y oportunidad económica de las mujeres.

En contraste, México está mucho mejor ubicado en el lugar 34 de empoderamiento político de las mujeres, gracias a las cuotas y otras acciones afirmativas incorporadas en las leyes electorales.

Al analizar 3 mil empresas en el mundo, Credit Suisse encontró que en 2016 solo el 3.9% tenía directoras ejecutivas[2]. Esa cifra no se incrementó desde el estudio anterior realizado en 2014. América Latina, representada por empresas de Brasil, Chile y México, era la región con el porcentaje más bajo de todas las estudiadas, apenas del 1 por ciento.

Desde 2009, Morgan Stanley Capital International ha dado seguimiento a la participación de mujeres en las juntas directivas de empresas que cotizan en bolsa en el mundo. De una muestra de 4 mil 218 encontró que en 2015 el promedio era del 15 por ciento. Dentro de este grupo, las empresas de México mostraban un rezago significativo con apenas el 5.2% de participación femenina.

Por otra parte, cada vez se acumula mayor evidencia del impacto positivo de la inclusión laboral de mujeres, particularmente en posiciones de dirección y toma de decisiones.

Según datos del BID, el ingreso de las mujeres entre los años 2000 y 2010 en América Latina y el Caribe ayudó a reducir la pobreza en un 30%, debido a que las mujeres invierten una mayor proporción de su ingreso en comida, salud y educación para sus familias, lo que contribuyó a la movilidad social ascendente, es decir, a salir de la pobreza.

El Instituto Global McKinsey calcula que, si las mujeres mexicanas tuvieran la misma participación que los nombres en la economía, el impulso potencial para el país sería un incremento hasta del 40% del PIB anual.

Por su parte, Ernst & Young estudió 22 mil empresas en 91 países, encontrando que aquellas con mujeres en cargos de alta dirección tuvieron un mayor crecimiento económico y rentabilidad comparadas con las empresas lideradas solamente por hombres.

Deloitte revela que de las 125 empresas más exitosas de Fortune 500, aquellas con mujeres en los consejos de administración superan en 53% de retorno de capital a las que no tienen representación femenina.

Estas conclusiones son confirmadas por otros estudios, entre los cuales están los de Morgan Stanley Capital International y la OCDE.

Adicionalmente, otras investigaciones han encontrado que las empresas con mayor diversidad de género en la alta dirección son las más innovadoras y obtienen mayores ingresos derivados de la innovación, tema sobre el cual escribí recientemente.

Diversidad e innovación

Este aspecto es particularmente relevante en una industria con un gran componente tecnológico y en rápida transformación, como son las telecomunicaciones, los medios electrónicos y las TIC.

Inclusión

CONECTADAS se enfoca en esta industria, entre otras razones, por la gran influencia que tiene en el desarrollo económico y social, así como en la posibilidad de generar un país más incluyente.

Por una parte, las telecomunicaciones y las TIC son una poderosa herramienta de inclusión con la posibilidad de abatir la brecha económica y social, al llevar directamente a las personas, a través del internet, oportunidades económicas, de educación, de inserción social y de salud.

Por otro lado, los mensajes que los medios y las plataformas digitales transmiten sobre los roles asignados a hombres y mujeres, moldean en buena medida la idiosincrasia de los mexicanos y mexicanas de todas las edades.  Por lo tanto, su potencial para impulsar la igualdad de género es enorme.

En la medida en que los medios difundan contenidos incluyentes, que eviten los estereotipos de género, podremos impulsar cambios positivos en la forma en que los hombres ven a las mujeres y a otros hombres, y en cómo las mujeres nos vemos y vemos a los hombres.

Al llevar una perspectiva diversa e incluyente a la toma de decisiones dentro de las organizaciones que integran este sector, podremos lograr de una manera más directa y rápida, que éstas se transformen.

CONECTADAS surgió para hacer el camino a la igualdad menos sinuoso, más ágil y eficaz, sensibilizando sobre los beneficios de construir organizaciones más incluyentes y orientando sobre las estrategias más eficaces para lograrlo, donde el talento de las mujeres se cristalice en empresas, autoridades, universidades, centros de investigación y asociaciones civiles más productivas, competitivas, exitosas y socialmente responsables.

Confiamos en que podremos construir de la mano, con mujeres y hombres comprometidos, una nueva cultura que deje a un lado mitos e inercias; que abra espacios para mujeres y hombres en condiciones de igualdad sustantiva; que impulse el crecimiento de esta industria; y que catapulte a México a un desarrollo próspero e incluyente.

Las encuestas... esas incomprendidas

@OpinionLSR | @lasillarota

@elenaestavillo

Comisionada del IFT. Las opiniones expresadas son a título personal y no deben entenderse como una posición institucional.


[1] La presentación completa puede verse aquí: http://www3.weforum.org/docs/WEF_GGGR_2017.pdf

[2] Dawson, Natella y Kersley (2016): The CS Gender 3000: The Reward for Change. https://evolveetfs.com/wp-content/uploads/2017/08/Credit-Suisse-Reward-for-Change_1495660293279_2.pdf


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