Así termina Peña Nieto

Una de las funciones básicas de nuestro sistema electoral, columna vertebral de nuestra democracia, es la gran oportunidad de que tanto mujeres como hombres que cumplen 18 años y obtienen su credencial de elector pueden elegir a quienes les depositarán su confianza para gobernarnos por un periodo determinado.

Así surgen nuestras autoridades, las figuras que se constituyen como nuestros representantes populares para buscar las mejores condiciones de vida, en este caso, para todos los que somos mexicanos.

Con nuestro voto, al menos en apariencia, elegimos a los "mejores", a los que nos convencieron de diversas propuestas formuladas en el periodo de campaña; de quienes nos ofrecieron mejores condiciones de vida y de desarrollo social, económico y cultural; a los que creímos que impulsarían a México a ser una mejor nación para vivir.

Pero, ¿qué pasa cuando estas expectativas no se cumplen? Más allá de la decepción, del enfado y del coraje, la molestia es mayor porque las condiciones de vida o siguen igual en el mejor de los casos o bien han empeorado.

Este parecería ser el sentir de la población mexicana con el gobierno de Enrique Peña Nieto que, hace seis años ganó junto con su partido político el PRI, la elección más representativa: la presidencial, justamente ante López Obrador y, seis años después estrepitosamente termina un sexenio con números negativos y le entrega la administración federal a quien derrotara en las urnas hace seis años.

En este sentido, y de acuerdo con una medición hecha por el Diario El Universal, Peña Nieto termina su mandato con una desaprobación de cuatro de cada cinco mexicanos. Sólo el 20.5% valoraron positivamente el desempeño de Peña Nieto y con ello, al gobierno federal en lo general.

Consecuentemente, alrededor del 70% desaprueba la gestión de Peña Nieto, por un 9.8% que ni aprueba o desaprueba el desempeño gubernamental.

Estos números por sí solo son contundentes; muestran un terrible deterioro no sólo de las esperanzas de quienes votaron por Peña Nieto, sino es en verdad lamentable que un ejecutivo federal que logró llegar justamente por el voto mayoritario de los mexicanos termine su mandato con los peores números jamás registrados para un mandatario.

El ejercicio de El Universal apunta también el sentir de la población respecto a los indicadores que causaron esta debacle. Así, el 24.5% de la población entrevistada consideró como el principal error la corrupción, seguida de los malos resultados percibidos en la economía (16.2%); el 13.4% señaló el mal manejo en torno al combate a la delincuencia; el 7.5% indicó las llamadas reformas estructurales; el 6.3% refirió el aumento de la pobreza, entre otros aspectos.

En contraparte, los "logros" del gobierno de Peña Nieto se ubicaron principalmente en cuatro grandes rubros: la aprobación del TLC que apenas alcanzó un 7.3% de la población entrevistada; el acceso a la salud (6.9%), el ataque a la pobreza (6.9%) y las reformas estructurales (6.4%). No obstante, un 46.2% consideró que no hubo ningún logro en el gobierno de Peña Nieto.

Estas cifras confirman lo que ya otras mediciones venían refiriendo: la falta de eficiencia en el gobierno de Peña Nieto.

Manejar un gobierno, con una población exigente como lo es la mexicana, contar con la destreza, la capacidad, la visión, pero, sobre todo, estar comprometido a cumplirle a la población no es una tarea fácil.

Por consiguiente, estos números y sus resultados deben ser tomados en cuenta por el gobierno de López Obrador que hoy inicia con grandes expectativas de la población y, tiene, junto con quienes lo acompañarán en esta travesía, la alta responsabilidad no sólo de cumplir con las funciones que la ley les obliga, sino cumplirle a la gente, atender sus demandas e inquietudes, pero, sobre todo, lograr que México ahora sí se mueva. ¡Hasta la próxima!

Áreas de oportunidad en materia electoral

@fdodiaznaranjo | @OpinionLSR | @lasillarota



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