Opinión

Algo para recordar. Hace 50 años

A partir del 68 nada fue igual en muchos sectores de la vida pública y privada, tanto de los ciudadanos como de las instituciones | Gustavo Ferrari W.

  • 04/03/2018
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Mientras las noticias gastan kilómetros de audios, videos y artículos sobre el proceso electoral de este año y quién será el elegido por la mayoría de los votantes, me he tomado unos momentos para alejarme de la locura mediática cotidiana, mirar el paso del tiempo y recordar qué pasó 5 décadas atrás en uno de los años históricamente más recordados del siglo XX.

El mundo se encontraba en el auge de la guerra fría. La Unión Soviética se enfrentaba al sistema capitalista, o viceversa, en una desmesurada carrera ideológica y bélica. La guerra de Vietnam, la conquista del espacio, las fronteras ideológicas, la soberanía limitada, eran parte cotidiana de los conflictos que se presentaban en torno al dominio hegemónico del poder.

El movimiento hippie pedía a gritos hacer el amor y no la guerra. San Francisco se convertía en la ciudad de la rebeldía y el vale todo.  Moría brutalmente asesinado ese apóstol de la paz llamado Martin Luther King que un día tuvo un sueño de unidad en un país étnicamente fragmentado. Robert Kennedy era muerto, siguiendo la tragedia sufrida por su hermano años atrás por una bala que truncaba su camino a la presidencia de los Estados Unidos, que finalmente ganaría Richard Nixon y que lo que llevaría al posterior escándalo de Watergate.

Fue el 68 un periodo decisivo para el orden global. Fue en 1968, cuando los estudiantes se rebelaron por más derechos, estimulados en gran medida por la extraordinaria erupción del mayo francés en París, donde la consigna de “prohibido prohibir” de  Daniel “el Rojo” Cohn-Bendit, contagiaba a los diversos movimientos sociales que emergieron con diferentes matices de insurrección  en Estados Unidos (Berkeley) y México (Tlatelolco) en Occidente, hasta Polonia, Checoslovaquia y Yugoslavia, dentro del bloque socialista.

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La primavera de Praga, la matanza de My Lai en Vietnam, la revolución cultural china de Mao Tze Tung y su Banda de los Cuatro,  que obliga a la élite universitaria y política a trabajar en el campo; la primera puesta en la órbita lunar de una nave; los Juegos Olímpicos de México con el despertar del movimiento civil Black Panter; y la  Conferencia Episcopal de Medellín que analiza la transformación de la iglesia católica en América Latina a la luz del Concilio, dando paso al nacimiento de la Teología de la Liberación, son hechos sucedidos en ese año que cambiaron, de una u otra forma, la visión y la historia de la humanidad.

Hace 50  años atrás todos estos sucesos, sin CNN, WhatsApp o Twitter,  fueron parte fundamental para establecer nuevos derechos dentro de la  democracia, incluido el de cuestionar abiertamente la autoridad, provenga de donde provenga. A partir del 68 nada fue igual en muchos sectores de la vida pública y privada, tanto de los ciudadanos como de las instituciones. En México fue el comienzo,  frente a un autoritarismo partidocrático, de un tiempo, aún no consolidado, que exigía mayor participación ciudadana, libertades políticas y civiles y, sobre todo, menor desigualdad.

1968 fue un año icono que quedará grabado en quienes tenemos aún la memoria para recordarlo y analizarlo.

Como dato curioso de esa época, un 19 de mayo en México, comienza a difundirse el programa infantil “En  familia con Chabelo”. Y con eso creo que está todo dicho.

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@gferrariw | @OpinionLSR | @lasillarota

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