Opinión

Dinámicas laborales en EU, mi experiencia

Trabajar en el extranjero es un reto, cada día demanda una constante capacitación y una batalla por ganarte tu lugar. | Andrea Mata

  • 23/05/2019
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Soy una diseñadora mexicana, actualmente viviendo y trabajando en la ciudad de Nueva York. En los casi tres años dentro de EU he aprendido a reconocer los factores más representativos de la dinámica laboral de este país; que han influido en mi desarrollo profesional y en el de las personas en mi entorno. Aunque cada experiencia es única y afectada por diferentes variables (como los años de experiencia de la persona, el tipo de profesión que desempeña o la ciudad en dónde reside), vale la pena hacer mención de algunas consideraciones generales que creo son importantes para cualquier persona que está pensando ejercer su profesión en Estados Unidos.

Trabajar en el extranjero es un reto, no sólo supone una meta cumplida o un momento de éxito, como a veces preferimos retratarlo, cada día demanda una constante capacitación y una batalla por ganarte tu lugar.

Probablemente habrán escuchado o leído que Estados Unidos tiene el primer puesto en el Índice de Competitividad Global. A diferencia de lo que normalmente se piensa, este índice no se refiere a las conductas de rivalidad en ámbitos laborales o escolares, si no que mide la habilidad de los países para proveer altos niveles de prosperidad a sus ciudadanos. Su evaluación se basa en diferentes indicadores económicos, sociales y culturales; y es calculado por medio de doce pilares: instituciones, infraestructura, estabilidad macroeconómica, salud y educación primaria, educación superior y capacitación, eficiencia en el mercado de bienes, eficiencia en el mercado laboral, sofisticación del mercado financiero, preparación tecnológica, tamaño de mercado, sofisticación empresarial e innovación.

Bajo este criterio, Estados Unidos se convierte en el país con el mayor número de oportunidades para el crecimiento individual y profesional. Esto genera que una gran cantidad de personas extremadamente capacitadas se encuentren compitiendo constantemente por las mismas oportunidades. Ahora agreguemos que socialmente, los individuos son presionados a escalar de puesto a un ritmo acelerado, y a aspirar al reconocimiento público por completar sus objetivos. Esta combinación de factores da pie a situaciones con las que muchos pudieran no estar familiarizados.

Auto-reconocimiento

A diferencia de lo que se vive en México, dónde uno o dos empleados están realmente interesados en un puesto superior; en las agencias de diseño estadounidenses pareciera que absolutamente todos los empleados están trabajando por alcanzar un primer lugar. El camino a este ascenso no necesariamente se refleja igual para todos ya que en las empresas hay diferentes áreas y disciplinas, pero en algún punto estos caminos se interconectan por lo que es inevitable verse envuelto en situaciones donde tu trabajo quede eclipsado por el de otros.

Para los empleados es natural remarcar qué responsabilidades asumen en los proyectos y en la empresa. Como yo lo leo, evidenciar tu esfuerzo constantemente es una manera en la que protegen su trabajo. Aunque parezca innecesario y muchos mexicanos no estemos acostumbrados, se presenta la necesidad de comunicar a tu superior el progreso en tu desarrollo y tus victorias. Ponerse en el foco de atención termina siendo esencial para crecer profesionalmente.

Escolaridad

La escolaridad y los logros académicos son importantes. Desde el momento de aplicar para la visa de trabajo. En mi caso la TN (visa que facilita el traslado temporal de profesionistas entre Canadá, México y Estados Unidos), se pide como requisito presentar la cédula profesional. Otros reconocimientos académicos y pruebas que avalan tu experiencia laboral también son puntos extra para la aprobación del visado.

La importancia de tu escolaridad dependerá de tu área. Para el caso de diseño y las artes, puedo decir que se tiene una idea más libre de la formación personal. Se habla mucho del talento, que es en gran medida subjetivo, de manera que no es común que me pregunten de dónde me gradué. Sin embargo, he conocido casos de personas en otras áreas que se han enfrentado a la desconfianza de estadounidenses hacia la calidad de su carrera en México. Es difícil competir con alguien que se graduó de una universidad renombrada en el país como Harvard o Yale, por poner un ejemplo, pues automáticamente se asume que tiene habilidades y conocimientos más altos que el resto de las personas.

El uso del lenguaje

Más allá de dominar el inglés a un nivel intermedio-alto, es importante la habilidad de comunicación y especialización de los temas que te competen. En EU el sistema educativo enseña a las estudiantes a ser excelentes presentadores, en general, los estadounidenses son muy bien articulados, saben capturar audiencias y tienen bien dominado qué tono usar para cada ocasión. Por lo que la habilidad de presentar tu trabajo de manera clara y atractiva es una de las habilidades más valiosas a desarrollar. Se puede percibir que hasta en los momentos más relajados, las personas tienen cuidado de manejarse educada y profesionalmente. En lo personal, este comportamiento me causaba mucha incomodidad ya que estaba muy acostumbrada a la camaradería en mis trabajos anteriores, me costó un poco encontrar un balance entre conservar mi sentido del humor, pero también presentarme de manera seria ante mis colegas en los momentos adecuados.

Individualismo

A pesar de que existe en definitiva una gran colaboración, ya que en la empresa todos desempeñan su rol proactivamente, no existe el sentido del compañerismo como lo conocemos en México. Como mencioné antes, los empleados utilizan cierto lenguaje para denotar profesionalismo y a su vez mostrar la jerarquía de su rol. La mayoría de los empleados tienden a no involucrarse personalmente con otros empleados para proteger sus intereses. Esto no quiere decir que no haya charlas o se diviertan juntos de vez en cuando, pero en general el empleado promedio ve por sus intereses personales y bienestar, separa su vida personal del trabajo.

Otra cara de este factor es la naturalidad con la que los empleados demandan condiciones laborales ideales y sus derechos básicos sin tener que sobrecompensar con excesivas horas de trabajo. Es raro ver el tipo de relación en la que el jefe siente que le está haciendo un favor al empleado, la cual es muy común en México. Queda sobreentendido que la relación que el empleado tiene con el empleador beneficia a ambos.

Hay dinámicas que México necesita implementar para generar conductas de trabajo más saludables y una competitividad que promueva mejores profesionistas. Aunque hay días que, incluso el hecho de no recibir los buenos días (es Nueva York, ¿qué esperaba?) me hacen sentir como un pez fuera del agua, trato de recordarme algunas cosas:

-Mudarse a otro país implica cierto grado de adaptación a las costumbres, ya seas profesionista, estudiante o incluso turista, estudiar el contexto del país y conocer sus normas puede hacer las cosas mucho más sencillas.

-No hay que tomar estas dinámicas laborales como nuevos mandamientos. Se trata de realizar una valoración de las situaciones y reconocer cuándo se puede ser flexible y cuándo se debe actuar de acuerdo con tus valores.

-Hay dinámicas del ambiente laboral en México que vale la pena rescatar y promoverlas requiere un esfuerzo, empezando por dar los buenos días.

¿Cómo les explicas México?

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