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Con hacinamiento y en crisis, hospital que atendió a Slim por covid

En el Instituto Nacional de Nutrición murieron en tres meses 110 enfermos covid por no haber ventiladores; en 45% de ellos faltó espacio en Cuidados Intensivos

  • MARILUZ ROLDÁN
  • 04/02/2021
  • 20:30 hrs
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Con hacinamiento y en crisis, hospital que atendió a Slim por covid
Desde que se reportó el primer caso de covid-19 en el país, este instituto fue uno de los primeros que se reconvirtió para atender a pacientes que se infectaron del virus Sars-CoV2. (Cuartoscuro)

Aunque las autoridades aseguran que los hospitales no se han visto rebasados, un estudio mostró que desde abril ya había saturación en los nosocomios de la Ciudad de México. En el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán el 45.6% de las defunciones por covid-19 ocurrieron porque los pacientes no pudieron ser atendidos en la Unidad de Cuidados Intensivos ya que no había camas disponibles.

Desde que se reportó el primer caso de covid-19 en el país, este instituto fue uno de los primeros que se reconvirtió para atender a pacientes que se infectaron del virus Sars-CoV2. Asimismo, se volvió un referente en cuanto al manejo de pacientes, ya que incluso el empresario Carlos Slim se atendió ahí por un cuadro de covid leve. 

Aunque este instituto de tercer nivel es uno de los más especializados, la saturación representó un problema. Una investigación de médicos mexicanos, entre los que se encuentra el director del INCMNSZ, David Kershenobich-Stalnikowitz, publicada en la revista científica Plos One reveló que desde el mes de abril comenzaron a faltar camas con ventilador para pacientes críticos, lo que derivó en mayor pérdida de vidas.

En el estudio titulado "Mortalidad intrahospitalaria por covid-19 grave en un centro de tercer nivel de atención de la Ciudad de México; causas de muerte, factores de riesgo e impacto de la saturación hospitalaria" los especialistas del INCMNSZ manifestaron que "el hacinamiento de las instalaciones de la UCI y el racionamiento de recursos revelaron el curso de la enfermedad". 

"La primera defunción en pacientes que requerían ventilador, pero no tuvieron acceso a él, ocurrió el 22 de abril. Esto implica que el problema de falta de ventiladores existía desde antes", expresó el doctor Antonio Olivas, coautor de la investigación.

DE ABRIL A JUNIO, 110 PACIENTES COVID MURIERON PORQUE NO HABÍA VENTILADORES DISPONIBLES

El estudio se llevó a cabo con 800 pacientes que tenían diagnóstico confirmado de covid-19 que ingresaron al Instituto del 18 de marzo al 5 de junio de 2020, es decir, durante la primera ola de contagios que se vivió en el país y antes de que se registrara el punto más alto de defunciones, que fue durante julio. 

De los 800 pacientes, 241 fallecieron y 559 se recuperaron. Los especialistas alertaron que "de los no supervivientes, el 45.6% (n=110) no recibió apoyo completo debido a la falta de disponibilidad de camas en la UCI. Dentro de este subgrupo, la principal causa de muerte fue el síndrome de dificultad respiratoria aguda en el 95% de los casos". 

Olivas señaló que estos 110 pacientes con coronavirus requerían de un ventilador mecánico, pero no había disponibles en el momento que llegaron al Instituto. 

De las 241 personas que murieron, 98 sí tuvieron acceso a un ventilador mecánico en la Unidad de Cuidados Intensivos y la principal causa del deceso fue choque séptico, seguido de dificultad respiratoria aguda.  Siete fallecieron durante las maniobras de resucitación cardiopulmonar y 26 decidieron no ser intubados. 

"En este estudio encontramos una mortalidad hospitalaria y en UCI similar, así como factores de riesgo de mortalidad, en comparación con informes anteriores. Sin embargo, el 45% de los pacientes que no sobrevivieron justificaron su ingreso en UCI, pero no recibieron atención con ventilación mecánica invasiva debido a la falta de disponibilidad de camas de UCI. Además, la tasa de mortalidad a lo largo del tiempo se debió principalmente a la disponibilidad de camas en la UCI, lo que sugiere indirectamente que el hacinamiento fue uno de los principales factores que contribuyeron a la mortalidad hospitalaria", destacaron los investigadores. 

El especialista detalló que la mortalidad global fue de 30%, pero que podría haber disminuido a 21.6% de haber contado con suficientes camas con ventilador. La mortalidad fue del 100% en quienes necesitaban ser intubados, pero no tuvieron acceso a un ventilador.  

En tanto, de las 559 personas que fueron atendidas en el Instituto y sobrevivieron, 101 sí tuvieron acceso a un ventilador mecánico, mientras que 458 no lo necesitaron. 

HACINAMIENTO IMPACTA EN LA SALUD DE LOS PACIENTES, ALERTAN

En el estudio, los investigadores detallaron que este hospital se reconvirtió desde el 16 de marzo para atender a pacientes covid. Como parte de esta transformación se utilizaron 96 camas para salas de hospital, se amplió la capacidad  de Unidad de Cuidados Intensivos de 14 a 42 camas, todas para ventilación mecánica invasiva, y se utilizaron 20 camas para cuidados intermedios de enfermos críticos no intubados en el servicio de urgencias. 

"Aunque desafortunado, este análisis revela un problema tácito en los países de recursos limitados con respecto a la disponibilidad de suministros para manejar desafíos de atención médica como la pandemia del SARS-CoV-2. Se ha establecido mediante modelos estadísticos que los altos índices de pobreza, la falta de acceso a una atención médica adecuada y la ubicación geográfica son los principales determinantes de la mortalidad entre los pacientes mexicanos con infección por SARS-CoV-2. 

"A estos datos podemos agregar la situación alarmante de hacinamiento en los departamentos de emergencia o áreas de cuidados críticos y su impacto en los resultados de los pacientes. Comprender y reconocer este inconveniente podría ayudar a pronosticar y prepararse para las necesidades futuras, particularmente debido a la meseta prolongada que se prevé en este país", advirtieron.

NUTRICIÓN, EL HOSPITAL QUE ELIGIÓ SLIM PARA ATENDERSE

El pasado 25 de enero, Carlos Slim Dommit informó que su padre, el empresario Carlos Slim Helú había dado positivo a covid-19, que tenía síntomas leves y que estaba recibiendo atención médica en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición. 

El empresario mexicano pasó su cumpleaños internado y fue dado de alta el 30 de enero, cuando mejoró su estado de salud. ¿Por qué un magnate buscó atención médica en un hospital público? Hay tres razones: porque es conocido por su sencillez y austeridad, porque la Fundación Slim apoya al patronato del hospital y la principal es porque en el Instituto cuentan con algunos de los mejores especialistas del país. 

En el libro "La historia oscura detrás de la pandemia. El baile de cifras de López-Gatell", publicado por Grijalbo, se relató el testimonio de Miguel, quien permaneció 18 días intubado en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición y es una de las historias de éxito. 

Él ingresó el 4 de abril tras haber peregrinado por otros nosocomios. Al llegar ya no podía respirar a causa de la covid-19, por lo que durante 18 días requirió estar conectado al ventilador mecánico. 

En total permaneció todo un mes hospitalizado, pero logró recuperarse y salir para casarse con su novia, con quien se comprometió justo antes de entrar.  El 5 de mayo salió caminando, sin oxígeno y lúcido, sólo tuvo un dolor neuropático en el pie izquierdo durante un tiempo.

"La verdad es que desde que llegué a Nutrición, la atención fue de primera calidad, además del agradecimiento reconozco la calidad de atención que se da en todo momento", expresó en aquella ocasión.

DISPONIBILIDAD DE CAMAS, UN ENGAÑO, SEÑALAN ESPECIALISTAS

El conocer la saturación que se vive en el INCMNSZ desde abril del año pasado da a la población sólo una pista de la situación que probablemente se repite en otros hospitales de la Ciudad de México y de todo el país. 

"Ese es el mejor hospital de México, habría que recordar que ahí fue donde buscó atención Slim. Entonces si ese lugar que es la cumbre de la pirámide ha tenido esas dificultades, pues cómo están todos los demás. Así se entiende que haya un montón de muertos en todas partes, porque ni siquiera los mejores han podido dar la atención correcta", declaró Malaquías López Cervantes, académico de la Facultad de Medicina de la UNAM, en entrevista con La Silla Rota. 

"Entonces cuando dicen que hay disponibilidad de camas, sí, pero nada más para que se acueste, porque no hay nada más que hacer que decirle ahí quédese y si se muere yo le aviso a su familia. Es una cosa de película de terror, pero lamentablemente nada se reconoce y nada se modifica. Es una evidencia publicada en una revista de alto nivel internacional y de facto es el reconocimiento de que no se han podido hacer las cosas de manera correcta", señaló el especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México. 

Coincidió Francisco Moreno Sánchez, médico internista del Centro Médico ABC, quien escribió en Twitter que esta investigación deja en evidencia que las autoridades han mentido al hablar de disponibilidad de camas. 

"Este estudio realizado en uno de los mejores hospitales de México (INCMNSZ) demuestra cómo la disponibilidad de camas ha sido uno de los mayores engaños en el manejo de la pandemia por covid-19 en nuestro país, 45% de los fallecidos no tuvieron acceso a terapia intensiva", destacó. 

La Silla Rota publicó desde el 21 de julio del año pasado que siete de cada 10 pacientes covid que fallecieron no recibieron la atención de medicina crítica que requerían, a pesar de que su condición era grave.

De acuerdo con la base de datos de la Secretaría de Salud, 27 mil 804 personas de las 40 mil 400 que habían muerto hasta esa fecha no fueron atendidas en la Unidad de Cuidados Intensivos ni estuvieron intubadas. 

DURANTE 2020 DISMINUYERON CONSULTAS Y CIRUGÍAS EN NUTRICIÓN

Los Institutos Nacionales de Salud también han sufrido muchos cambios durante la actual administración, no sólo para hacer frente a la pandemia de covid-19 sino por la transición del Seguro Popular al Instituto de Salud para el Bienestar. 

La Silla Rota documentó desde 2019 la crítica situación económica y de insumos que enfrentaban. En mayo de ese año, cuando la Secretaría de Hacienda y Crédito Público trató de congelarles 2 mil 400 millones de pesos, los directores de estos hospitales de alta especialidad alertaron que sin ese dinero ya no podrían continuar operando hasta finales de año. La situación se resolvió en unos días. 

Desde el 1 de diciembre del año pasado, los Institutos ya no cobran cuotas de recuperación ni piden insumos o medicamentos a los familiares de pacientes. Aunque esto es una buena noticia para la población sin seguridad social, lo cierto es que todavía no se sabe cómo se va a compensar esos ingresos. 

La covid-19 transformó por completo la operación del Sector Salud. La Silla Rota publicó el pasado 4 de enero cómo disminuyeron los servicios en 17 de los 22 Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, ya que hasta octubre de 2020 se habían otorgado 64.7% menos consultas, 56% menos atenciones en Urgencias y 56% menos intervenciones quirúrgicas que en 2019. 

El Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición reportó una baja en sus servicios, con 199 mil 409 consultas menos que el año pasado y una diferencia de 2 mil 695 cirugías. 

En 2019, en este instituto se realizaron 4 mil 108 cirugías, mientras que en 2020 fueron mil 413. Respecto a las consultas, bajaron de 265 mil 683 a 66 mil 274. En el caso de la atención en Urgencias, el INCMNSZ no dio vía transparencia el dato del año pasado, sólo informó que en 2019 otorgó 42 mil 125.

La investigación "In-hospital mortality from severe covid-19 in a tertiary care center in Mexico City; causes of death, risk factors and the impact of hospital saturation" fue desarrollada por los especialistas Antonio Olivas-Martínez; José Luis Cárdenas-Fragoso; José Víctor Jiménez; Oscar Arturo Lozano-Cruz; Edgar Ortiz-Brizuela; Víctor Hugo Tovar-Méndez; Carla Medrano-Borromeo; Alejandra Martínez-Valenzuela; Carla Marina Román-Montes; Bernardo Martínez-Guerra; María Fernanda González-Lara; Thierry Hernandez-Gilsoul; Alfonso Gulias Herrero; Karla María Tamez-Flores; Eric Ochoa-Hein; Alfredo Ponce-de-León; Arturo Galindo-Fraga; David Kershenobich-Stalnikowitz, y José Sifuentes-Osornio. Se publicó el 3 de febrero en la revista Plos One.


(djh)