La reforma energética desde la óptica del IMCO

Esta semana, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), presentó un documento de valor incalculable para el debate público en torno a la reforma energética.

JUAN ANTONIO LE CLERCQ 13/07/2013 05:00 a.m.


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Como parte de su Índice de Competitividad Internacional 2013, el IMCO puso a disposición del público un diagnóstico y un conjunto de propuestas para transformar el sector de los hidrocarburos en México. (El cual puede consultarse en la página: http://imco.org.mx/competitividad/indice-de-competitividad-internacional-2013/)
La perspectiva que nos presenta el IMCO bajo el título de “Nos cambiaron el mapa: México ante la revolución energética del siglo XXI”, tiene desde mi punto de vista cuatro grandes virtudes:
En primer lugar, mientras que el debate sobre la reforma energética ha consistido fundamentalmente en la reafirmación de tabús, la repetición de slogans vacíos de contenido (“No a la privatización”, “PEMEX no se vende”, “el petróleo es de los mexicanos”), la declaración vaga de intenciones o la reivindicación de objetivos excesivamente generales, el equipo dirigido por Juan Pardinas, asumió el reto y la responsabilidad de presentar un análisis riguroso y un conjunto de propuestas concretas para orientar la discusión sobre la reforma institucional al sector energético.
En este sentido, el IMCO nos propone enfocar los retos de la reforma energética a partir de cuatro objetivos: 1) maximizar el valor de la renta petrolera; 2) garantizar la seguridad energética y fortalecer la competitividad del país; 3) convertir al sector en una palanca del desarrollo industrial y tecnológico; 4) transformar la renta petrolera en bienestar a largo plazo. Objetivos que nos permiten poner en su verdadera dimensión el significado de la reforma energética. A los cuales añadiría la importancia de vincular la explotación y consumo de hidrocarburos a principios de sustentabilidad ambiental, la necesidad de equilibrar nuestra balanza energética para reducir emisiones de CO2 y establecer nuevos esquemas que permitan a las comunidades locales beneficiarse de la explotación de hidrocarburos y a los gobiernos estatales generar ingresos propios.
En segundo lugar, el IMCO asume plenamente las consecuencias de su diagnóstico y pone sobre la mesa tres verdades muy incómodas para muchos de quienes están o estarán involucrados en el proceso de reforma: 1) el modelo energético mexicano tal como lo conocemos está agotado; 2) transformar el sector a fondo, teniendo la competitividad, seguridad energética y el bienestar de los mexicanos en mente, pasa por reformar los artículos 25, 27 y 28 constitucionales; 3) los nuevos retos que enfrenta el sector energético, como exploración en aguas profundas o producción de gas natural no convencional, nos plantean la necesidad de abrir nuevas modalidades para la participación de inversión privada. 
En tercer lugar, a diferencia de quienes destacan las ventajas de la reforma energética sin especificar en qué consisten y a quién benefician, el IMCO se atrevió a ponerle números al asunto. Desde su perspectiva, la reforma al sector se traduciría en un crecimiento anual cercano al 1.7%, en la creación de 300 mil empleos al año, un incremento en el ingreso per cápita de 38.6%, un aumento de 255% en la producción de petróleo y 2856% en la producción de gas natural. No son cifras que puedan ignorarse.
En cuarto lugar, el segundo capítulo del reporte, realiza una comparación exhaustiva entre PEMEX y la forma en que operan en seis países las empresas públicas e incorporan la participación del sector privado a lo largo de la cadena de producción, transformación y distribución de hidrocarburos. El enfoque consiste en identificar las lecciones puntuales que puede extraer México de la experiencia de otros países para maximizar los beneficios de los hidrocarburos en el futuro inmediato. La principal lección, desde mi punto de vista, es que otros países están explotando sus recursos naturales en forma más inteligente, con mejores esquemas de asociaciones público-privadas y, con ello, están generando más beneficios para la población en su conjunto.
El principal defecto del reporte consiste en la ausencia de las energías renovables. Si bien el propio IMCO señala puntualmente que su análisis se enfoca a los retos particulares del sector de los hidrocarburos, repite el error común de entender la reforma energética como una transformación de nuestra industria petrolera sumada a la explotación de hidrocarburos no convencionales. Equilibrar nuestra matriz energética va más allá de sustituir nuestra adicción al petróleo por una nueva dependencia a gas natural, pasa definir una política más agresiva para la generación de electricidad con fuentes renovables, que ponga sobre la mesa un mejor marco regulatorio, incentivos fiscales y acceso a financiamiento.
Recientemente, la Agencia Internacional de Energía, ha proyectado un crecimiento global en la generación de energía con fuentes renovables del 60% entre 2011 y 2017 en comparación con 2005-2010. Lo cual, implica un incremento de aproximadamente 5.8% anualmente. ¿Quiénes son los beneficiarios de este incremento global en capacidad instalada de electricidad generada con fuentes renovables? Solamente China representa el 38% y 22% se lo reparten Estados Unidos, India, Alemania y Brasil. ¿Y México? Representa gran potencial latente que requiere desarrollo de mercados, reformas institucionales y mejores esquemas de financiamiento. La pregunta es ¿cómo queremos detonar el crecimiento de la energía renovable a través de la reforma energética?
Lo que es indiscutible, independientemente de que se coincida o no con el diagnóstico y las recomendaciones del reporte, es que el trabajo desarrollado por el IMCO representa una plataforma muy seria y objetiva para abrir un debate público más informado y menos ideologizado, que permita a nuestros legisladores rediseñar a fondo el sector energético mexicano siguiendo buenas prácticas internacionales y pensando en la mejor forma de maximizar la renta de los hidrocarburos en beneficio de los mexicanos.
Twitter: @ja_leclercq

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