CULTURA

El arte de "robar" el arte indígena

Reconocidos diseñadores acuden a etnias de México y Colombia y otros sitios del mundo; usan su colorido y talento, pero no siempre les pagan lo que vale

REDACCIÓN 11/07/2017 08:06 p.m.

El arte de robar el arte indígenaEl arte de robar el arte indígena. (Especial)

LEE TAMBIÉN

Encuentran en Plaza Pino Suárez vestigio ceremonial mexica

Los restos de la subestructura prehispánica debió ser parte de la delimitación del espacio sagrado del calpulli de Cuezcontitlan, "Lugar de las trojes"


El arte indígena y su colorido han recorrido el mundo por el reconocimiento de su belleza, pero regularmente se ha criticado la falta de solidaridad de quienes sacan provecho de las etnias al comprarles barato su trabajo para venderlo caro.

El más reciente caso es el del diseñador francés Christian Louboutin, quien hace dos meses presentó la muestra Mexicaba, la última colección de bolsos que ha lanzado y con la que rinde homenaje a la tradición mexicana.

Pero actualmente una noticia ha ensombrecido la colección. A indígenas mayas les pagan 200 pesos por adornar bolsas de 28,000 pesos, de acuerdo con información del 8 de julio El Universal. La polémica corrió como pólvora y los tuiteros mexicanos se hincharon en críticas. "¡Pagar 235 pesos a indígenas mexicanas por bordar bolsas vendidas en 30.000 pesos! @LouboutinWorld no le compren", decía una usuaria indignada.

La comparación es brutal, pero no del todo real. Las artesanas ganaron una media de 237 pesos, o sea unos 12 euros, por aplicación y el bolso se vende por 1,300 euros. Comparando estas dos cifras se podría deducir que la firma se aprovechó de las artesanas. Pero la historia tiene matices. Así lo explica Graciela Zavala, encargada de comunicación de la Fundación Haciendas del mundo maya, organización que sirvió como vínculo entre la firma y los más de 150 artesanos de Yucatán que trabajaron en el proyecto y que se verá beneficiada con el 10% de cada bolso que se venda. El diseñador se comprometió a donar dicho porcentaje para que puedan continuar con su labor.

La polémica, sin embargo, no ha detenido a los fieles seguidores de Louboutin. El bolso —sólo se confeccionaron 2,000 y tienen además incrustaciones de piedras preciosas y aplicaciones de cuero— ya se ha agotado en la web. Consultada la firma sobre esta polémica su respuesta ha sido que en este momento no encuentran una fuente autorizada para hablar sobre la controversia.

Este tipo de comercialización de artesanías indígenas pagadas a bajo precio y vendidas a alto valor también se da con artículos que oferta la diseñadora española Stella Rittwagen, quien fue denunciada por un colombiano residente en Alemania de plagiar a la cultura wayuu. Ritwagen en una publicidad de la página en internet de la revista de moda Elle en español comercializa una mochila fabricada por los indígenas de La Guajira, según publica El Heraldo de Colombia.

La empresaria malacitana se defendió de las acusaciones y alegó que desde hace muchos años importa productos "desde Colombia y en todos y cada uno de ellos hay una etiqueta que especifica que son bolsos hechos a mano en Colombia denominados wayuu", también agregó al aire en la emisora que "en ningún momento decimos que esos bolsos son diseños nuestros ni están fabricados en España, al revés, nosotros hacemos gran hincapié en la etiqueta del interior que son bolsos hechos en Colombia".

En la comunidad wayuu. "Estamos muy tristes porque están plagiando nuestra herencia ancestral" dijo Zenaida Pana, docente artesana en Riohacha que lidera un grupo de diez tejedoras wayuu que elaboran oficialmente este accesorio bajo las normas Icontec. "Estamos indefensos porque no tenemos quien nos defienda y sentimos que los arijunas (no nacidos bajo la etnia wayuu) se están apropiando de nuestro diseño".

La artesana Arelis Pana Epiayú, directora de la fundación Susu Wayuu, que comercializa esta artesanía asegura que "hay muchos extranjeros que vienen a Riohacha y compran una mochila de tipo comercial y se la llevan sin identificarlas como producto colombiano".

Sin embargo, Epiayú no se cierra ante la posibilidad de que los diseñadores de moda tomen a la mochila como inspiración en sus creaciones. "Yo veo lo positivo. En el caso de Silvia Tcherassi ella ha dado a conocer el trabajo artesanal que nosotros hacemos ante el mundo y eso hay que destacarlo".

Un ciudadano colombiano mete más fuego a la polémica, al afirmar que bolsos como los que vende la colombiana Tcherassi son compradas en 2 mil pesos colombianos, mientras que la paridad se encuentra a 1 dólar por alrededor de 2 mil 900 pesos colombianos. Ello significa que reciben un dólar por bolsos que en la página de la diseñadora aparecen en 75 dólares.





LEE TAMBIÉN

A dos puntas

José Carreño Figueras





Debe iniciar sesión para poder enviar información

Debe iniciar sesión para poder enviar información