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El nuevo abogado de "El Chapo": lo llaman "destroza" testigos

El ex líder del Cártel de Sinaloa se hizo de los servicios de quien defendiera a John A. Gotti, hijo de Johh J. Gotti, capo italoamericano

  • REDACCIÓN
  • 21/08/2018
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El nuevo abogado de El Chapo: lo llaman destroza testigos
Imagen ilustrativa de el juicio de "El Chapo" Guzmán.

Joaquín El Chapo Guzmán completó su equipo estelar de defensa con el penalista Jeffrey Lichtman, quien es reconocido por ser un especialista en “destrozar” a testigos en el estrado en casos de narcotráfico y la mafia de Nueva York.

El ex líder del Cártel de Sinaloa se hizo de los servicios de quien defendiera a John A. Gotti, hijo de Johh J. Gotti, capo italoamericano de la familia Gambino.

John A. Gotti quedó libre entre 2004 y 2009, debido a que Lichtman pudo derribar cargos por extorsión y secuestro.


El caso más significativo de Gotti en su evasión de la justicia se produjo en 2005, cuando la superó tres veces por fraude e intento de secuestro. La fiscalía decidió tirar la toalla. La táctica utilizada por su abogado, Jeffrey Lichtman (quien ahora está al frente de la defensa de Joaquín Guzmán Loera), fue descrita como “muy inteligente”: simplemente aceptó haber formado parte de la mafia, organización que había abandonado cuando sucedieron los hechos que se le imputaron. Funcionó, y llevó a la fama al abogado, que fue considerado un “genio legal”.

Más tarde, en 2008, volvieron a acusarle y llevarle a un tribunal. Volvió a triunfar: consiguió que se desestimaran los cargos por intento de asesinato, la absolución por un delito de fraude y que el jurado no llegara a ningún acuerdo en el resto de cargos. Tras cumplir condenas anteriores, salió de la cárcel a finales de 2009.

El método de Lichtman es acorralar a quienes interroga en el estrado, con el fin de mostrar diversas “dudas razonables” que hacen mella en los jurados, obteniendo la anulación de los juicios justo por la falta de consenso entre quienes deben emitir un veredicto. Así sucedió en el caso de Gotti Jr.

NEGOCIACIÓN

Desde la extradición de El Chapo se había considerado que Lichtman se integrara al grupo de defensores, pero la disposición de la fiscalía en el sentido de incautar todo los recursos del narcotraficante, incluyendo pagos a sus abogados, hizo que no se llegara a un trato.

A diferencia de lo que sucede en México, en Estados Unidos los abogados penalistas deben tener la anuencia del gobierno para representar a personas cuyos bienes son o pretenden ser incautados por las mismas autoridades. En esa posición se encuentra el Chapo Guzmán, quien está acusado en ese país de 17 delitos que involucran unos 14,000 millones de dólares, producto de sus actividades como líder del cartel de Sinaloa.

Lichtman dijo que se ha estado reuniendo regularmente con Chapo y que lo visitó por última vez "hace unas semanas". No quiso decir exactamente cómo le pagan, pero confirmó que recibió al menos un pago. Dijo que aún no hay garantía de que el gobierno no intente apoderarse del dinero.

"Nada realmente ha cambiado en ese frente; el gobierno no otorga bendiciones preventivas sobre cómo se les paga a los abogados ", dijo Lichtman. "Pero me siento cómodo, y supongo que las cosas se hicieron correctamente esta vez".

El abogado principal de El Chapo, Eduardo Balarezo, confirmó la entrada de Lichtman en el caso, y la acogió con unas declaraciones exentas de alegría.

"Saludamos la llegada del señor Lichtman a nuestro equipo de defensa establecido. Nuestro pequeño equipo ha venido trabajando duro por muchos meses para organizar literalmente montañas de proposiciones de pruebas (de la fiscalía) en preparación del juicio y para asegurar que los derechos del señor Guzmán están protegidos", dijo Balarezo.

"Esperamos que el señor Lichtman esté preparado para arremangarse y ponerse a trabajar a falta de poco más de dos meses del juicio", añadió el letrado.

En septiembre hará un año que Balarezo asumió la defensa de El Chapo, que hasta entonces y durante ocho meses estuvo representado por abogados de oficio.

Dos meses después se unió a él su colega William B. Purpura, con el que trabajó en la defensa ante una corte federal en Washington del también narco mexicano Alfredo Beltrán Leyva, quien sorpresivamente se declaró culpable al final del juicio. Balarezo, de origen ecuatoriano y con despacho en la capital estadunidense, ha logrado dos aplazamientos del inicio del proceso contra el presunto ex jefe del cártel de Sinaloa.


AJA