Opinión

JOSÉ IGNACIO PERALTA

  • 16/06/2020
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ve pudrirse Colima y no parece hacer mucho. Policías descuartizados, diputada desaparecida y asesinada, la renuncia de su secretario de Seguridad fueron el preámbulo para el asesinato a balazos del juez federal Uriel Villegas Ortiz. Pero estos hechos ocurridos en las semanas recientes no lo son todo: lleva meses, años, el incremento de la violencia y la inseguridad. Algo debe hacer el gobernador por su estado, que se le escapa de las manos.