Opinión

GONZALO HERNÁNDEZ

  • 22/07/2019
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sucumbió a la autodenominada 4T. El hoy extitular del Coneval, organismo que evalúa las políticas públicas contra la pobreza, fue descabezado. Primero sintió el acoso de la asfixia presupuestal. Se quejó. Y adiós. Los organismos autónomos ya no sienten lo duro sino lo tupido. Y la transparencia también se enfrenta cada vez más al silente gobierno.