Opinión

FRANCISCO GARDUÑO

  • 27/06/2019
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no da una. Apenas llegando al Instituto Nacional de Migración salió con la puntada de que los policías federales querían hospedarse en hoteles por ser fifís. Tuvo que disculparse. Este jueves plantó a diputados que se quedaron con el café y las mesas puestas, porque el titular del INM tuvo que atender el rescate de 200 migrantes en Veracruz. Pero la cereza del pastel fue que dieron a nuevos integrantes del Instituto uniformes talla XXXG. Le hace falta una limpia.