Opinión

¿Votar por partidos o candidat@s?

En las #Elecciones2021 será muy difícil conocer las razones que expliquen la decisión final de las y los ciudadanos al momento de votar. | José Antonio Sosa Plata

  • 31/03/2021
  • Escuchar

Uno de los mayores retos que tienen las y los estrategas para las elecciones más grandes de la historia es saber si la decisión final de la ciudadanía será votar por un partido o por el candidato o candidata que más confianza le inspire. En años anteriores, se podía saber con cierta facilidad cuál de los dos factores era el de mayor peso en cada elección. Sin embargo, en esta ocasión asistimos a la creación de un paradigma mucho más complejo.

Son tres factores los que se deben considerar para comprender la forma en que votarán las y los ciudadanos el primer domingo de junio. Uno, la inercia que dejó el desdibujamiento de los partidos dominantes en las Elecciones 2018. Dos, los altos niveles de aprobación y confianza que mantiene el presidente de la República. Y tres, los efectos que están provocando las crisis sanitaria y económica en el estado de ánimo de la población.

En las elecciones intermedias —donde se renovaba principalmente la Cámara de Diputados— predominaba en la decisión el partido o la coalición, y más cuando se elegía a las y los representantes plurinominales. Pero cuando se elegía al o a la titular del Ejecutivo a nivel municipal o estatal, entonces influía más el personaje. En contraste, hoy no es posible llegar con facilidad a conclusiones tan claras.

Por si no lo leíste: Encuestas no influyen en votantes, pero sí en resultados: Roy Campos.

A pesar de que las tendencias marcadas por las encuestas parecen consistentes y confiables, sigue siendo muy bajo el porcentaje de electoras y electores que se informan sobre la trayectoria de las y los candidatos. Mucho menos de sus programas de trabajo y propuestas concretas. Además, el protagonismo del presidente de la República provocó una polarización pocas veces vista en las elecciones intermedias, ya que la atención se ha centrado en si se le dará o no el apoyo que requiere su proyecto.

Con base en esta perspectiva, las estrategias de los partidos tendrán que resolver durante las próximas semanas, entre otros, los siguientes dilemas:

• ¿Influirá más el referéndum implícito que se hará el 6 de junio a la gestión del presidente o el voto de castigo tendrá un peso mayor

•  ¿Quienes saldrán a votar optarán por mantener la mayoría con la que hoy cuenta el presidente o se inclinarán por regresar al modelo de contrapesos que tuvieron otros presidentes en el pasado? 

• ¿Se repetirá la tendencia de votar mayoritariamente por un solo partido o se dará un voto cuidadosamente diferenciado, a partir de la información que se recibió durante las campañas?

• ¿Afectará el descrédito que aún tienen en forma significativa los partidos de oposición más fuertes o se extenderá el bono que se le dio a Morena en las Elecciones 2018?

• ¿En qué casos y porqué el electorado privilegiará la imagen, buena o mala, que proyecta cada partido frente a la del candidato o candidata que se está postulando en cada zona?

Además, cada elección tiene ya un reto diferente. Primero, porque el escenario multicrisis será el factor determinante en algunas elecciones. Segundo, porque para bien y para mal todas las campañas serán afectadas por la saturación propagandística. Y tercero, porque la inclusión de figuras del espectáculo o deportistas reconocidos también está provocando algunos cambios, de manera particular en las situaciones donde la identificación partidista es más débil o volátil.

Te recomendamos: Mario González. "Partidos en México optan por candidatos famosos porque los políticos no han hecho bien su trabajo". CNN en español, 28 Enero 2021.

Lo que hasta ahora parece no haber cambiado es el hartazgo o repudio de ciertos grupos de la sociedad hacia la clase política tradicional. Aunque se espera un alto abstencionismo en relación con una elección presidencial, aún es prematuro hacer un diagnóstico más preciso. La razón principal está en la incertidumbre que hay sobre la situación que tendrá la pandemia dentro de dos meses: número de muertos, ocupación hospitalaria y avance en el plan de vacunación. También se tiene que considerar el miedo que podría provocar la violencia en algunas zonas del país.

Las encuestas publicadas y los estudios cualitativos que hemos visto reflejan una tendencia muy interesante hacia la heterogeneidad en el comportamiento del elector. Sus motivaciones e intereses serán muy distintos a los que tuvo en el pasado. Quizá como nunca antes. Por eso, sus procesos de toma de decisiones no serán tan simples, aunque la realidad esté imponiendo a dos grandes protagonistas en el proceso. Por un lado, el presidente de la República. Por el otro, unos cuantos liderazgos de la oposición.

La ventaja que tiene la coalición encabezada por Morena es importante, más si se analiza desde la perspectiva del escenario nacional. Ganaría por lo menos siete de 15 gubernaturas. Tal vez más. Pero la incertidumbre se mantiene en la Cámara de Diputados, no obstante el efecto positivo que está generando el Plan de Vacunación. Es en este último punto donde los números se podrían mover en favor de quienes entiendan cómo resolver los dilemas mencionados líneas arriba. 

Te puede interesar: Morena toma "vuelo" con las vacunas; se dispara a 44% la intención del voto hacia el partido. El Financiero, 3 Marzo 2021.

Es totalmente cierto que las campañas basadas en los viejos modelos no solo aportarán muy poco a quienes las realicen, sino que contaminarán a las que se están tratando de adaptar a la comunicación virtual y sana distancia que exige la nueva normalidad. El mayor reto de partidos y estrategas está en la capacidad para comprender la diversidad de audiencias que existen y los intereses específicos que tienen en la política y las autoridades. 

Para comunicar con eficacia y lograr los mejores resultados, no bastará con elaborar y difundir una narrativa general. Este trabajo lo está haciendo con eficacia el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien sigue imponiendo los temas principales de la agenda y marcando el ritmo del debate nacional. Y lo más probable es que todo se mantenga en la misma dirección durante los próximos meses.

Consulta: Encuesta Aprobación Presidencial. Promedio Febrero 2021. Consulta Mitofsky.

Por supuesto que el primer mandatario tiene varios frentes vulnerables. Sin embargo, todas las campañas —incluidas las de los partidos que le son afines— podrían mover las tendencias si se concentran en la comunicación hipersegmentada a partir de diagnósticos, narrativas, mensajes y propuestas que respondan a las problemáticas, expectativas y necesidades específicas de los grupos más afectados de la población.

La clave está en la comunicación directa, la empatía y el impacto emocional positivo que se logre con cada hipergrupo. Hace 20 años, esta era una misión imposible. Hoy es totalmente viable y factible. Cumplir objetivos  y metas concretas es más sencillo gracias al potencial que tienen los medios digitales y las redes sociales. Pero no olvidemos que estas plataformas son un arma de doble filo, ya que su manejo inadecuado, improvisado, impensado —o los errores que ahí se cometan— pueden ser muy caros o resultar contraproducentes.

Recomendación editorial: Ludolfo Paramio. Desafección política y gobernabilidad: el reto político. Madrid, España, Editorial Marcial Pons, 2016.

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.