Opinión

¿Votando por un sueño?

El convencimiento de las y los electores depende de la claridad, realismo, expectativa, sencillez y creatividad de los mensajes | José Antonio Sosa Plata

  • 28/12/2017
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El fin de año es el espacio propicio para reflexionar sobre lo que hicimos en el pasado, pero sobre todo para expresar con esperanza lo que anhelamos para nuestro futuro.

Con la elección de más de 3 mil 400 cargos a nivel federal y local que tendremos el próximo año, las promesas, propuestas, compromisos y buenos deseos se mantendrán activos en los medios de comunicación durante los próximos seis meses.

Cuando de ofrecer se trata, se vale soñar

Por eso, las y los candidatos conceden una gran importancia a su oferta política, pues saben que el éxito depende —en buena medida— de este recurso fundamental de la comunicación electoral.

Las campañas son la promesa de un futuro mejor

Para que el mensaje esté bien estructurado, la visión del partido y del candidato deben demostrar que su diagnóstico de la realidad es correcto, y que ellos son la mejor opción para corregir los problemas que aquejan a la ciudadanía, superar los obstáculos que se enfrentan en ese momento y procurar el bienestar de la sociedad.

Si no inspiran confianza, serán derrotados

El convencimiento de las y los electores depende de la claridad, realismo, expectativa, contundencia, sencillez y creatividad de los mensajes. También de la capacidad del candidato y su equipo de campaña para transmitirlos en cualquier tipo de evento o medio de comunicación.

La eficacia se incrementa cuando las promesas se diferencian de las propuestas

Las primeras son expresiones sustentadas en compromisos, que se asumen para dar algo a alguien. Las segundas tienen su base en ideas o proyectos que buscan la aceptación, conformidad o apoyo de la persona o grupos a los que se quiere convencer de algo.

Cuando no se cumple, la confianza se pierde o reduce

De ahí la importancia que tiene dentro de la estrategia el trabajo específico de la oferta política. Por un lado, porque es necesaria para afianzar la simpatía de los militantes y la intención de voto. Por el otro, por la relevancia que tiene para atraer a los indecisos.

Sin embargo, la tarea no es tan fácil

Con el actual modelo económico y político —pero sobre todo en el marco del nuevo ecosistema de comunicación— las promesas y propuestas han perdido fuerza a la hora de la decisión final de los electores.

Destacan tres razones

La primera es que existe la percepción de que todos los partidos y candidatos proponen lo mismo en los temas sustantivos, como economía, seguridad pública, salud o educación.

La segunda tiene que ver con la saturación informativa

¿Cómo posicionar el mensaje en medio de los miles de mensajes a los que estamos expuestos día a día, con la inmediatez y fugacidad que caracterizan a los medios digitales y las #RedesSociales?

Y la tercera, que quienes cuando los triunfadores llegan al poder se olvidan de muchos de sus compromisos.

Por si fuera poco, abundan los lugares comunes

A pesar de los cambios en la cultura y el modelo de #ComunicaciónPolítica, se sigue recomendando que si la candidata o el candidato es del partido en el gobierno, debe defender a ultranza al gobierno. Que si es opositor, está obligado a atacar al gobierno. Y que si el adversario se equivoca, lo debe enfrentar con todo. O que si hace o propone algo bueno, entonces hay que guardar silencio.

Hoy las cosas no funcionan así

Los manuales de campaña a los que se recurrió tanto en el pasado, y las narrativas tradicionales, basadas en prototipos y estereotipos estandarizados, no se adaptan a los requerimientos de los nuevos medios.

Además, regresó “la moda” de los candidatos de las propuestas

Frente a una equivocada percepción de que a la ciudadanía no le gustan los conflictos durante las contiendas, algunos candidatos y candidatas siguen optando por refugiarse en la comodidad de mantenerse todo el tiempo amables y propositivos, sin percatarse de que el ejercicio del liderazgo requiere también de su capacidad para actuar, con firmeza y determinación, frente a cualquier adversidad que se presente.

El proceso de la #Elección2018 está en marcha

Y desde antes de iniciar las precampañas el pasado 14 de diciembre, salieron a la luz pública las primeras promesas y propuestas de los aspirantes oficiales. Las candidatas y candidatos #Independientes también están muy activos. Ninguno quiere quedarse atrás o desaprovechar cualquier oportunidad porque el tiempo apremia.

En unas cuantas semanas se han perfilado algunas tendencias

Hasta ahora, no hay nada nuevo ni espectacular en el horizonte del corto plazo. Tal vez las medidas audaces o sorpresivas las están reservando para el período oficial de las campañas, que será del 30 de marzo al 27 de junio de 2018.

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