Opinión

Violencia, homicidio y política de seguridad

¿Por qué medimos el homicidio?. | Fabián R. Gómez y Fernando Beltrán Casillas*

  • 02/05/2021
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El indicador más utilizado para la medición y comparación de la violencia es la tasa de homicidios en territorios determinados. De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), la medición del homicidio es importante tanto por la pérdida de vida humana como por el efecto en el círculo familiar y comunitario de las víctimas (víctimas secundarias), y que de forma agregada influye negativamente en la sociedad, economía y gobierno; al mismo tiempo que se presenta como información medible y comparable al ser sensible a la temporalidad y localización geográfica, así como a contextos históricos y territoriales1 .   El homicidio es un fenómeno que impacta negativamente la salud de las relaciones sociales, políticas y económicas de forma contundente y directa, por lo que es  posible identificar el nivel de violencia dentro de una comunidad de forma razonablemente confiable y comparable, indicador que no estamos considerando en México, simplemente realizamos un conteo aislado que durante años nos arroja cifras pero nos nubla el fondo de la gravedad. Es tan importante cuantificar las muertes, como analizar su contexto y el impacto social de los niveles de violencia.Durante los últimos años, Latinoamérica se ha convertido en la región mundial más violenta bajo el parámetro homicida; destacando a El Salvador, Honduras y Venezuela como aquellos países con tasas superiores a los 40 homicidios por cada 100,000 habitantes, de acuerdo a los datos de la UNODC en su Estudio Mundial sobre Homicidio más reciente2.

Sin embargo, a nivel urbano México es el epicentro mundial de la violencia, esto de acuerdo con el Ranking de las 50 ciudades más violentas del mundo 20203. En este estudio, de acuerdo a la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes, México tiene la ciudad emergente más violenta del mundo (Celaya, Guanajuato), las 6 primeras ciudades más violentas, 7 de las primeras 10 y 18 del total de 50 ciudades4.

Durante los 2 años anteriores Tijuana ocupó el primer lugar en el ranking,  ahora desplazado por Celaya, Guanajuato. Situación que es consistente con el estallido de violencia en este estado y que a su vez refleja la movilidad de la violencia urbana en nuestro país. 

¿Qué estamos haciendo?

Con base en esta información debemos llegar a la obligada conclusión de que las tasas de homicidio en México, denotan niveles de violencia intensa y sostenida. Existe consenso sobre el punto de inflexión en la violencia en México a partir del inicio de la guerra contra el crimen organizado a partir del Operativo Conjunto Michoacán el 11 de diciembre de 2006. Desde entonces se han realizado numerosos esfuerzos institucionales cuyos resultados en materia de reducción de la violencia han tenido avances aislados, marginales y en gran medida contraproducentes. 

Es por ello que debemos identificar la escalada de violencia, en este caso entendida a través de los índices de homicidio, como un fenómeno transexenal. Más allá de la alternancia política, la política de seguridad, es en realidad un conjunto de decisiones, instituciones y marcos jurídicos desarticulados en las que encontramos sólo una constante: la participación cada vez más dominante de las Fuerzas Armadas. 

La estrategia actual del gobierno federal en materia de seguridad pública se encuentra centrada casi exclusivamente en la conformación y establecimiento de la Guardia Nacional, un órgano creado a partir la reforma constitucional publicada el 26 de marzo de 2019 que se establece como de orden civil pero en la práctica se encuentra compuesta por personal comisionado del Ejército y la Marina, organizado en 266  regiones bajo un mando único5. Sin embargo, no se hicieron públicos los criterios que se emplearon para lograr la clasificación de violencia6.  

Por el contrario, la incidencia delictiva y los homicidios dolosos en las entidades federativas parecen no ser parte de los criterios mediante los cuales se desplegó a la Guardia Nacional. Esto es particularmente visible en estados como Guanajuato, Chihuahua y Jalisco con altos índices de violencia y una subrepresentación de despliegue7.

Estrategia de seguridad en estados y municipios

En contraste, a nivel local, salvo contadas excepciones, no encontramos política para el fortalecimiento de la seguridad ciudadana, la reducción de la violencia, el fortalecimiento institucional de las corporaciones locales o incluso la reintegración social, tarea obligada para alcaldes y gobernadores.

En muchos sentidos es visible el abandono de la estrategia de construcción de policías locales y que más bien se busca transferir la responsabilidad hacia el gobierno federal, al mismo tiempo que las fiscalías, oficialías calificadoras y policías (municipales y estatales) permanecen en un deterioro institucional e inmersas en un sistema penal acusatorio que parece no embonar con las prácticas y cultura organizacional de las funciones de prevención, investigación, procuración, administración de justicia y ejecución de penas. 

Los partidos políticos y las ciudades perdidas

Dentro del análisis político del fenómeno, se hace evidente la falla de Estado, pues en los distintos escenarios se ven combinadas todas las fuerzas políticas del país, lo que asegura que más allá de la letra constitucional que obliga a todas a hacer frente al problema, demuestra que todas han fallado en tiempo y espacio.

Finalmente, es preciso comprender que la seguridad no debe ser una bandera política, la violencia debe ser un indicador para generar políticas públicas ya que mide el fondo del problema, no todo es responsabilidad del gobierno federal, sin embargo, debe dejar de considerarse al despliegue operativo como una estrategia y por último, la planeación en la materia, debe dejar de ser una política de gobierno raquítica, aislada y sexenal, para convertirse en la política de Estado más importante para México, sin seguridad no habrá país en el futuro.

1. UNODC, Global Study on Homicide 2019, Vienna, 2019, p. 7.

2.  Ibid., p. 14. 

3.  El estudio mencionado presenta información que no garantiza que los resultados de cada país sean homogéneos, por lo tanto, no tenemos seguridad del ranking de ciudades del mundo pero tenemos plena certeza del posicionamiento de ciudades mexicanas.

4. Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal A.C., Ranking 2019 de las 50 ciudades más violentas del mundo, http://www.seguridadjusticiaypaz.org.mx/.

5. Segundo Informe de Gobierno 2019-2024, p. 66.  

6.  Antecedentes de las 266 Coordinaciones territoriales para atender la inseguridad anunciadas por el Ejecutivo Federal, México SOS. 

7.  Edwin Atilano y Carlos Matienzo, Guardia Nacional: un problema de origen, Letras Libres, 7 de noviembre 2019.

*Fabián R. Gómez

Licenciado en Derecho y Ciencias Políticas. Maestro en Seguridad Pública, maestro en inteligencia y especialista en seguridad nacional. Exoficial de la Armada de México y exfuncionario en inteligencia.

*Fernando Beltrán Casillas 

Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública y Especialista en Seguridad Pública por la Universidad Nacional Autónoma de México.

Bibliografía: 

1. UNODC, Global Study on Homicide 2019, Vienna, 2019. 

2. Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal A.C., Ranking 2019 de las 50 ciudades más violentas del mundo, 1 de julio de 2020. http://www.seguridadjusticiaypaz.org.mx/sala-de-prensa/1590-boletin-ranking-2019-de-las-50-ciudades-mas-violentas-del-mundo.

3. Segundo Informe de Gobierno 2019-2024

4. Antecedentes de las 266 Coordinaciones territoriales para atender la inseguridad anunciadas por el Ejecutivo Federal, México SOS. http://mexicosos.org/descargas/dossier/estudios/266%20Coordinaciones%20territoriales%20para%20atender%20la%20inseguridad.pdf

5. https://datos.bancomundial.org/indicador/VC.IHR.PSRC.P5?end=2018&locations=MX&name_desc=false&start=1990&view=chart

6. Edwin Atilano y Carlos Matienzo, Guardia Nacional: un problema de origen, Letras Libres, 7 de noviembre 2019. https://www.letraslibres.com/mexico/politica/guardia-nacional-un-problema-origen.

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