Opinión

Vencer la inseguridad

Continuar como estamos sería un error.

  • 30/04/2017
  • Escuchar

La inseguridad es uno de los pendientes de la actual administración. Durante el último gobierno del PRI en la Ciudad de México se llegó a la cifra histórica de 500 homicidios dolosos con arma de fuego al año. Con los gobiernos electos democráticamente, esta cifra fue disminuyendo hasta llegar a 300 casos anuales en 2005, con Andrés Manuel López Obrador como Jefe de Gobierno. El año pasado, por desgracia, volvieron a presentarse 500 homicidios dolosos con arma de fuego.

Se trata de un hecho incontrovertible, pues en este delito no hay cifra ‘negra’. Es decir, que todos los casos son denunciados y registrados. De forma paralela, a diario somos testigos de noticias que tienen que ver con la comisión de distintos delitos en prácticamente todas las zonas de la ciudad.

Esto ha provocado la intranquilidad entre los capitalinos, que se refleja en estudios como la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana del Inegi, realizada en marzo pasado. De acuerdo con este trabajo, la zona norte de la Ciudad de México, que comprende las delegaciones Gustavo A. Madero, Iztacalco y Venustiano Carranza, está dentro de las zonas a nivel nacional donde la población se siente más insegura, sólo después de Ecatepec, Villahermosa y Chilpancingo. De acuerdo con el estudio, más 90% de las personas mayores de 18 años que habitan en estos lugares, se siente insegura.

En el norte de la ciudad, más 89% de la gente percibe mayor inseguridad en el transporte público. De acuerdo con este documento del Inegi, 87.6% de los habitantes de esta región de la capital dicen haber sido testigos de situaciones de inseguridad.

Un dato importante es que, según el Inegi, en el resto de la Ciudad de México, más del 80% de las personas mayores de 18 años se siente insegura.

Lo peor que puede ocurrir es ignorar estas cifras y hacer como que no pasa nada. Hay varias medidas que el Gobierno de la Ciudad de México puede tomar. Entre ellas, recuperar las experiencias exitosas ocurridas en la misma entidad.

Como ya señalé en párrafos anteriores, López Obrador logró abatir los índices de delitos, como el asesinato doloso con arma de fuego y también venció la percepción de inseguridad entre los capitalinos.

Para lograrlo implementó las reuniones diarias con el gabinete de Seguridad Pública y Procuración de Justicia. Todos los días, a partir de las 6:00 de la mañana, López Obrador era informado por los mandos policiacos de la incidencia delictiva y se trazaban acciones para lograr resultados.

Estas reuniones se replicaban diariamente en cada una de las 70 Coordinaciones Territoriales de Seguridad Pública y Procuración de Justicia, que eran presididas por mujeres representantes del Jefe de Gobierno y donde participaban mandos policiacos, agentes del Ministerio Público y representantes de las delegaciones, entre otros servidores públicos. Ahí, podía asistir la ciudadanía a plantear sus problemas, a exigir soluciones y a recibir información sobre sus gestiones.

Ambas experiencias deberían retomarse, ya que permiten mayor control sobre el tema de la seguridad, además de brindar un espacio a la ciudadanía para plantear sus necesidades en esta materia, en cada sector policiaco, con representantes del Jefe de Gobierno que se caractericen por su sensibilidad social para dar seguimiento a las soluciones.

Además, este esquema permite algo que actualmente es necesario: la evaluación de los jefes policiacos y los agentes del Ministerio Público.

Con acciones como estas podría mejorar el clima de inseguridad en la ciudad. El gobierno no perdería nada en retomarlas y la ciudadanía mejoraría su percepción sobre el tema. Continuar como estamos sería un error.

@martibatres