Opinión

Una violencia silenciada

Datos de la ENDIREH 2016 advierten que 41.3% de las mujeres en México ha sufrido algún episodio de violencia sexual a lo largo de su vida. | Leonardo Bastida

  • 24/11/2018
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En la década de los 70, durante la “Guerra Sucia” se documentaron decenas de desapariciones de personas. Al paso del tiempo se ha sabido de múltiples casos en los que las desapariciones fueron realizadas por integrantes del Ejército.

De manera mucho más silenciosa, se han ido ventilando los casos de mujeres sobrevivientes a esas detenciones, pero, que a diferencia de los hombres, fueron sometidas a actos sexuales en contra de su voluntad, violaciones múltiples, desnudos forzados, toques en la vulva y en los pezones, penetraciones con objetos como botellas o a ser forzadas a ser compañeras sexuales de militares bajo la amenaza de no poder rechazarlos o su familia sufriría daño.

Esta información ha sido recogida y documentada por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, que recién dio a conocer el documento Mujeres con la frente en alto. Informe sobre la tortura sexual en México y la respuesta del Estado, en el cual señala que lo realizado en Guerrero ha ocurrido de manera sistemática en las últimas décadas.

En Chiapas, tras el alzamiento zapatista de 1994, se documentaron más casos como los de Ana, Beatriz y Celia González Pérez, quienes refieren que integrantes del ejército les decían “que sabrosas están las zapatistas” mientras las violaban tumultuariamente al interior de su casa, exigiéndoles que confesaran ser zapatistas.

La situación no se detuvo en Chiapas, pues hubo más registros en Guerrero a lo largo de la década de los 90 como los de Aurelia, Francisca o Victoriana. Y a mediados de la primera década del año 2000 en San Salvador Atenco, Estado de México, donde tras una detención masiva de manifestantes en la carretera, se documentó la detención y violación de 47 mujeres, a quienes se les desnudo y violó tumultuariamente.

La última década no está exenta de la situación. Bajo el pretexto de estar relacionadas con el crimen organizado u otros delitos, decenas de mujeres han sido detenidas y violentadas sexualmente por policías o agentes ministeriales para que confesaran “sus crímenes”.

El informe documenta 110 casos ocurridos en entidades como Baja California, Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luís Potosí, Querétaro, Jalisco, Michoacán, Ciudad de México, Estado de México, Morelos, Hidalgo, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Tabasco, Tlaxcala, Campeche, Chiapas y Quintana Roo y señala que la recurrencia de la violación sexual contra las mujeres detenidas es tres veces mayor que en hombres.

Sin embargo, esta violencia no sólo se registra en mujeres detenidas ni por parte de militares o policías. Datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016 advierten que 41.3 por ciento de las mujeres en México ha sufrido algún episodio de violencia sexual a lo largo de su vida. Muchos de estos episodios, ocurridos en espacios públicos, desde frases ofensivas de tipo sexual, acecho (la han seguido en la calle), abuso sexual (manoseo, exhibicionismo obsceno) y violación.

El tema ha sido muchas veces invisibilizado o poco tomado en cuenta, pero la realidad es que está presente en la vida cotidiana de muchas mujeres. Esto se refleja en las 4 mil 415 denuncias por acoso y hostigamiento sexual recibidas a través del número de emergencia 911 durante 2017, mayoritariamente de mujeres de entre 13 y 29 años de edad, y los tres mil 576 casos de denuncias por violación recibidas por las procuradurías del país.

Las cifras nos hablan de más casi 10 casos al día, pero podrían ser más si se toma en cuenta que menos del 20 por ciento de los hechos son denunciados ante ministerios públicos debido a múltiples factores, entre ellos, evitar una revictimización de la persona, pero sobretodo, la poca creencia y el temor a los aparatos de justicia.

Uno de los testimonios recabados en el informe advierte que el silencio se rompe para que se sepa lo que pasó, pero sobre todo para que otras se animen a buscar justicia.

Células madre ¿para qué?

@leonardobastida | @OpinionLSR | @lasillarota

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