Opinión

Una nueva CNDH

Retos que importan a la nación entera. | Manuel Fuentes

  • 23/10/2019
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Enorme preocupación tienen las organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil en general por el rumbo que tomará la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) al venir un cambio sin retorno el próximo 15 de noviembre y que puede poner en riesgo su autonomía.

En este entorno escucho voces que dicen que la decisión está tomada de muy arriba de quien va a dirigir esta importante institución de derechos humanos, sin embargo yo no lo creo así. Al Senado de la República le toca hacer esta designación y deberá lograr los consensos necesarios para alcanzar las dos terceras partes y al mismo tiempo darle la legitimidad que requiere este organismo.

El Senado tiene una carga de responsabilidad política en este proceso muy fuerte ya que debe lograr mantener no sólo la credibilidad en el proceso de elección de quien ocupará la titularidad de la CNDH,  sino también lograr que quien resulte asignado llegue con una enorme fortaleza moral.

En el proceso nos inscribimos 57 personas y los integrantes de las comisiones de derechos humanos y de justicia encargadas, decidieron escuchar a todos por medio de comparecencias, primero con la presentación del candidato mediante un programa de trabajo y después con preguntas de los Senadores y de organizaciones de la sociedad civil.  Al mismo tiempo se dan espacios para que personas de la sociedad civil opinen sobre sus preferencias sobre quienes están participando.

Lo legisladores deberán lograr consensos para llevar una terna al pleno de la Cámara de Senadores y ésta pueda elegir en una votación calificada a la o al titular de la CNDH.  No será una tarea fácil.

En la presentación que realicé ante las comisiones encargadas del Senado el pasado lunes 21 de Octubre, expresé una serie de preocupaciones y propuestas que comparto en este espacio:

I.- Eje de operación:

1.      Desburocratizar  y eficientar a la CNDH.- Evitar que las recomendaciones  se emitan varios años después de ocurridos los hechos. Preferir en su lugar recomendaciones concretas que hagan una petición urgente a la autoridad, sin perder sustento y fundamentación.

2.     Fortalecer al equipo de investigación de casos. Contar con un mayor número de médicos legistas, peritos y equipos de investigación humanos y materiales en diversas especialidades para lograr resultados científicos en la operación de la CNDH.

3.     Lograr un equilibrio de trabajo eficiente y racionalidad de recursos para las actividades que realiza la CNDH.

4.     Mantener la política de recursos de inconstitucionalidad (que ahora representan el 90% de los casos en la SCJN).

5.     Revisar un nuevo marco legal de la CNDH para contar con mayores facultades de coerción a las autoridades y pleno acceso a las víctimas en la protección de los derechos humanos como eje central de su actividad.

6.     Otorgar facultades a la CNDH para que pueda actuar en litigios estratégicos en aquellos casos que afecten a un grupo social, en una región, Estado o en el país.

7.      Propiciar que CNDHTV sea prevista como un canal abierto para facilitar la difusión de mecanismos de defensa y promoción de los derechos humanos.

8.     Abrir concursos públicos para los puestos estratégicos de la CNDH.


II.- Eje de vinculación con otros poderes

9.     Propiciar un trabajo conjunto y transversal en todos los poderes y niveles federal, estatal y municipal para trabajar en la prevención, seguimiento de casos y adopción de políticas y protocolos de derechos humanos en todo el país.

10.  Robustecer la coordinación de casos entre la CNDH y comisiones estatales así como con las federaciones regionales e internacionales del ombudsperson.


III.- Eje de fortalecimiento a la promoción, educación e investigación

11.   Fortalecer la educación y promoción de los derechos humanos. Tomar las mejores experiencias de EDUCA–CNDH y de la escuela itinerante de derechos humanos.

12.  Priorizar la participación de las y los jóvenes en la formación de capacitadores en materia de derechos humanos.

 

IV.- Eje articulador  de instituciones para la atención integral de víctimas

13.  Revisar y reforzar la articulación de las instituciones de gobierno a fin de que la CNDH sea más eficiente en labores de investigación como es el caso de la Comisión de Atención a Víctimas (que ahora carece de dirección) o del Sistema Nacional de Protección de niñas, niños y adolescentes así como de la Comisión Nacional para Prevenir o Erradicar la violencia.  


V.- Eje de cercanía a la gente y con presencia en todo el territorio

14. Fortalecer los mecanismos de medidas cautelares, medidas de apremio y alertas tempranas indispensables para evitar perdida de vidas, integridad física, detenciones arbitrarias o desapariciones.

15.  Priorizar el trabajo de campo en particular en aquellos municipios con mayor incidencia de violaciones a derechos humanos para generar una cercanía con las víctimas.

16. Robustecer los programas de atención con perspectiva de género y no discriminación para la promoción de las personas que buscan a sus seres queridos, personas privadas de su libertad o en situación de trata, comunidades indígenas y afromexicanas, mujeres, niñas, niños y adolescentes, así como de personas mayores, personas con discapacidad y migrantes.

Todas estas propuestas pretenden fortalecer la autoridad moral de la CNDH, y su actuación esté sustentada en posiciones científicas apoyadas en investigaciones imparciales.

Evitar posiciones reactivas del o la titular la CNDH ante cualquier acto de autoridad que presuntamente violente derechos humanos, primero debe investigar, escuchar a las partes, revisar pruebas y después emitir conclusiones. En todos estos procesos colocar a las víctimas en el centro de las actividades de la CNDH. Son retos que importan a la nación entera.

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