Opinión

Un publicista que no tiene ni Obama

El publicista que no tiene ni Obama trabajó durante seis años para darle la razón López Obrador. | Pamela Cerdeira

  • 04/06/2018
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Si los resultados de las encuestas fueran, con todas las reservas que esto implica, los resultados de la elección, hoy tendríamos como presidente a Andrés Manuel López Obrador. ¿Cómo lo logró? La respuesta es multifactorial pero en este texto quiero centrarme en un grupo de personas, pertenecientes al mismo instituto político, que trabajaron con dedicación los últimos seis años para conseguir el triunfo de López Obrador.

La mafia del poder

Era 2009 Andrés Manuel conducía el “Gobierno Legítimo de México” y a través de su Secretario de Relaciones Políticas denunciaba en la PGR a Felipe Calderón, Carlos Salinas, Vicente Fox, Roberto Hernández, Claudio X, González, Gastón Azcárraga, Ernesto Zedillo, Diego Fernández de Cevallos, Elba Esther Gordillo, José Luis Barraza y a quien resultara responsable de la tragedia mexicana, a estos los nombró: “La Mafia del Poder”, como da cuenta La Jornada del 19 de junio de ese año.

Durante los siguientes años “la mafia del poder” se convirtió en un villano favorito a quien se le podía culpar de prácticamente cualquier mal que ocurriera en el país, en entrevista radiofónica tras la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, al ser cuestionado Andrés Manuel sobre la responsabilidad de que José Luis Abarca hubiera terminado al frente de la presidencia municipal de Iguala respondió: la culpa es de Salinas (el eterno líder de la Mafia del Poder). Un villano tan ambiguo que podía ser todos o nadie, habría perdido efectividad a lo largo de dos campañas presidenciales, sin embargo, el publicista que no tiene ni Obama trabajó durante seis años para darle la razón López Obrador.

El mejor publicista de AMLO

Enrique Peña Niego llegó a la presidencia en el 2012 con un poco más del 6% de la preferencia frente al segundo lugar y a este lo perseguía el fantasma del plantón de Reforma en el 2006, la creación del “Gobierno Legítimo” y la costumbre de no aceptar la derrota. El priista tomaba el mando del país con una interminable lista de muertos provocados por la lucha contra el narcotráfico y una narrativa de “guerra” que teníamos que seguir luchando aunque claramente íbamos perdiendo. ¿Qué cambió? La narrativa, se dejó de hablar de los muertos, aunque se sumaron más que en el sexenio anterior y se dejaron de mostrar los detenidos como si se trata de botín de guerra pero la presencia del narco no sólo siguió creciendo en el país, también se diversifico.

Durante seis años el PRI le dio forma a la mafia nombrada por AMLO con el apellido de los Duarte, con las quimioterapias reemplazadas por agua en Veracruz, con los negocios con Odebrecht y la impunidad de Lozoya y la forma de sacar al titular de la FEPADE del caso, con la beca de Moreira en España, con la Función Pública auditando a su jefe bajo orden del mismo jefe, con La Estafa Maestra y las que faltaron, más las que se junten en lo que queda del sexenio. Si en este tercer intento, como parece que será, Andrés Manuel López Obrador llega a la presidencia una parte de este resultado se explicará gracias al obsceno atascadero del que hemos sido testigos en los últimos años. El PRI fue el mejor publicista de AMLO.

Manual del buen chario

@PamCerdeira  | @OpinionLSR | @lasillarota


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