Opinión

Trump: Comienza la turbulencia

Trump llega cuando el gobierno mexicano está en extremo débil.

  • 18/01/2017
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Por estos días comienza la turbulencia mundial y, en especial, para México lindo y querido… ¿Y qué está haciendo el gobierno mexicano para evitar las sacudidas que vendrán con los vientos fríos del norte? ¿Cuál es su estrategia para enfrentar las políticas agresivas de Donald Trump y su gobierno? Nos convocan a una Unidad Nacional frente al ‘desafío-Trump’ pero ¿en apoyo a qué proyecto y qué idea de defensa nacional y de seguridad nacional? ¿En torno a qué líder?

 

El 20 de enero comienza un nuevo vuelo. Una nueva etapa para todos en el mundo. Un periodo en el que todo presagian habrá mucha perturbación. De hecho, los primeros indicios ya están a la vista, por lo menos en el caso mexicano, por cuya más que evidente debilidad estructural y de gobierno recaen las presiones iniciales, como han sido las amenazas de Trump a empresas estadounidenses de automóviles para que no se planten en México y otras y las que seguirán…

 

En  junio de 2015 comenzaron las campañas de los partidos Demócrata y Republicano en EUA y por entonces nadie daba un quinto por el hombre de Nueva York. Pero se coló como uno más de los aspirantes del Partido Republicano -conservador-, con un discurso de aberraciones y odios; un discurso con el que calificaba de nefasta la inmigración hacia Estados Unidos y en particular la de los mexicanos; reprochaba la política de Barak Obama como un desastre nacional…

 

Ese discurso y esa actitud caló entre muchos en EUA. Sobre todo entre aquellos que dicen resentir las políticas económicas del gobierno de Barak Obama, pero de manera sorprendente para aquellos hombres y mujeres de EUA que aún portan la semilla del racismo, la xenofobia y la discriminación: las viejas y odiosas prácticas que se suponía que el tiempo había desterrado ahí y que la intervención de hombres de Estado eliminaron del espíritu de quienes se presumen en supremacía de raza y cultural… Al final éstos votaron por él.

 

Donald Trump no obtuvo la mayoría de los sufragios. De hecho, Hillary Clinton, la candidata Demócrata consiguió 65,844,954 votos en tanto que Trump se hizo de 62,979,879. Pero el sistema electoral de EUA asigna el triunfo en base a los votos electorales por delegados en cada entidad: así que Trump se alzó con 304 mientras que Hillary con 227… Él obtuvo 52 senadores en tanto que ella consiguió 46: mayoría republicana en el Senado y así…

 

Luego se ha dicho que en el triunfo de Donald Trump intervinieron manos ajenas interesadas. Es el caso de la intromisión del gobierno ruso a través de sus sistemas de inteligencia y sus hackers, para obtener datos informáticos de cada uno de ellos, aunque sólo dieron a conocer la que afectaba a los Demócratas, que es decir, a Hillary Clinton…

 

Y esto se supone que lo sabía Trump. Ya se ha dicho que por la buena o por la mala dejó hacer y dejó pasar; esto debido a que los rusos tienen un expediente del empresario en extremo comprometedor, incluyendo temas del tipo empresarial como sexual…

 

Ya hoy las agencias de inteligencia e investigación de EUA expresan su preocupación por la frivolidad con la que el presidente electo de EUA, a través de twitter, hace afirmaciones, toma posiciones extremadamente delicadas, califica, acusa, señala, miente: y ya le piden que sea prudente porque una cosa es hablar en nombre propio -le han dicho- y otra muy diferente hablar en nombre de un país, al que pone en riesgo en su seguridad nacional…

 

Pero como quiera que sea el hombre de Queens, N.Y. (14 de junio de 1946) inicia su mandato el 20 de enero de 2017 y los augurios no son buenos… para nadie en el mundo, y menos para México.

 

Y sin embargo, no hay, no se ve, no se conoce una estrategia del gobierno mexicano para hacer frente a la embestida que ya se reciente.

 

Una muestra de ello es la decisión de nombrar como Canciller de México a Luis Videgaray, el mismo que cometió el error de hacer que Peña Nieto invitara a Donald John Trump a México en plena efervescencia de agravios contra nuestro país y contra lo mexicano; el mismo que dice que no sabe nada de política exterior ni de diplomacia y el mismo que ahora tendrá que ser la cara visible de México en Washington sin tener piernas de jinete para esto.

 

El presidente supone que la política exterior de un país se mueve con base a relaciones entre personas conocidas y que éstas abrirán puertas y ventanas para entrar en casa ajena. Ingenuidad provinciana esa. Trump tiene su propia agenda para México y la echará adelante con o sin Videgaray quien no podrá atemperarlo. Lo que conviene es tener una estrategia firme, bien estructurada y de toda coordinación y beneficio, para solucionar y negociar en términos de socios.

 

Luego los cambios en la embajada de México en Washington. Apenas hace unos días se pasó al embajador Carlos Manuel Sada Solana a quien se nombró hace apenas siete meses, para enviar ahora a Gerónimo Gutiérrez, quien fue forjado en la política exterior desde el gobierno de Vicente Fox y ha ocupado carteras importantes en política exterior, en particular la misma que ahora ocupará Sada: Subsecretaría de Relaciones para América del Norte.

 

Y lo peor: Trump llega cuando el gobierno mexicano está en extremo débil. El gobierno de Enrique Peña Nieto que no se entiende con los mexicanos y éstos le han dado su mínimo de aceptación. Cuando la gente ha comenzado a salir a la calle para enfrentar agravios como el ‘gasolinazo’ y para desahogar todo lo que ha ocurrido a lo largo de los años y meses del gobierno Peña Nieto.  

 

Así que todo parece de mal en peor, y lo mejor será que el gobierno mexicano se apreste a encontrar soluciones dignas y aprovechables para nuestro país frente a un hombre que no pide permiso para nada y sí tiene un odio furibundo en contra de nuestro país y lo que significa.

 

¿Estamos listos?

 

@joelhsantiago

@OpinionLSR

 

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