Opinión

Triquiñuelas de Morena en San Lázaro

Hacer valer el límite a la sobrerrepresentación establecido en la Constitución evitará las triquiñuelas como las practicadas por Morena. | Rafael Hernández Estrada

  • 24/03/2021
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Los datos comprobados y comprobables exhiben la burla a la ley que permitió a Morena hacerse de una mayoría artificial en la Cámara de Diputados, estratagema que ahora ese partido defiende con su impugnación al acuerdo que el Instituto Nacional Electoral (INE) adoptó para evitar esa conductas violatorias de la Constitución.

Se ha dicho con fundamento que la coalición morenista tiene en San Lázaro una sobrerrepresentación que excede el límite del 8% establecido en la Constitución. Con el conjunto de sus aliados, Morena alcanzó el 19% por encima del porcentaje de votación que obtuvo la coalición Juntos Haremos Historia (JHH) en las elecciones de 2018. Luego de la instalación de la Legislatura en 2018, tal sobrerrepresentación se engrosó aún más con la cooptación de legisladores de otros partidos hasta alcanzar la ansiada mayoría calificada. Pero veamos este chanchullo en detalle:

En las elecciones de diputados federales de 2018, la coalición JHH obtuvo el triunfo en un total de 220 de los 300 distritos electorales del país. De ese total, a Morena correspondieron 106 distritos, al PT 58 y al PES 56, de conformidad con los resultados electorales oficiales y con el convenio de coalición que estos partidos registraron ante el INE. A los diputados de mayoría que obtuvo dicha coalición se sumaron los diputados de representación proporcional o plurinominales. A Morena se le asignaron 85 diputados más por esta vía y tres al PT. Así, por ambos principios electivos, Morena alcanzó los 191 diputados federales, el PT 61 y el PES se quedó con los 56 diputados de mayoría que había “ganado”, pues por haber perdido el registro no tuvo derecho a la asignación de representación proporcional.

Sumados los resultados de los tres partidos de JHH, éstos obtuvieron el 43% de los votos en la elección de diputados federales de 2018, pero juntos acumularon 308 diputados, equivalentes al 62% del total de integrantes de la Cámara. Es decir, obtuvieron una sobrerrepresentación del 19%, la que rebasó con mucho el límite del 8% establecido por el artículo 54 de la Constitución. ¿Dónde estuvo la trampa?

La mecánica de la burla del límite constitucional arrancó en la postulación de candidatos. Resulta que 57 de los diputados de mayoría que fueron electos con cargo a sus aliados eran en realidad militantes de Morena (18 por el PT y 39 por el PES, incluidos Mario Delgado y Pablo Gómez, quienes luego encabezaron el grupo parlamentario morenista). Esto se evidenció al momento en que se integraron los grupos parlamentarios en el inicio de la Legislatura: el PT quedó formado con 40 diputados de mayoría y 3 de representación proporcional; el PES apenas conservó 17 de los 56 diputados que había “ganado” en los distritos. 

Con la trampa de hacer pasar a sus candidatos como si fueran de otros partidos, Morena consiguió que se le asignaran 85 diputados plurinominales cuando, en estricto derecho, le correspondían solo 28. Una diferencia de 57 diputados federales plurinominales que equivale, justamente, a la sobrerrepresentación del 19% que ostentó de entrada la coalición JHH.

La cosa no paró ahí, pues esta operación fraudulenta se complementó con el reclutamiento, mediante oscuras negociaciones, de 27 diputados federales de otras formaciones, que se cooptaron de la siguiente forma: cinco diputados que originariamente eran del PVEM posibilitaron que Morena se hiciera de los órganos de gobierno interior de la Cámara de Diputados; los restantes 11 diputados de ese mismo partido (conocido como el de las tres mentiras) también se volvieron, repentinamente, apoyadores de la 4T; dos legisladores que eran del PRI, más 9 ex perredistas. Con este opaco reclutamiento, por el cual el diputado Mario Delgado se agenció el agradecimiento presidencial y la elección por dedazo para la dirigencia nacional de su partido, la coalición parlamentaria encabezada por Morena alcanzó los 335 diputados federales, el 67% de los integrantes de la Cámara. Ese número es suficiente para convertir en calificada a la mayoría aplaudidora de San Lázaro.

Las cifras que se han referido no son de carácter especulativo. Se basan en los resultados oficiales de la elección de 2018, el convenio de coalición registrado por JHH y el acuerdo de pérdida de registro del PES (documentos localizables en www.ine.mx); en las constancias relativas a la integración de los grupos parlamentarios al momento de instalarse la LXIV Legislatura de la Cámara de Diputados y las de los cambios de adscripción de los diputados (las cuales se pueden consultar en www.diputados.gob.mx).

Es por ello muy pertinente y oportuno que el 19 de marzo, con antelación al plazo de registro de las candidaturas, antes de las campañas y de la votación de junio próximo, el INE haya aprobado su acuerdo para hacer valer el límite a la sobrerrepresentación establecido en la Constitución. Tal acuerdo tiende a evitar triquiñuelas como las practicadas por Morena para agenciarse una sobrerrepresentación indebida. Si tal acuerdo sortea la sesgada aduana del Tribunal Electoral, hará posible que, en la integración de la siguiente Legislatura, la Cámara de Diputados refleje la voluntad popular expresada en las urnas con los votos de la ciudadanía.

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