Con la ya tan usada estrategia priísta de hacer las sesiones y comparecencias importantes en fechas donde se presentan distractores para tratar de mitigar los impactos mediáticos en contra del régimen, Gerardo Ruíz Esparza se presentó el pasado 22 de diciembre ante la Comisión Especial para revisar el proceso de licitación, emisión del fallo y su cancelación, para la construcción del Tren México – Querétaro, en esa reunión insistió en la transparencia del proceso porque, según él, estuvo apegado a la Ley de Obras Públicas. En ese sentido le reafirmamos que el problema no es la obra en sí misma, que tampoco lo era la participación del consorcio chino el cual tiene experiencia en este tipo de proyectos.

 

El problema era que apareciera la empresa ajonjolí de todos los moles y del que casi estamos seguros es el prestanombres de Enrique Peña Nieto, HIGA de Juan Armando Hinojosa Cantú, quien lo mismo hacía en el Estado de México: carreteras, libramientos, obras hidráulicas, hospitales y hasta penitenciarías. Hoy en día, ese mismo personaje y sus empresas Constructora Teya y Mezcla Asfáltica, en el gobierno federal se estrenan licitando obras multimillonarias como el Acueducto Monterrey VI y Trenes de Alta Velocidad como el México –Querétaro, el primero por cierto, adjudicado en octubre del presente año, sin que hasta la fecha se haya hecho alguna investigación en el proceso de licitación.

 

Otro aspecto que me llamo la atención fue el anuncio de Ruíz Esparza en la comparecencia, que tanto Juan Armando Hinojosa Cantú e Hipólito Gerard dueño de la Constructora y Edificadora GIA + A , (cuñado de Carlos Salinas) ya no se iban a presentar en conjunto con el consorcio chino al nuevo proceso licitatorio, situación que profundiza pero a su vez afirma, que el principal y único motivo de esta cancelación fue el escándalo de la casa de Sierra Gorda 150 en las Lomas de Chapultepec, pero lo que también genera más suspicacia es el hecho de que estos no hayan hecho efectivos los gastos que erogaron para presentar la propuesta por las que les fue otorgado el fallo el pasado mes de noviembre, en la primera licitación de acuerdo a lo establecido en el artículo 47 de la Ley de Obras, ahora resulta que quienes invierten dinero en un proyecto y se les niega a pesar de que ganaron de acuerdo a la ley el concurso del mismo, no reclaman nada y pierden su dinero, lo cual es inverosímil a menos de que ya estén arreglados para ser beneficiarios de la nueva licitación.

 

Durante la comparecencia le pregunte al secretario Ruíz Esparza de frente y de forma directa, si no fue una irresponsabilidad de su parte el dejar que Grupo HIGA, siguiera participando en el proceso de licitación junto con el consorcio encabezado por la empresa china y peor aún, que se le haya adjudicado el contrato si este personaje tenía una relación directa y de negocios con el presidente Peña Nieto desde hace varios años y que sí esto no violaba el artículo 51 de la Ley de Obras Servicios Relacionados que dice a la letra:

 

Artículo 51. Las dependencias y entidades se abstendrán de recibir proposiciones o adjudicar contrato alguno en las materias a que se refiere esta Ley, con las personas siguientes:

I. Aquéllas en que el servidor público que intervenga en cualquier etapa del procedimiento de contratación tenga interés personal, familiar o de negocios, incluyendo aquellas de las que pueda resultar algún beneficio para él, su cónyuge o sus parientes consanguíneos hasta el cuarto grado, por afinidad o civiles, o para terceros con los que tenga relaciones profesionales, laborales o de negocios, o para socios o sociedades de las que el servidor público o las personas antes referidas formen o hayan formado parte durante los dos años previos a la fecha de celebración del procedimiento de contratación de que se trate.

 

Para lo cual me respondió en primera instancia, que él desconocía las relaciones de negocios del presidente con esta persona, ya que eso era un aspecto personal de su jefe y su cónyuge, pero también dijo que el presidente no había participado en ninguna etapa del proceso a lo que ataje diciéndole, que quien había anunciado la obra desde el primer día de su gobierno en Palacio Nacional fue él, por lo que la planeación de esta obra que si bien es importante, se había realizado desde Los Pinos y existía el interés de que su amigo Hinojosa participara en la ejecución de este multimillonario proyecto.

 

El caso de la “Casa Blanca” de las Lomas de Chapultepec, reafirma una teoría que siempre he manejado desde el 2012, que desde el Estado de México se iban a trasladar los funcionarios corruptos, pero también los empresarios que traficando con casas, coches y regalos suntuosos, obtienen los contratos de lo que debería ser público (carreteras, hospitales, museos y penitenciarias), a fin de usufructuarlos a largos años en beneficio de los grupos más poderosos del pasado, pero para nuestra mala suerte han regresado con mayor voracidad, a depredar el presupuesto de la nación. 

 

La paradoja de todo este conflicto de interés que está agravando la imagen, estabilidad, legitimidad e integridad del presidente y del país ante la opinión de la comunidad internacional, es el hecho de que él mismo sea el que pide por cierto de forma imperativa e imprudente que se respeten las instituciones y el estado de derecho, ya que él es el primero que corrompe a las primeras y viola la ley a fin de anteponer sus intereses personales y los de grupo, antes que los de la nación.

 

@RicardoMeb

 

 



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