Opinión

Tratado que encadena

La sensación, comparando las caras confuso-sonrientes del equipo negociador del gobierno de México y la sonrisa triunfante de Trump fue que salimos perdiendo. | Manuel Fuentes

  • 29/08/2018
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Cuando apareció en medios de comunicación un Donald Trump eufórico por la conclusión de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio ahora reconvertido en un Acuerdo Comercial con Estados Unidos un velo de sospecha cundió en el sector laboral.

La sensación, comparando las caras confuso-sonrientes del equipo negociador del gobierno de México y la sonrisa triunfante del presidente Trump fue que salimos perdiendo.

¿Qué beneficio tendrán los trabajadores en este acuerdo comercial a medias en el que el gobierno de Canadá no participa? Nos dicen los negociadores mexicanos de la existencia de un acuerdo paralelo en materia laboral que tiene importantes avances, ya que el anterior nunca funcionó en las reclamaciones que hicieron los trabajadores de los tres países, en especial México.

La principal disputa en la negociación comercial estuvo en el sector automotriz estableciendo parámetros para aquellas empresas que rebasaran un 40% de autopartes exportadas a Estados Unidos en general, y más del 45% para camiones ligeros, estás deberán pagar a sus trabajadores al menos 16 dólares la hora, contra los menos de 3 dólares por hora que pagan en promedio en el sector automotriz mexicano. Establecer estas modalidades de pago producirá que las empresas en México eviten rebasar este porcentaje para aprovechar el pago de la mano de obra barata.

Es un acuerdo para eternizar los salarios miserables y dar legalidad internacional a las asimetrías.

En nuestro país pululan 1,400 fábricas enfocadas al sector automotriz y con más de 750 mil trabajadores, sector que se convierte por ello en el más importante empleador en nuestro país, sin embargo, con los mayores atrasos en materia de organización sindical y condiciones de trabajo.

El outsourcing y los paquetes de protección

El negocio del sector automotriz es la paga miserable que hacen a los trabajadores mexicanos, a pesar de ser una industria pujante de enormes ganancias, logrando este objetivo por medio de contratos de protección y empresas outsourcing.

En una compañía automotriz es posible encontrar reunidas hasta 30 empresas outsourcing en un mismo centro de trabajo. Cada pieza, cada parte de un automóvil, está elaborada por una empresa subcontratista y cada grupo de trabajadores que se encarga de surtir el equipo está sujeto a un contrato colectivo de protección con salarios y prestaciones a ras de suelo.

Una empresa automotriz que se instala en nuestro país llega con un paquete de protección antisindical elaborado por despachos de abogados transnacionales, que se encargan de gestionar sindicatos y contratos colectivos a modo. Sindicatos propiedad de las empresas y convenios que permiten la explotación legal de los obreros mexicanos.

No necesitan de líderes sindicales ni del gobierno para que les haga favores. El sistema está diseñado para que los empresarios se sirvan a gusto, como en una tienda de autoservicio. Ellos compran paquetes de protección para evitar conflictos laborales que les reditúan grandes ganancias.

El acuerdo comercial señala que uno de sus objetivos es la protección de los derechos básicos de los trabajadores y propiciar la adopción de estrategias competitivas de alta productividad en las empresas. Derechos elementales y alta rentabilidad esa es su objetivo.

El acuerdo comercial en su apartado laboral señala que cada una de las partes promoverá la observancia de su legislación laboral y la aplicará efectivamente a través de medidas gubernamentales adecuadas, como:

a.    Nombrar y capacitar inspectores;

b.    Vigilar el cumplimiento de las leyes e investigar las presuntas violaciones, inclusive mediante visitas de inspección "in situ";

c.    Tratar de obtener promesas de cumplimiento voluntario;

d.    Requerir registros e informes;

e.    Alentar el establecimiento de comisiones obrero-patronales para tratar la reglamentación laboral en el centro de trabajo;

f.     Proveer y alentar el uso de servicios de mediación, conciliación y arbitraje; o

g.    Iniciar de manera oportuna procedimientos para procurar sanciones o soluciones adecuadas por violaciones a su legislación laboral.

Los gobiernos se comprometen a garantizar que sus autoridades competentes otorguen la debida consideración, de conformidad con su legislación, “…a cualquier solicitud de los patrones, los trabajadores o sus representantes, así como de otras personas interesadas, para que se investigue cualquier presunta violación a la legislación laboral de la parte”.

Las actividades en que deberán cooperar las partes serán:

1.    Seguridad e higiene en el trabajo;

2.    Trabajo de menores;

3.    Trabajadores migratorios de las Partes;

4.    Desarrollo de recursos humanos;

5.    Estadísticas del trabajo;

6.    Prestaciones laborales;

7.    Programas sociales para los trabajadores y sus familias;

8.    Programas, metodologías y experiencias respecto a la elevación de la productividad;

9.    Relaciones obrero-patronales y procedimientos de negociación colectiva;

10. Condiciones de trabajo y su aplicación;

11. Compensación por accidentes o enfermedades relacionados con el trabajo;

12. Legislación relativa a la formación y funcionamiento de los sindicatos, la negociación colectiva y la resolución de conflictos laborales, así como su aplicación;

13. Igualdad entre mujeres y hombres en el lugar de trabajo;

14. Formas de cooperación entre los trabajadores, los empresarios y el gobierno;

15. Asistencia técnica para el desarrollo de normas laborales, cuando una de las Partes lo solicite.

Una lista de buenas intenciones, nada más.

Son muchos los retos derivados de este acuerdo comercial impuesto, el más importante es romper esas cadenas que ahora legitiman la miseria de los trabajadores mexicanos.

La guerra educativa

@Manuel_FuentesM | @OpinionLSR | @lasillarota

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