Opinión

Traspiés en el IMSS

La decisión del IMSS de emitir una convocatoria, para designar a los nuevos 35 delegados en México, es un acto de entreguismo al SNTSS. | José Luis Castillejos

  • 10/09/2019
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La decisión oficial del IMSS de emitir una convocatoria, para designar a los nuevos 35 delegados en México, es un acto de entreguismo al Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social.

Se perdió el equilibrio tripartito: Gobierno-Empresarios y Sindicato. ¿Lo sabría el director General Zoé Robledo o le metieron gol y ahora tendrá que dar marcha atrás para evitar que el sindicato tome el control de esa institución conformada en 1943, durante el gobierno de Manuel Ávila Camacho?

Zoé, que realizó una gira nacional acompañado del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, le tomó el termómetro al Instituto Mexicano del Seguro Social y detectó que es un paciente enfermo.

Halló una serie de fallas y errores en la administración, no necesariamente atribuibles a los delegados, sino a un sindicato que es una pesada baldosa, lo que ha llevado al gobierno de la 4T a evaluar una reingeniería al interior del mismo.

En el IMSS hoy se viven tiempos de cambio, motivados por la Cuarta Transformación, pero sin lugar a dudas esos cambios, al tiempo, no serán los que le den vialidad del instituto.

El gobierno en la actualidad pretende concentrar la adquisición de medicamentos y material de curación a través de la Secretaría de Hacienda y a la fecha no hay garantía de contar al ciento por ciento de las claves adquiridas para el resto del 2019 y mucho menos para el 2020.

Asimismo se propuso una reestructura organizacional empezando por quitarle facultades a los delegados estatales, pretendiendo concentrar todas esas funciones en 2 o 3 servidores públicos de nivel central en donde proliferaría la corrupción a gran escala.

En la restructuración organizacional se pretende desaparecer puestos de confianza, fusionar áreas y otras simplemente asignarles más responsabilidades, aún sin que estas tengan que ver con los fines sustantivos de las áreas primarias.

Todo esto se podría justificar con la ayuda de expertos de recursos humanos para lograr el objetivo del IMSS en este rubro, de ahorrar 300 millones de pesos al año, a costas de la liquidación de centenares de trabajadores de confianza pero sobre todo entregar el IMSS al Sindicato Nacional de Trabajadores en donde en la actualidad se reciben cantidades millonarias por concepto de cuotas sindicales y que estas no son comprobadas, auditadas, o manejadas con transparencia, tal y como se ha pregonado en la 4T.

En la actualidad se lleva a cabo una convocatoria para el reclutamiento de candidatos a representantes del IMSS en cada estado, pero este nuevo puesto no contará con facultades y atribuciones de carácter legal, pronosticándose la pérdida de juicios fiscales y laborales ante la falta de titulares con atribuciones legales en apego a lo actualmente definido en el reglamento interior del IMSS.

También con esta convocatoria se ha excluido a personas que cuentan con años de trayectoria institucional pero todo con el talento necesario para comandar y administrar una delegación estatal.

La 4T no debe olvidarse los orígenes y base de las instituciones, tal como se está haciendo con esta propuesta de representaciones en donde pareciera que el primer paso es desarticular al Consejo Técnico del IMSS, ente que rige y vigila los destinos institucionales y que en la actualidad le han dado viabilidad financiera.

En la convocatoria se ha limitado la participación de médicos y enfermeras de base, personal sindicalizado que forman parte del lastre institucional.

¿Acaso lo que se busca con esta transformación es entregar la autoridad al personal sindicalizado sabiéndose que con esto el destino del IMSS es catastrófico y así poder justificar su desaparición?

O acaso ya existen acuerdos con el sindicato del IMSS para que a través de estas nuevas estructuras y liderazgos se manejen las cuotas obrero-patronales como si fueran cuotas sindicales sin comprobación y sin ser auditadas a favor de la transparencia.

Zoé Robledo y el presidente de la República tienen la palabra de echar abajo esa convocatoria entreguista que les pasaría la factura política a muy corto plazo.

Arrodillado

El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador se "arrodilla", desde Tamaulipas, ante el Cartel del Noroeste al lanzar un llamado al grupo delincuencial -que impide la venta de gasolina al Ejército en Nuevo Laredo- a que recapaciten.

"Permitan vender combustibles y piensen en sus mamacitas para portarse bien”, suplicó.

Desde Tula, Tamaulipas, dijo que hay grupos de la delincuencia organizada que han orillado a grupos de gasolineros a evitar la venta de combustible al Ejército y a la policía, como una medida para limitar la acción de las fuerzas policiales y de la milicia en contra suya.

De esta forma el gobernante capitula a su potestad de poner orden al pedirles a los narcos que no sean así.

joseluiscastillejos@gmail.com