Opinión

¿Tránsfugas, oportunistas, chapulines?

La traición en política es un fenómeno normal, pero a algunos les puede costar la reputación o, incluso, la vida | José Antonio Sosa Plata

  • 25/01/2018
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Cambiar de partido, abandonar el grupo político para seguir por una ruta independiente o traicionar a los aliados, son algunas de las características que están definiendo las #Elecciones2018. La lista de nombres crece día a día y, en algunos casos, lo relevante no es la traición de la que se les acusa, sino las fallas en las estrategias que los llevaron a tomar tales decisiones.

Margarita Zavala


Ese fue el caso más sonado el año pasado. Pero la lista sigue creciendo: Miguel Barbosa, Armando Ríos Piter, Jaime Rodríguez, Javier Lozano, Tatiana Clouthier, Gabriela Cuevas, Julio Di-Bella, Alejandra Sota, René Fujiwara Montelongo, Víctor Hugo Romo, Rabindranath Salazar Solorio y Cuauhtémoc Blanco. Más los que se acumulen esta semana...

Lo que no podemos olvidar —antes de emitir un juicio injusto o lapidario— es que ellas y ellos son personajes de poder que luchan por mantenerse en él. Tampoco podemos dejar de reconocer que, a pesar de sus decisiones, la mayoría se mantienen firmes en sus convicciones de trabajar por las causas en las que creen y/o por el llamado bien público o bien común.

Max Weber lo entendió y explicó con gran claridad


Los políticos son seres que viven “de" la política y que asumen esta actividad como una vocación:

Quien se mete en política, es decir, quien accede a utilizar como medios el poder y la violencia, ha sellado un pacto con el diablo [...] Quien no ve esto, es un niño, políticamente hablando

Te sugerimos: El político y el científico, de Max Weber. Alianza Editorial.

Al asumir la política como vocación, los personajes no deben ser descalificados ni convertirlos en seres despreciables siempre y cuando mantengan el balance entre una “ética de convicción moral” con una “ética de responsabilidad”, tal y como lo propone Weber.

Lo que no debemos permitir es la corrupción ni la impunidad


Antes de tirar la primera piedra, tengamos presente que en nuestro actual modelo democrático los partidos proceden con la misma lógica. ¿Quién se hubiera imaginado, hace unos veinte años, por ejemplo, una alianza entre el #PAN y el #PRD? ¿O hasta dónde se puede cuestionar que un partido como el #Verde se esté aliando según la conveniencia de sus dirigentes?

Los personajes que “traicionan” siempre son noticia


Y las críticas contra ellas y ellos han llegado a ser crueles, implacables y devastadoras. Sin embargo, el fenómeno no debería causar asombro ni sorpresa. Tampoco tendría que provocar tanto enojo.

En la actividad política, traicionar es un fenómeno “natural”, hasta cierto punto comprensible, y a lo largo de la historia de la humanidad se ha convertido en “un medio para evitar las regresiones”.

La traición es la expresión política de la flexibilidad, la adaptabilidad, el antidogmatismo. Su objetivo es mantener los cimientos de la sociedad, en tanto el de la cobardía criminal es disgregarlos

Te sugerimos: Elogio de la traición: sobre el arte de gobernar por medio de la negación, de Denis Jeambar y Yves Roucaute. Editorial Gedisa.

En la historia de la política internacional abundan los ejemplos de cómo evolucionaron, avanzaron o se transformaron estados y sociedades teniendo como motor a la traición. En la política mexicana, ningún personaje es “químicamente puro”.

En nuestros movimientos armados y revolucionarios la traición siempre estuvo presente. Y el fenómeno está presente en la democracia moderna. Se acentúa con las mismas leyes y reglas que de ella emanan.

En lo personal, no considero que la traición, la deslealtad o la mentira en la actividad política sean conductas deseables, mucho menos principios de vida. De lo que sí estoy absolutamente convencido es que no podemos negar que se trata de actitudes que forman parte de nuestra realidad y que lo verdaderamente importante es calificar a partidos y líderes por las obras, acciones y resultados que den en favor del Estado y la sociedad.

Preguntas y comentarios a sosaplata@live.com

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