Opinión

Tlahuelilpan, el crimen y el dinero

¿Quién está detrás del robo de hidrocarburo?, se deberían analizar todas las aristas del asunto. | Eduardo Zerón

  • 24/01/2019
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Dentro del valle del Mezquital, uno de las zonas más agrestes de la geografía hidalguense, de las más pobres y marginadas se encuentra Tlahuelilpan, sin embargo, este municipio no está considerado como uno de gran marginación, por el contrario, cuenta con un Índice de Desarrollo Humano (IDH), muy alto, teniendo el lugar 24 entre los 84 municipios del estado.

El IDH, es un indicador elaborado con datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el cual se desarrolla la medición de logros obtenidos en dimensiones fundamentales para la vida como educación, esperanza de vida, y un gran etcétera.

Sería aventurado advertir de bote pronto, que el delito de robo de hidrocarburo en este municipio sea un tema de pobreza o marginación, pues los factores que derivan al ilícito son variados, y entre ellos uno de las más importantes, como lo ha mencionado el presidente de la República: la corrupción. Pero además se unen otros como el crimen organizado, además del arraigo que tiene esta práctica como parte de la cotidianidad de las comunidades.

Apenas iniciados los operativos anunciados por el presidente López Obrador en contra del Huachicoleo en el municipio de Tula de Allende, Hidalgo en la comunidad de Santa Ana Ahuehuepan, el 15 de enero, unos 200 pobladores retuvieron, desarmaron y golpearon a tres militares luego de que estos llevaran a cabo un operativo en contra del robo de hidrocarburos, incluso tuvieron que mandar refuerzos de parte de la SEDENA y la Policía Federal, para la liberación de los rehenes, pues hasta tres horas después fueron liberados por la comunidad, azuzando con su linchamiento.

Cabe la pregunta, ¿qué hubieran hecho entonces los militares con una turba ahora de cerca de 300 personas muy cerca de la misma comunidad donde retuvieron a los otros militares, y donde incluso, ya se les había insultado y agredido?, la respuesta solamente encontraría dos vertientes, la mal llamada represión o la imposible contención.

Días después de una de las más grandes tragedias en la historia del México moderno, en la comunidad de Tlahuelilpan existen ya 95 personas muertas y cerca de un centenar de heridos debido a la explosión de una toma clandestina de hidrocarburo, del que muy difícilmente puede tener la culpa del mismo las fuerzas armadas federales, cuando a pesar de las advertencias la gente se arrojó a su fatal final.

Al final todo se reduce al dinero

Pero ¿quién está detrás del robo de hidrocarburo?, se deberían analizar todas las aristas del asunto, como el hecho de que el estado de Hidalgo, según el Índice Paz México 2018[1], es considerado como uno de los más pacíficos de la república; sin embargo mantiene una colindancia con Veracruz, Tlaxcala, Querétaro, San Luis Potosí, Ciudad de México y Puebla, estados, algunos de estos, en los cuales se vive una cruda disputa desde hace años entre miembros de la delincuencia organizada, y un incremento sustancial en el homicidio doloso. Organizaciones como el Cártel del Golfo y sus escisiones conocidos como “Grupo la Sombra”, tienen una fuerte presencia en la zona de la Huasteca Veracruzana así como Tamaulipas, San Luis Potosí y con alguna penetración en Hidalgo, este grupo se ha disputado diversos municipios de Veracruz y Tamaulipas con la Gente Nueva, los Mata-zetas, células de los Zetas, CJNG e incluso con grupos independientes de huachicoleros.

Incluso hace unos días las autoridades locales y federales hicieron del conocimiento el deceso de Flavio Alberto “N” el “Indio” o el “Vikingo” mismo que había sido capturado en Veracruz en octubre pasado y posteriormente liberado años atrás por la Secretaría de Marina Armada de México en 2011, donde fue puesto a disposición del Ministerio Público del Fuero Común en Tamaulipas, luego de una denuncia anónima por su presunta relación con la delincuencia organizada. Este personaje operaba en Tantoyuca, Panuco, Platón Sánchez, Chalma, quien además se le consideraba como uno de los líderes de robo de hidrocarburo, también se le habría relacionado con una banda de secuestradores de la localidad e incluso presuntamente con el delito de homicidio.

Además de este hecho, dos personeros de la delincuencia también habrían sido ultimados, al parecer debido a la oportunidad que vieron los rivales miembros de la delincuencia por parte de estos grupos por tomar el liderazgo, autoridades federales y locales investigan el caso.

Sin embargo parece ser que la verdadera razón es que se estima que 17,000 kilómetros que abarca la red de transporte de ductos de crudo, gasolina, diesel, gas licuado de petróleo y petroquímicos, está al alcance de miles de personas, que pueden salir y ordeñar por su propio gusto o por órdenes organizadas de grupos criminales, ese oro negro que según datos presentados por el presidente López Obrador deja pérdidas a las finanzas mexicanas por cerca de entre 50 y 70 mil millones de pesos anuales, es decir 420 mil millones de pesos en seis años. Un mínimo porcentaje se convierte en una ganancia muy grande para quien quiera tomar control de este ilícito. Al final todo se reduce al dinero.

[1] INSTITUTE FOR ECONOMICS AND PEACE: INDICE DE LA PAZ MÉXICO 2018 http://indicedepazmexico.org/wp-content/uploads/2018/04/Indice-de-Paz-Mexico-2018.pdf

La Comisión de la Verdad alternativa

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