Opinión

¿Tiempos de incertidumbre?

En política, lo imprevisible se está convirtiendo en parte de la nueva normalidad de nuestra democracia. | José Antonio Sosa Plata

  • 29/11/2018
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La incertidumbre es el término que ha caracterizado al conjunto de decisiones que en materia de economía ha tomado el #Presidente Electo y su equipo cercano de colaboradores, principalmente desde que se realizó la consulta ciudadana sobre la construcción del nuevo aeropuerto de la #CDMX.

La volatilidad de los mercados financieros de los últimos días lo confirmó una vez más.

El golpe más fuerte de los últimos meses se experimentó el lunes pasado, en donde quedó claro el nerviosismo de los inversionistas. Por si fuera poco, la situación se agudizó al llevar a su nivel más alto la calificación de riesgo país para México, al ubicarse en 234 puntos base, lo que representa un incremento de 56 en tan solo un mes y medio.

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La confianza se pierde y poco se puede hacer para recuperarla en lo que resta del año. El presidente Andrés Manuel López Obrador tendrá dos oportunidades el próximo sábado. La primera, con el mensaje que dará en el Congreso de la Unión. La segunda, en el discurso que pronunciará desde el balcón central de Palacio Nacional al pueblo de México.

Sin embargo, la confianza no se recuperará con las palabras.

Los inversionistas esperan ver las acciones concretas que llevará a cabo el nuevo gobierno en relación con la eliminación del cobro de comisiones de los bancos, el proyecto del Partido del Trabajo para eliminar las afores, la decisión final que se tomará sobre las obras que se llevan a cabo en lo que sería el aeropuerto de Texcoco y las medidas que se tomarán para enfrentar la caída drástica en el precio del petróleo.

Todo esto para empezar.

De la misma manera, los inversionistas nacionales y extranjeros estarán analizando la forma en que serán financiados y los impactos que tendrán en la economía los proyectos que fueron sometidos a la Segunda Consulta Ciudadana del presidente electo, entre los que destacan el Tren Maya, el Tren Peninsular y la construcción de la refinería Dos Bocas.

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Las razones de su preocupación tienen sustento

De acuerdo con los cálculos realizados, se asegura que las primeras decisiones del nuevo gobierno, en menos de cinco meses, han generado pérdidas de por lo menos “500 mil millones de pesos”.

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Por eso, el fuego de la incertidumbre no se apaga solo con palabras. Los mensajes que ha enviado el #PresidenteElecto han sido útiles para evitar una situación crítica mayor. Pero es evidente que este esquema de #ComunicaciónPolítica no se podrá mantener durante su administración, porque estaría incurriendo en los mismos errores cometidos en sexenios anteriores, en donde tiene que ser el primer mandatario quien debe resolver un problema que le corresponde solucionar, en principio, a su equipo de voceros.

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Las palabras y los hechos deben estar alineados de manera congruente. Cuando no sucede así, la incertidumbre y la desconfianza se incrementan en los inversionistas, y también en todos los sectores de la población. En menos de cinco meses, queda la impresión de que las lecciones que en materia de comunicación han dejado los errores de los últimos cuatro sexenios no han sido aprovechadas por el equipo que nos gobernará a partir del próximo sábado.

Por fortuna, hay tiempo para corregir

Las oportunidades que brinda el corto plazo son grandes. Para empezar, está el programa de los primeros 100 días. Luego vendrán las que ofrece la presentación del Plan Nacional de Desarrollo. Y si a lo anterior se suma el inicio de todos los proyectos que ya comprometió, la incertidumbre sí se podría traducir en confianza. Pero que quede claro: El modelo centralizado de comunicación no funcionará.

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De hecho, no ha funcionado en éste ni en ningún otro país. Por lo tanto, es indispensable explorar los nuevos modelos que se han aplicado en otros países a partir del reconocimiento de los errores y contradicciones que se han dado luego de las secuelas más difíciles que se han vivido en casos como el Brexit, la crisis económica de Grecia, el rechazo del Plan de Paz en Colombia o el referéndum en Cataluña.

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Las reglas han cambiado

La llamada Cuarta Transformación no se podrá consolidar sin una estrategia efectiva de comunicación política. Lo que ha sucedido en los meses recientes es preocupante. El país no puede asumir mayores riesgos que afecten la estabilidad económica, la gobernabilidad, seguridad pública y, por encima de todo, la confianza ciudadana.

El replanteamiento es necesario y urgente. Por todo lo anterior —y a un par de días de que tome posesión Andrés Manuel López Obrador—, no se justifica que aún no esté resuelto el modelo conceptual, táctico y operativo de lo que será su Política Nacional de Comunicación Social y el modelo apropiado de #Vocería que dé respuesta efectiva a los temas sustantivos de la agenda económica y política nacional.

¿El fin del presidencialismo centralista y autoritario?

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