Opinión

Tampoco pueden con la extorsión

Si los gobiernos neoliberales no pudieron con el delito de la extorsión, es obvio que los que llegaron tampoco pueden. | Jorge Ramos Pérez

  • 13/01/2020
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La noche del sábado mi madre de 83 años fue extorsionada”. Denise Dresser inició así su columna semanal del 6 de enero en Reforma. “A medianoche hablaron a su celular y pusieron un audio con mi voz, diciéndole que yo había sido secuestrada. Amenazaron con matarme”, relató. Los delincuentes tenían muchos datos que hicieron creer a la mujer que la politóloga estaba en manos de plagiarios. 

Los datos oficiales, describe el periodista Marcos Muedano, muestran que cada siete minutos un habitante de alguna de las 32 entidades federativas del país recibió una llamada a su celular o teléfono de hogar para ser extorsionado por grupos del crimen organizado a través del uso de 23 mil 887 líneas de celulares documentadas por la Policía Federal.

El dato es espeluznante. Pero lo es más el hecho de que sólo se han iniciado 154 averiguaciones previas o carpetas de investigación. Nada.

Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México, respondió de inmediato al caso de Denise Dresser y dijo que se investigaría. A una semana de distancia no se ha informado públicamente de algún resultado. Seguramente será nada.

El Estado de México, Ciudad de México, Jalisco, Guanajuato, Veracruz, Michoacán y Morelos son los estados con mayor número de denuncias.

Manelich Castilla, académico en el Inacipe y ex comisionado de la Policía Federal, propone el concepto de Seguridad Solidaria.

De un decálogo que sugiere, luego de una conversación sobre el tema, destacaría los siguientes:

1.- Rescatar entornos desde la función ciudadana y el sector productivo. El control vecinal es clave para limitar conductas que pueden derivar en actos ilícitos.

2.- Seleccionar contenidos apropiados para menores en etapa de transición a la adolescencia. Hay evidencia suficiente de que los estímulos del entorno, empezando por el doméstico, marcan de manera relevante el comportamiento social o antisocial del individuo. De ello no hay duda.

3.- Revisión periódica de teléfonos celulares y redes sociales de menores de edad. Dotarlos de herramientas tecnológicas sin la madurez suficiente para su empleo, aumenta el riesgo de convertirlos en víctimas de delitos como trata y otros.

4.- Emplear tecnología con visión preventiva. Existen más de 118 millones de teléfonos celulares en México con línea activa. Son 118 millones de ojos adicionales para captar conductas delictivas y responsables; 118 millones de posibilidades de, junto con las autoridades, combatir la impunidad

El uso de celulares para denunciar hechos que presencie una persona es una propuesta interesante, con astillas, por supuesto. Sin embargo, habría que comenzar la discusión porque, si los gobiernos neoliberales no pudieron con este delito es obvio que los que llegaron tampoco pueden.

Punto y aparte. La cuna de “Juan” fue de metralla, narco, desaparecidos, violencia dentro de las familias... Fue uno de los 797 mil niños que nacieron en Coahuila en 2010. Once años después disparó una pistola en el Colegio Cervantes, hirió a seis de sus compañeros y mató a una profesora. Finalmente se suicidó. Todo en 20 minutos. “Juan” vivía con sus abuelos. Su madre falleció hace algunos años y su padre se reportó distante de su hijo. En la vivienda de sus abuelos fueron halladas armas de juguete y la abuela dijo ignorar si su esposo poseía algún tipo arma. El gobernador Miguel Riquelme fue destrozado en redes sociales por declarar que un indicio era que “Juan” fue inspirado en videojuegos. 

Punto final. #SaludEnCrisis sigue su zaga en este 2020. El gobierno de la 4T se niega a ver lo evidente. Pronto será tarde.