Opinión

Spotlight

L’Osservatore Romano calificó a la película como no “anti-católica”, sino positiva.

  • 03/03/2016
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“Esta película ha dado voz a los sobrevivientes; y el Óscar amplifica esta voz. Esperemos que se convierta en un coro, capaz de resonar hasta el Vaticano. Papa Francisco ha llegado la hora de proteger a los niños y de restaurar la fe”: Michael Sugar, productor del filme.

 

“Es emocionante y da voz al dolor profundo de los fieles (católicos)”, dice un artículo firmado por Lucetta Scaraffia en el periódico católico L’Osservatore Romano tras conocerse los galardones concedidos al filme Spotlight en la 88ª edición de los premios más importantes de la industria cinematográfica.

 

Como sabemos el filme hollywoodense es obra del cineasta Tom McCarthy, y está protagonizada por Michael Keaton, Mark Ruffalo y Rachel McAdams, logró el Oscar a la Mejor Película y al Mejor Guión Original. En el se narra lo sucedido en el 2002 en el diario The Boston Globe cuando un grupo de reporteros destapó los casos de pederastia en la Iglesia católica, en EU y el encubrimiento de forma sistemática de la jerarquía a casi  80 sacerdotes en Boston.

 

El filme termina cuando la primera edición del Globe sobre el escándalo llega a la calle el domingo 6 de Enero de 2002 con la cabeceó: “La Iglesia permite abusos de los sacerdotes durante años: Consciente de los antecedentes de (John) Geoghan, la arquidiócesis lo reasigna de parroquia en parroquia”.

 

En efecto, ese personaje, Geoghan se convirtió en símbolo del escándalo de pederastia en la Iglesia católica al violar al menos, a 130 niños, muchos de los casos se cerraron con el pago de indemnizaciones; en otros le retiraron los cargos por haber prescrito. El cura fue condenado a 10 años de prisión en una cárcel del Estado de Massachusetts. Murió estrangulado a manos de otro interno en el año 2003, tenía 67 años.

 

El periodismo de investigación hizo bien su trabajo y al hacerlo publicó consiguió que el virus de la denuncia se propagara por todo el mundo. En el caso de la iglesia de Boston les costó una enorme cantidad de dólares por pago de reparación del daño y sobre todo llevó al desprestigio de la iglesia católica y el papado de Juan Pablo II quedó por los suelos.

 

Muchos años después se lleva el caso a la pantalla y el trabajo es premiado.

 

¡Excelente!

 

Al recibir la estatuilla de la Academia, el productor de Spotlight, Michael Sugar, se dirigió directamente al Papa Francisco y dijo: “Esta película ha dado voz a los sobrevivientes, y el Óscar amplifica esta voz. Esperemos que se convierta en un coro, capaz de resonar hasta el Vaticano. Papa Francisco: ha llegado la hora de proteger a los niños y de restaurar la fe”.

 

¡Un duro mensaje que sin duda era esperado por la curia vaticana!

 

Gracias a ese trabajo periodístico de The Boston llevó a que dos años después el caso del mexicano Marcial Maciel Degollado otrora protegido por la curia vaticana se destapara en México.

 

En efecto, luego de varias décadas de acusaciones –la primera de ellas desde 1956– e investigaciones que diversas instancias de Roma consideraron improcedentes, a finales de 2004 el entonces cardenal Joseph Ratzinger decidió reabrir el caso, a pesar de que durante siete años él mismo lo había bloqueado. No sabemos porque lo hizo y después recapituló.

 

El primer resultado fue retirar del cargo como superior general de los Legionarios de Cristo, al casi santo Marcial Maciel Degollado y poner a otra persona en su lugar; meses después, en abril de 2005 el fiscal especial enviado por la Congregación para la Doctrina de la Fe -Charles Scicluna- recabó en México el testimonio de por lo menos 30 denunciantes; la decisión final, hecha pública el 19 de mayo de 2006, fue “invitar” al padre Maciel a retirarse a una “vida de oración y penitencia”, sin llevarlo a un proceso canónico debido a su avanzada edad.

 

Esta invitación incluía la prohibición de celebrar misas públicas o dar conferencias, presentaciones o entrevistas.  Y aunque esta decisión dio cierta credibilidad a las acusaciones de pederastia en su contra, también cerró a los demandantes cualquier posibilidad de llevarlo a juicio y probar sus dichos ante los tribunales del Vaticano.

 

El caso es muy conocido y muchos lo hemos comentado en impresos y electrónicos.

 

Esta vez hoy Nuevos Aires en Roma, las cosas son distintas hay un nuevo papa que se llama Francisco y en este tema tiene cero tolerancia. Claro que lo ha hecho sobre el trabajo que realizó su predecesor el alemán Joseph Ratzinger más conocido como Benedicto XVI, hoy papa emérito.

 

En ese sentido L’Osservatore Romano calificó a la película como no “anti-católica”, sino positiva porque tiene confianza de que el Papa Francisco derrotará a esta lacra. Aunque  el diario lamenta sin embargo que no se mencione la “lucha larga y tenaz” de Benedicto XVI en ese ámbito.

 

“Es verdad, en la narración no se da espacio a la lucha larga y tenaz que Joseph Ratzinger, como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y como papa, emprendió contra la pedofilia en la Iglesia”, se agrega en alusión al papa emérito.

 

“Pero en un filme no se puede decir todo y las dificultades con las que se encontró Ratzinger no hacen más que confirmar la tesis del filme, y es que demasiado a menudo las instituciones eclesiásticas no han sabido reaccionar con la necesaria determinación frente a estos crímenes“, se lee en el diario vaticano.

 

La pedofilia –agrega el texto- no se deriva necesariamente del voto de castidad donde se destaca que el filme consigue reflejar la preocupación de demasiados en la Iglesia por la imagen de la institución y “no por la gravedad del acto: “El hecho de que en la ceremonia de los Oscar se haya hecho un llamamiento al Papa Francisco para que combata este flagelo debe verse como una señal positiva“, valora el diario de la Santa Sede.

 

Reacciones

 

Son muchas además del periódico de la Santa Sede.

 

Por ejemplo el obispo de Malta y otrora fiscal del caso Marcial Maciel, Charles Scicluna, invitó a toda la gente, sobretodo a los obispos a ver la película; “Esta película la deben ver todos los obispos y los cardenales, sobre todo los responsables de las almas, porque deben entender que es la denuncia la que salvará a la Iglesia, no la ley del silencio […]”, dijo al periódico italiano La Repubblica.

 

“La película muestra cómo el instinto que estaba presente en la Iglesia, de proteger la buena reputación, fue un error. No hay misericordia sin justicia”, expresó Scicluna.

 

Mientras que de la Comisión Pontificia de protección a los menores llegó el “aprecio por esta película y claramente por el mensaje que transmite”. De hecho los integrantes de la Comisión vieron el filme en una proyección privada el pasado 4 de febrero. Y es un signo de la respuesta y los tiempos nuevos que corren en la Iglesia.

 

Para sacerdote jesuita Hans Zollner, miembro de la Pontificia Comisión para la tutela de los menores, dijo que el mensaje es un llamado “para que la Iglesia haga lo que desde el 2002 inició a hacer. Porque desde el final de los años 90 el cardenal Ratzinger prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, señaló que la Iglesia no podía más tolerar estos abusos, ni los obispos encubrirlos”. Y después como Benedicto XVI “dio grandes pasos para volver a la Iglesia una institución transparente empeñada en la lucha contra los abusos”. Y a continuación el Papa Francisco instituyó la Pontificia Comisión para la tutela de los menores.

 

Posicionamiento reciente del Papa al tema

 

Exigió y puso en marcha medidas para que este crimen sea erradicado de la Iglesia, y sobre todo abarca a los que lo han ocultado.

 

En Filadelfia, EU el pasado mes de septiembre dijo que se comprometía “a la celosa vigilancia de la Iglesia para proteger a los menores y prometo que todos los responsables rendirán cuentas”.

 

Y en el vuelo de regreso de México, reiteró: “La pederastia es una monstruosidad porque un sacerdote está consagrado para llevar a un niño a Dios y ahí se lo come en un sacrificio diabólico. Lo destruye”. Y precisó que “un obispo que cambia a un sacerdote de parroquia cuando se detecta una pederastia es un inconsciente, y lo mejor que puede hacer es presentar la renuncia”. Y agregó el “¿clarito?”.

 

Y sobre el caso Maciel y del Papa emérito dijo: “Y aquí me permito rendir un homenaje al hombre que luchó en momentos que no tenía fuerza para imponerse hasta que logró imponer… Ratzinger… el cardenal Ratzinger, sí, un aplauso para él. Es un hombre que tuvo toda la documentación. Siendo Prefecto de la Doctrina de la Fe tuvo todo en sus manos. Hizo las investigaciones y llegó y llegó y llegó… y no pudo ir más allá en la ejecución.

 

Pero, si ustedes se acuerdan, diez días antes de morir San Juan Pablo II, aquel Vía Crucis del Viernes Santo le dijo a toda la Iglesia que había que limpiar las porquerías de la Iglesia. Y en la misa ‘Pro Eligendo Pontifice', pese a que él sabía que era candidato, no es tonto, no le importó maquillar su postura, dijo exactamente lo mismo.

 

O sea, fue el valiente que ayudó a tantos a abrir esta puerta. Así que lo quiero recordar, porque a veces nos olvidamos de estos trabajos escondidos que fueron los que prepararon los cimientos para destapar la olla.

 

Tercero: estamos trabajando bastante con el cardenal Secretario de Estado, charlando, y también con el equipo de los nueve cardenales consejeros. Después de escuchar decidí nombrar un tercer secretario adjunto en la Doctrina de la Fe para que se encargue solamente de estos casos, porque la Congregación no se da abasto con todos los que tiene. Además, se constituyó el tribunal de apelación, presidido por monseñor Scicluna, que está llevando los casos de segunda instancia cuando hay recursos, porque los primeros recursos los hace la plenaria, la feria cuarta la llaman (se reúne los miércoles) de la Doctrina de la Fe.

 

Cuando hay recursos vuelve a la primera instancia, y eso no es justo. Entonces, segundo recurso, también con perfil legal, con abogado defensor, pero hay que apurar porque estamos bastante atrasados en los casos porque van apareciendo casos....”.

 

Pero yo doy gracias a Dios que se haya destapado esta olla y hay que seguir destapándola. Y tomar conciencia”.

 

“Y lo de Maciel… Bueno, lo de Maciel… Volviendo a la Congregación, tuvo una intervención, y hoy día el gobierno de la Congregación está semi-intervenido. O sea, el superior general, que es elegido por el consejo, por el capítulo general, pero el vicario lo elige el Papa. Dos consejeros generales los elige el consejo, el capítulo general, y los otros dos los elige el Papa. De tal manera que así vamos ayudando a revisar cuentas antiguas”.

 

La historia que el filme no cuenta

 

Hay un texto que encontramos en la red social. Es de una web católica El Pueblo Católico, periódico oficial en español de la Arquidiócesis de Denver. EU, lo firma Karna Swanson y se difundió el pasado 20 de noviembre: La Historia que Spotlight no cuenta.

 

Describe con detalle el trabajo periodístico de The Boston a finales del otoño del año 2001, pero comenta Karna que el editor del diario, Marty Baron no sólo estaba interesado en darle un golpe a la iglesia de Boston sino que él quería hacer más daño. En una escena clave, Baron dice a su equipo que “vayan a por la institución,” y que prueben que “los sacerdotes estaban siendo protegidos de ser procesados, y que eran reasignados una y otra vez”.

 

En efecto, debemos decir que después de las revelaciones del  rotativo, el Obispo de Belleville Wilton Gregory, entonces presidente de la Conferencia del Episcopado de Estados Unidos de América (CEEU), emitió una declaración formal expresando “dolor profundo por la responsabilidad de estos abusos por parte de algunos de nuestros sacerdotes bajo nuestra vigilancia”.

 

En junio de ese año, los obispos de EU decidieron que era necesaria una política coordinada y una respuesta por parte de la conferencia del episcopado y aprobaron por unanimidad la “Carta para la Protección de los Niños y Jóvenes”.

 

Swanson nos recuerda que hasta antes de 2002 cada una las diócesis controlaba las acusaciones de abusos sexuales a discreción del obispo local, pero con la nueva Carta, se pusieron en marcha procedimientos uniformes para gestionar las acusaciones de abusos sexuales no sólo del clero, sino también de maestros laicos,  empleados de las parroquias, y cualquier otro adulto que tuviese contacto con la juventud en nombre de la Iglesia.

 

Hay en este momento en esa diócesis mucha gente capacitada para dar respuesta a las violaciones a niños.  Incluso colaboran con la justicia del Estado de Colorado para denunciar todo tipo de actos y tiene un número  telefónico abierto al público. para informar de los casos de negligencia o abuso de niños.

 

Caray. ¿Tendrán ese tipo de oficina las diócesis de México,  eminentísimo Cardenal José Francisco Robles Ortega?

 

Bienvenido el filme, hay muchos que hacer aún, hay muchos caso de pederastia y muchos han sido ocultados...

 

Esta pendiente de que funcione en Roma el nuevo tribunal.

 

Hasta antes del Papa Francisco los abusos sexuales contra menores eran sólo una violación de la disciplina eclesiástica. Apenas hace unos meses–el 10 de junio de 2015- el Papa jesuita autorizó la creación de un nuevo tribunal contra los abusos sexuales, que trabajará en la Congregación de la Doctrina de la Fe, y que se encargará de las denuncias contra obispos que se sospeche hayan encubierto casos de abusos. No se trataba tanto, precisó entonces el vocero del Papa Federico Lombardi “de las penas que merecen quienes cometieron directamente el crimen de los abusos sexuales, materia sobre la que ya hay normas muy claras, sino de otras personas y autoridades que tuvieron responsabilidades por omisión o de otro tipo”.  Por lo que agregó "ha sido definido un procedimiento sobre cómo afrontar estos casos".

 

El Tribunal no tiene a nadie en el banquillo de los acusados, aún.

 

¿Por qué Papa Francisco?

 

Debe hacer algo.  Es positivo que el cardenal George Pell esté a disposición mediante la vía virtual de la Royal Commission del Gobierno australiano, y que se eluciden todas las trapacerías cometidas.

 

Es evidente que en ese caso se encubrieron abusos contra menores que sucedieron en los últimos 40 años y sobre todo para ocultar  y “para proteger la imagen de la Iglesia”.

 

Hoy el filme lo están viendo muchas personas y que cada quien opine.

 

Sería muy bueno que desde la cuenta de Twitter del Papa Francisco se emitiera un tuit llamando a ver el filme.

 

@fredalvarez

@OpinionLSR