Opinión

Sinergia social para detener feminicidios

Sociedad y gobierno deben combatir la violencia de género y el feminicidio, pero la autoridad debe ser quien dé el primer paso. | Ivonne Ortega

  • 12/02/2020
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El dato aportado por el fiscal general Alejandro Gertz Manero es demoledor: en los últimos cinco años, el número de feminicidios en nuestro país ha aumentado 137 por ciento, cuatro veces más que el incremento del 35 por ciento de homicidios, que de suyo es una cifra preocupante. De plano, algo no funciona en el esquema de seguridad y de justicia para las mujeres en México.

En repetidas ocasiones se ha insistido desde muchos ámbitos, que la incidencia de actos relacionados con la violencia de género es alarmante. Investigaciones periodísticas revelan que en toda la República, en los últimos 4 años y medio, solo uno de cada 5 asesinatos de mujeres han sido investigados como feminicidios.

¿A qué se debe esta omisión?

Desafortunadamente, en muchos estados persiste la discrecionalidad en la definición de las investigaciones, a pesar de que se cuente con la legislación adecuada para tipificar feminicidios.

Hace falta una verdadera convicción sociopolítica para abordar el grave problema de la violencia contra la mujer, conjuntando los esfuerzos de tantas ONG´s que identifican y denuncian los casos, las autoridades que tienen la obligación legal de combatir el delito y la propia sociedad, en la que todas y todos debemos coadyuvar a la prevención, con educación y cultura tolerante, inclusiva, de respeto.

Se trata de una especie de sinergia social sin la cual no es factible echar a andar estrategia de seguridad alguna, ya no digamos acciones precisas para evitar y, en su caso, castigar la violencia de género. Es preciso contar al mismo tiempo con la colaboración de la base social y la apertura y disposición por parte de las autoridades en todos los niveles.

No es tarea sencilla, claro está, pero debemos empezar por considerar el tema de forma transversal y no desde una sola perspectiva, porque se cae en el aislamiento que nulifica las acciones.

Si por el contrario se toman en cuenta las causas y se oye y apoya a la sociedad en la prevención al mismo tiempo que se fortalece el entramado legal y se adopta una efectiva coordinación institucional en el combate a las conductas violentas, tendremos mejores resultados.

Y en este actuar de forma simultánea, sociedad y gobierno para combatir la violencia de género y su expresión más terrible, el feminicidio, debe ser la autoridad quien dé el primer paso.

La voluntad de las ONG´s y la ciudadanía en su conjunto es clara porque el problema se vive día a día, tal como lo demuestran las tristes y espantosas noticias terriblemente cotidianas. Hace falta, pues, el impulso inicial que detone la sinergia social que tanto necesita nuestro país en materia de seguridad.

Si el gobierno, que sabe de la situación porque tiene los datos consolidados de todo el país, entiende lo prioritario que es actuar sin recelos políticos ni intereses protagónicos, pondrá su parte y el engranaje de prevención-atención-combate se pondrá en marcha.

Queda en manos de nuestras autoridades, empezando por la Presidencia de la República, el gobierno federal en su conjunto, pasando por los gobiernos estatales y municipales, y los poderes legislativos y judiciales, escuchar y atender el grito cotidiano con que las mexicanas pedimos auxilio.

Miles de víctimas y sus familias, y millones de mujeres que vivimos un temor cotidiano, esperamos esa voluntad para activar la sinergia social contra el feminicidio. Es urgente.