Opinión

Sin visión económica

Es necesario un cambio de rumbo y reconocer que las cosas así no funcionan. | Julio Castillo López

  • 30/10/2019
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Uno de los mayores temores que surgieron sobre López Obrador, desde que encabezaba las encuestas en la elección, era si tenía la capacidad y la visión para darle rumbo a la economía del país. Alfonso Romo fungió como garantía frente al sector empresarial de que el candidato era serio; más adelante, ya electo, fue Carlos Urzúa la garantía internacional pero el segundo renunció y el primero no parece estar muy metido en la voluntad del presidente, no hay rumbo económico y cada decisión tomada desde la presidencia ha generado consecuencias negativas.

· La inseguridad y la violencia creciente generan desconfianza en el país, pero situaciones como la que se vio en Sinaloa generan la confianza (más allá de que su veracidad) de que el gobierno está coludido con el narcotráfico, o lo que se conoce como un narcogobierno y eso en realidad aleja a las inversiones.

· El crecimiento ha sido tema todo el año y siempre es a la baja. Ahora, según el Banco de México, parece que nos iremos a negativos y aquellos cero punto y algo que tanto celebró López Obrador hace unos meses se harán menos cero punto y algo y aunque no es mucha la variación, ya será evidente el mal rumbo tomado.

· PEMEX es otro tema que parece cada vez más complicado. Desde el nombramiento de una persona que dejó muy mal a la empresa desde recién llegado y hasta el anuncio de antier de pérdidas por cerca de 88 mil millones de pesos entre julio y septiembre parece que no pueden con la empresa. Dentro de todo lo malo considero que la salida del líder sindical es algo positivo pero la pura salida ni hace justicia ni resuelve nada... ni siquiera el mentado "huachicol" generaba tantas pérdidas como la ineptitud.

· El lunes el presidente López Obrador presumió los avances de las obras en Santa Lucía, obra que representa todos los errores del gobierno en un sólo parpadeo: improvisación, obstinación, falta de conocimiento técnico y mucha soberbia. La decisión de cancelar el otro aeropuerto representó el desprecio democrático y del sentido común, presumir los avances de Santa Lucía es festejar el fracaso.

· El concepto de austeridad está llevando a una crisis a todo el país y mientras se preocupan por ahorrarse unos pesos en licitación (literal) dejan a pacientes de cáncer morir. Mientras buscan a quien culpar en el pasado de su fracaso de hoy, tienen parada la inversión pública y las obras (que generan empleo y derrama económica) y mientras se esfuerzan por implementar medidas radicales contra la evasión fiscal la inversión busca otros destinos donde no se vea a los inversionistas como criminales de antemano (lo único simpático que dejó la escena de Ovidio Guzmán en Sinaloa fueron los memes que afirmaban que lo bueno era que Ovidio no llevaba una factura falsa porque ahí sí no lo sueltan).

Es necesario un cambio de rumbo y reconocer que las cosas, como están planteadas y se han llevado a cabo, no funcionan. Ni siquiera en los rubros que más presumen como el combate a la corrupción tiene resultados reales y parece que eligieron el peor de los mundos posibles: desmantelar lo que había porque suponían corrupción; desmantelaron, no hay culpables y tampoco construyeron algo que sustituyera lo que había... o sea, sus prejuicios los traicionaron y no tenían un plan, sólo querían destruir lo que había.