Opinión

Se restringe la libertad de tránsito

¿Acaso estamos en estado de excepción? | Fred Álvarez Palafox

  • 20/06/2019
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¿O sólo es para cumplir los compromisos contraídos con Estados Unidos, y sobre todo complacer al presidente Trump en su inicio de campaña para su posible reelección?

¿Por qué?

Resulta que a partir de esta semana se le solicitará a todos -mexicanos y extranjeros-, presentar una identificación oficial -INE, cartilla militar, pasaporte, cédula profesional, Visa y licencia de manejo-, para poder viajar en autobús en territorio nacional.

La primera empresa en atender la orden presidencial fue ADO.

¿Orden presidencial? ¿Con qué fundamento?

¿Sólo se le ocurrió? ¡No! es parte del cumplimiento de los acuerdos celebrados con Estados Unidos.

Leamos detenidamente lo que dijo el presidente en la conferencia mañanera en Palacio Nacional, el pasado martes 17 de junio cuando Roberto Cruz, de Impacto Diario, preguntó sobre la situación, a propósito de la detención en Veracruz de tres tráileres con cerca de 800 migrantes, transportados por presumiblemente miembros de la delincuencia organizada…

La respuesta presidencial fue: “Vamos a que se cumpla con los acuerdos que se hicieron en Estados Unidos, porque no queremos que se apliquen aranceles y no es que no tengamos nosotros cómo responder. Nosotros podríamos hacer lo mismo, pero consideramos que no nos conviene la confrontación, no conviene la guerra comercial, estamos por el libre comercio”.

Y agregó: “pensamos también que si atendemos las causas que originan el fenómeno migratorio podemos atemperar este fenómeno, reducir considerablemente el número de migrantes que pasan por nuestro país. Y esto implica invertir…”.

AMLO comentó del supuesto anunció del presidente Trump de proporcionar 500 millones de dólares para apoyar a Centroamérica.

Sin embargo, el portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus, señaló horas después que “no se entregarán fondos hasta que el gobierno esté satisfecho con una reducción del número de migrantes que llegan a la frontera con Estados Unidos”.

Y en esa situación fue que el presidente anunció el control de la población, expresó: “(...) Y en esto también pidiendo la cooperación de los transportistas y la cooperación, lo adelanto, de los ciudadanos, porque nos vamos a ver en la necesidad, espero la comprensión de todos, de pedir identificación para la compra de boletos, porque…”, lo interrumpe el reportero: -¿En el transporte público?

El jefe del ejecutivo federal reitera que sí, que será en transporte público, sobre todo en “trayectos largos, porque está demostrado, se tienen pruebas de que en un camión de pasaje un porcentaje considerable viaja sin ser del país y sin ningún registro.

Entonces -subraya-, vamos a poner orden en eso, que nos ayude la gente mostrando su credencial para que haya más control, porque lo que utilizaron como argumento o como excusa para la amenaza de aplicar los aranceles, entre otras cosas, no sólo fue el incremento del número de migrantes, sino presentaron unos videos de unos autobuses que pasaron por todo el país, desde Tuxtla hasta la frontera con migrantes. Todo esto tenemos que buscar la manera de resolverlo…”.

Más claro ni el agua, el gobierno de la 4T está haciendo el trabajo de policía de Washington DC.

Lamentable…

¿Se debe tener control de la población?

¡Sin duda!

Es parte de la seguridad nacional, pero antes demos cambiar la legislación, ya que como están las cosas hay una violación evidente a los derechos humanos, y la libertad de tránsito.

Es increíble que esa decisión la haga alguien que fue quien abrió las puertas a migrantes, aseguró incluso que nuestro país garantizaría protección a los “hermanos migrantes centroamericanos” que buscan llegar a Estados Unidos; “se les dará trabajo y tendrán protección en su camino para (su viaje a) Estados Unidos”.

Incluso prometió dar visas humanitarias a migrantes y eso le generó el problema con Trump.

Raymundo Riva Palacio en su columna dice que el responsable que generó el tema de las visas humanitarias al gobierno actual fue el padre Solalinde (El Financiero, 18 de junio)... “Es el padre Alejandro Solalinde, fundador del albergue “Hermanos en el Camino”, a quien se le puede adjudicar la paternidad de las visas humanitarias que otorgó el gobierno mexicano sin control desde diciembre...”.

Lamentablemente al sacerdote le ha faltado garra ante la decisión de su amigo el Presidente.

En un tuit señala...

Recordemos que Solalinde fue orador en la reunión que convocó el presidente en Tijuana, Baja California, entonces se justificó diciendo que su “presencia en Tijuana confirma mi convicción en la transición radical mexicana iniciada por nuestro presidente (...) No es un mitin partidista, sino la convergencia de la diversidad humana construyendo el bien común. México somos todas y todos, de cara al capitalismo”. 11:37 - 8 jun. 2019

Decisión presidencial por encima de la Ley.

Por cierto, con esa orden presidencial está violando por lo menos tres artículos de la Constitución, el 1, el 11 y el 29.

El 11 señala claramente que “Toda persona tiene derecho para entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar de su residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte, salvoconducto u otros requisitos semejantes. El ejercicio de este derecho estará subordinado a las facultades de la autoridad judicial, en los casos de responsabilidad criminal o civil, y a las de la autoridad administrativa, por lo que toca a las limitaciones que impongan las Leyes sobre emigración, inmigración y salubridad general de la República, o sobre extranjeros perniciosos residentes en el país…”.

El 29 Constitucional habla del estado de excepción. No es el caso.

Precisa que sólo “en los casos de invasión, perturbación grave de la paz pública, o de cualquier otro que ponga a la sociedad en grave peligro o conflicto, solamente el presidente de los Estados Unidos Mexicanos, con la aprobación del Congreso de la Unión o de la Comisión Permanente cuando aquel no estuviere reunido, podrá restringir o suspender en todo el país o en lugar determinado el ejercicio de los derechos y las garantías que fuesen obstáculo para hacer frente, rápida y fácilmente a la situación; pero deberá hacerlo por un tiempo limitado…”.

Es claro, nadie, a menos que se decrete estado de excepción como ocurrió en 1942, durante la administración del presidente Ávila Camacho, te puede pedir ningún documento salvo algunas excepciones.

Será por ello que le pidieron la renuncia al Comisionado del Instituto Nacional de Migración, Tonatiuh Guillén.

El presidente confesó en entrevista banquetera que él le pidió la renuncia. “tuvimos que tomar esta decisión porque consideramos que es lo mejor, y lo hicimos en buenos términos, no hay ruptura”, dijo.

Es increíble lo que estamos viviendo, hay un retroceso en los derechos fundamentales en la 4T, con todo respeto.