Opinión

¿Se podrían suspender elecciones por el Coronavirus?

La jornada electoral está programada para el día 7 de junio de 2020. | Fernando Díaz Naranjo

  • 16/03/2020
  • Escuchar

En este 2020 se tienen programadas dos elecciones locales en el estado de Coahuila e Hidalgo. En el primer caso, se renovará el Congreso local compuesto por 25 legisladores, 16 electos bajo el principio de mayoría relativa y 9 de representación proporcional. En Hidalgo, se renovarán los 84 ayuntamientos que componen la entidad.

Ambos estados han realizado diversas actividades en torno a la preparación y organización de dichas elecciones. Por mencionar los más representativos tenemos:

  • Ambas entidades instalaron ya sus respectivos consejos para dar inicio al proceso electoral. Coahuila en enero de este año e Hidalgo en diciembre del año pasado.
  • Los órganos desconcentrados, responsables de la operación electoral ya fueron instalados.
  • Ya se efectuó el primer proceso de insaculación de las y los ciudadanos que integrarán las casillas.
  • Los órganos desconcentrados se encuentran en determinación de los lugares en donde se instalarán las casillas.
  • En ambas entidades ya se realizaron las precampañas respectivas, y en abril iniciaría el registro de las candidaturas, posteriormente las campañas, entre otras actividades.

La jornada electoral está programada, para ambos procesos electivos, el 7 de junio, es decir, dentro de aproximadamente 12 semanas.

Ahora bien, con relación a la pandemia del coronavirus decretada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de acuerdo con lo referido por el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, a finales del mes de marzo nuestro país podría encontrarse en una fase dos, denominada “transmisión comunitaria” que significaría que podría haber cientos de casos de personas infectadas con coronavirus y tendrían que tomarse una serie de medidas para la salud pública (El Universal 12/03/2020).

Indicó, además, que el Gobierno de México tiene una lista de 8 mil eventos en espacios públicos los cuáles analizan para determinar, en su caso, cuáles podrían posponerse.

Al respecto, cabe resaltar que la Secretaría de Turismo (SECTUR), como medida de prevención ante el escenario internacional por la pandemia del coronavirus, anunció que el principal evento turístico del país, el Tianguis Turístico, se pospondrá para ser llevado a cabo del 19 al 22 de septiembre en lugar del 22 al 25 de marzo en Mérida, Yucatán, como estaba previsto.

Ante este panorama, las próximas elecciones locales, ¿cabrían en la categoría de eventos públicos? Me parece qué sí en razón de la afluencia de la ciudadanía que asiste a emitir su voto por la o el candidato, el partido o coalición de su preferencia. Además, existen otro tipo de concentraciones como aquellas donde los ciudadanos se presentan a eventos públicos debido al desarrollo de las campañas políticas, o bien, durante los cómputos en los órganos desconcentrados electorales, por poner algunos ejemplos.

En otros países, se analizan medidas que podrían derivar, justamente, en la posibilidad de suspender elecciones. Ahí tenemos el caso de Galicia, comunidad autónoma española y conformada por las provincias de La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra que se agrupan a su vez en trece municipios y que se encuentran analizando el posible aplazamiento de las elecciones a celebrarse el próximo 5 de abril en razón de la pandemia del coronavirus (Diario El Mundo 13/03/2020).

Consecuentemente, nuestro Gobierno, por conducto de sus instancias de salud, deben analizar en los próximos días, todos los posibles escenarios y actuar con toda transparencia y responsabilidad.

Aquí no caben medidas políticas u ocurrencias momentáneas. Los mexicanos merecemos autoridades que den la confianza suficiente por sus acciones que, aunque puedan parecer drásticas, el objetivo último debe ser el beneficio de la salud de todos los y las mexicanas.

Hasta el momento, vemos con preocupación cómo otros países ya han tomado diversas medidas para proteger a su población y aquí, no estaría tan seguro que los “besos y abrazos” o el “no hay de qué preocuparse”, sean las mejores políticas públicas en materia de salud.

Mejor las universidades públicas y privadas del país nos están poniendo el ejemplo.