Opinión

¿Se cayó la esperanza?

La fundación Thompson Reuters publicó un estudio que coloca a la Ciudad de México como la sexta metrópoli más peligrosa para las mujeres en el mundo

  • 22/10/2017
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El sismo de 7.1 grados derrumbó la estatua de La Esperanza que se situaba en la torre del reloj de la Catedral Metropolitana. El hecho ocurre en un contexto de retroceso en la capital de México que el terremoto vino a evidenciar.

Luego de los sismos de 1985, la ciudad tardó en recuperarse. Junto con la atención a los damnificados y a la reconstrucción, se tuvo que hacer frente a fenómenos como la contaminación, la delincuencia y la marginación social. 

La falta de capacidad de los gobiernos priístas para dar respuesta a los retos de la metrópoli y el empuje de una sociedad civil movilizada y consciente dio como resultado que los capitalinos pudiéramos elegir a nuestros gobernantes. 

Este avance democrático permitió que la capital retomara el impulso. Quince años después de los sismos del 85, López Obrador llegó al gobierno y tuvo que gestionar los resabios de la tragedia: inició el rescate del Centro Histórico, impulsó un poderoso programa de construcción de vivienda de interés social que fue más ambicioso que el implementado luego de los sismos del 85, abatió los índices delictivos y logró resultados significativos en la gestión ambiental. 

De forma paralela, los avances en materia de libertades y derechos concretados por los gobiernos de izquierda generaron un nuevo ambiente en la capital.

Por desgracia ese ciclo concluyó en 2012. Con la actual administración, la esperanza se desplomó y el sismo del 19 de septiembre pasado ha evidenciado esta situación.

A la falta de pericia del gobierno para dirigir la reconstrucción con sensibilidad y visión de justicia, se suman los problemas que ya se venían arrastrando.

Todavía no se cumplía un mes del terremoto y la delincuencia se dejó sentir, implacable, en Benito Juárez e Iztacalco con asaltos a negocios y asesinatos. 

Apenas esta semana la fundación Thompson Reuters publicó un estudio que coloca a la Ciudad de México como la sexta metrópoli más peligrosa para las mujeres en el mundo. Esta noticia se da luego de casi un año de que las autoridades capitalinas han ignorado las solicitudes de declaración de alerta de género.

Casi de forma paralela, la Encuesta Nacional de Victimización realizada por el INEGI revela que la zona norte de la capital, comprendida por Gustavo A. Madero, Iztacalco y Venustiano Carranza, es de las que tiene más alta percepción de inseguridad a nivel nacional, después de Villahermosa, Coatzacoalcos, Reynosa y Ecatepec.

De acuerdo al estudio, 94.8% de los capitalinos que habitan estas tres delegaciones se sienten inseguros. La percepción de criminalidad va en aumento pues apenas el trimestre pasado era de 87.9%.

Dolorosamente, la Ciudad de la Esperanza se ha convertido en la Ciudad del Miedo. Los capitalinos nos reconocemos endebles ante la fuerza de la naturaleza, pero también frente al poder de la delincuencia y al no poder del gobierno capitalino.

Lo bueno es que todas las pesadillas terminan y 2018 aparece como la oportunidad de poner en pie de nuevo a la Ciudad pero también a la esperanza. 

@martibatres | @OpinionLSR | @lasillarota