Opinión

Salvemos la memoria visual de Notimex

Nuestra memoria visual debe ser preservada sin reservas, ningún plan de austeridad debiera afectar esa posibilidad. | Ulises Castellanos

  • 12/06/2020
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En medio del peor desastre en el que hoy se encuentra Notimex, Agencia de Noticias del Estado Mexicano, por los 100 días de una huelga que tiene tomadas sus oficinas formales y a raíz de la suspensión de actividades ordenada a su dirección por la Junta de Gobierno, hay algo que me preocupa: el destino de la memoria visual que resguarda en sus instalaciones, su fototeca. Son más de tres millones de documentos que no deben perderse. 

Esto, independientemente del desenlace de todo este conflicto, que bien podría incluir la desaparición definitiva de la agencia. 

Les platico: resulta que el presidente Zedillo, quien decretó el cierre del diario El Nacional en septiembre de 1998, decidió también transferir el archivo fotográfico que reguardaba aquel diario, dividiendo en dos su acervo, una parte se envió al Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México y, la otra mitad, se la encargaron formal y fisicamente a Notimex, inmediatamente después del cierre del diario.

Sin embargo, no fue hasta 2014 que internamente -en la administración que encabezaba su director Alejandro Ramos Esquivel, quien fue director fundador del diario El Financiero- se decidió atender el archivo, limpiarlo, clasificarlo y guardarlo como se debía, en una bodega climatizada y comenzar su digitalización.

Hace unos días, el periodista Gabriel Pérez, exdirector editorial de Notimex entre 2013 y 2017, narró cómo lo hicieron en su columna del portal Cuestione, con el apoyo de Juan Carlos Valdéz, director de la Fototeca Nacional quien, en todo momento, los acompañó con su equipo de trabajo, asesorándolos por años durante el rescate de dicho acervo.

Así describe Gabriel Pérez el estado en el que recibieron el acervo: “Las historias que me contaron sobre las fotos eran lúgubres. Que habían estado almacenadas en un baño de una casa que alguna vez también había rentado la agencia, que tenían orines y heces de ratas, que se habían infectado dos trabajadoras de la agencia que tuvieron contacto con el archivo”.

El convenio original hablaba de una entrega de 300 mil archivos que terminaron siendo exactamente 3,534,437 documentos visuales (negativos o impresiones) con diversos temas, desde la revolución mexicana hasta 1998. Casi todo el siglo XX pues.

Gabriel nos cuenta: “El rescate inició con un proceso de desinfección. Las historias eran ciertas: el archivo era un foco de contagio. Seis meses se tardaron en limpiar foto por foto, negativo por negativo…” y más adelante puntualiza: “funcionarios de la agencia fueron capacitados por el Sinafo año tras año, a pesar de que muy pocas personas, dentro de la agencia, se entusiasmaron con el proyecto. Directores de administración de Notimex fueron y vinieron. Siempre encontraron pretextos para no equipar correctamente la Fototeca Digital de Notimex. Pero, finalmente, en 2016 se logró que nos armaran una bodega, se le informó a la Junta de Gobierno los avances del proyecto y se consiguió el apoyo de la máxima autoridad de Notimex.”

En un video que se encuentra en YouTube con apenas 291 vistas, Lorena Flores, Jefa del Departamento de Documentación y Análisis de la agencia, explica los detalles que contiene el acervo y su proceso de resguardo. En este específica que la mayoría del material visual abarca hechos documentados durante 30 años, desde 1968 y hasta 1998

Aunque otras fuentes también me indican, que el acervo incluye imágenes de los Casasola levantadas durante la Revolución Mexicana. Finalmente este trabajo de rescate se convirtió al final de la última administración en un servicio más en línea que ofrecía la agencia y que hoy lamentablemente con el cambio de página en Notimex, desapareció como servicio para el público.

Me cuentan que en 2014, cuando arrancó el área de Documentación a cargo de Lorena Flores, contaban con 5 personas trabajando en el archivo, sin embargo, cuando entró la nueva administración en marzo de 2019, comenzaron a desmantelar ese departamento, hasta dejar sola a Lorena en diciembre del año pasado. Sin personal, me confirman que de hecho Sanjuana Martínez, hasta hoy directora de la agencia, nunca puso un pie en la fototeca.

Lo grave en este momento, es que con las instalaciones cerradas, el sistema de enfriamiento está apagado y nadie checa la humedad que hoy se acumula. No sabemos si esporádicamente alguno de los trabajadores en huelga revisa actualmente esa bodega del tercer piso.

Aquí las preguntas son: ¿Quién está a cargo del acervo? ¿En estos 100 días de huelga, alguien está al pendiente del estado del acervo? ¿Qué destino le espera a esa memoria visual colectiva en caso de que se desmantele la agencia? Ahora mismo este tesoro se encuentra en el tercer piso de la avenida Baja California en el edificio marcado con el número 200 en la Roma Sur.

Nuestra memoria visual debe ser preservada sin reservas, ningún plan de austeridad debiera afectar esa posibilidad. Desde aquí hago un respetuoso llamado a la Junta de Gobierno de Notimex, para que tomen en cuenta este tema: son más de 3 millones de imágenes que nos recuerdan lo que somos como sociedad. Sólo hay dos destinos posibles, la Fototeca Nacional en Pachuca, Hidalgo o el Archivo General de la Nación en Ciudad de México.

Así las cosas, en medio del insólito desgaste que padece la agencia derivado de la pésima gestión de los últimos meses, y ya prácticamente sin clientes que paguen por su servicio. Notimex se encuentra además, atrapada en un conflicto laboral que, sumado a las graves acusaciones que señalan a la dirección de la agencia, todo indica, que nos acercamos al fin de este esfuerzo informativo que sobrevivió por casi 52 años, y que estaban a punto de celebrar su existencia en agosto próximo. Ni hablar.



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