Opinión

Salvando al Godín de sus emociones

O cuáles son las 5 claves de la inteligencia emocional | Aniela Cordero

  • 16/11/2019
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Es la junta de fin de mes y se revisarán indicadores, metas, facturación y demás compromisos adquiridos por cada departamento. Todos están llevando discretamente cositas para picar, porque las juntas son eternas y si se pone como la vez pasada, van a ser mínimo 2 horas de entretenimiento viendo cómo Reclutamiento se pelea con Ventas, y nómina se pelea con cada gerente por las incidencias.

Empieza el primer round de la junta y todo tranquilo. La facturación del mes va bien, se cumplió con la proyección y todo sigue dentro de presupuesto. El round 2 lo tiene capacitación, y no tiene nada digno de mención. Todos los cursos se dieron como lo habían contemplado y el nuevo programa de inducción está siendo todo un éxito.

Viene el round 3, Ventas. Y todos están discretamente abriendo sus galletas, cacahuates y sirviéndose una segunda ronda de café. Pero... Ventas no pelea, no saca los guantes. No le tira derechazos ni jabs a los de Reclutamiento echándoles la culpa por no tener vendedores y no llegar a su cuota. Al contrario, les agradece el apoyo y entiende que en época decembrina el cubrir con la plantilla está complicado porque se atraviesan las vacaciones, y se ofrece a modificar el cronograma para la entrega de candidatos. Nadie lo puede creer.

Ventas demostró una inteligencia emocional digna de sus mejores clientes.

Y no nada más se utiliza con ellos, la utilizamos todos los Godínez para resolver conflictos, evitarlos, y encontrar las mejores soluciones dentro de la oficina.

La inteligencia emocional, es la capacidad que (casi) todos tenemos para comprender y usar información emocional dentro de un contexto social, y la manera en que procesamos nuestras propias emociones. De acuerdo a Daniel Goleman (papá de la IE), hay 5 principios clave para trabajarla y dominarla:

1. Conciencia de uno mismo: Es la capacidad de reconocer no sólo las emociones propias, sino también nuestros desencadenantes emocionales (aquello que nos pone de malas o a la defensiva en automático) y también nuestras limitantes.

Al conocer cada aspecto emocional dentro de la oficina, podemos identificar los primeros signos de estrés, depresión, o ansiedad dentro de nuestra oficina y tratarlos a tiempo.

2. Autorregulación: Es la capacidad para controlar las emociones, logrando que no tengan efectos negativos.

Después de identificarlas, podemos aprender a gestionar la frustración y evitar conflictos dejando de gritar en las juntas, tomándonos 20 minutos para calmarnos y responder el correo que nos prendió la mecha corta, tomándonos 5 minutos para reconocer nuestros errores y pedir una disculpa.

3. Motivación: Es el impulso interno derivado de la satisfacción personal que viene después de lograr algo. Los de ventas se sienten bien cada que llegan o sobrepasan la meta de facturación. Los de reclutamiento, cada vez que cubren una posición. Los de nómina cuando no hay incidencias a destiempo, y así sucesivamente. Entre más motivación exista, mayor servicio al cliente, mayor productividad y mayores niveles de compromiso se verán reflejados en la compañía, traducidos obviamente, en resultados.

4. Empatía: Reconocer, comprender y experimentar (hasta cierto punto) las emociones de otra persona.

Es el siguiente nivel en la iluminación de esta inteligencia. Ya sé cuáles son mis emociones y cómo controlarlas. Ahora sigue, ¿cómo se siente el otro y por qué se siente así? ¿Qué puedo hacer al respecto? La empatía de cada uno es determinante para lograr un ambiente sano de trabajo que favorezca la colaboración y el trabajo en equipo.

5. Habilidades sociales: Es el cómo interactuamos y negociamos con otras personas para encontrar la mejor solución y satisfacer las necesidades inminentes. Y aquí no solamente se trata de poner en práctica las 4 claves anteriores, aquí también juega un papel importante la calidad de la comunicación que se tenga.

Al final del día, del mes, del año, de nuestra vida en la oficina, la inteligencia emocional se ha vuelto uno de los activos más valiosos dentro de las compañías. De nada sirve tener todo el conocimiento y la experiencia, si no podemos trabajar con los demás.