Opinión

Salvando al Godín de las referencias

Cada riesgo y cada evaluación debe de adaptarse a cada puesto. | Aniela Cordero

  • 27/02/2021
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Es una práctica bastante común que, en cierto punto del proceso de selección, el potencial empleador decida revisar algunas referencias pasadas de los candidatos finalistas para corroborar que, en primer lugar, son quienes dicen ser; en segundo lugar, que cuentan con las habilidades y conocimientos con las que se vendieron en la entrevista y; en tercer lugar, para darse una idea del comportamiento y de lo que pueden esperar del nuevo ingreso. Desafortunadamente, en este paso existe una delgada y delicada línea en corroborar cierta información, y ocupar esa misma información para excluir a los candidatos por ciertos antecedentes.

El verificar los antecedentes o el pedir referencias laborales es un paso en el reclutamiento que se usa sobre todo para identificar posibles riesgos en las posiciones, así como los riesgos que puede presentar una persona en específico. Sin embargo, cada riesgo y cada evaluación debe de adaptarse al puesto, pues no representa el mismo riesgo un Analista de Recursos Humanos, que un Director Financiero, simplemente con base en la información que maneja cada uno. O un Gerente de Compras, que un Arquitecto de Seguridad de la Información.

Desafortunadamente, son muchos los candidatos que mienten ya sea en su experiencia laboral, su historial académico o su propia identidad, ya no digamos los antecedentes penales. Ese es un tema muy delicado, pues por políticas de muchas compañías, no se puede considerar como candidato a una persona con ese tipo de antecedentes, aunque haya posiciones en las que no representa un riesgo. Hasta donde yo tengo conocimiento, no existe aún un programa dentro de las compañías que contrate personal con antecedentes penales para darles una nueva oportunidad, lo que sería bastante interesante, pero eso es harina de otro costal, harina que investigaré.

Al mentir los candidatos, la comprobación de antecedentes y de información cobra mayor relevancia, pues en las compañías se buscan perfiles confiables, que puedan aportar al equipo y que no contaminen el ambiente laboral. Las referencias no solamente sirven para comprobar que el candidato sabe lo que dice que sabe, sino para preguntar un poco más de su comportamiento, comunicación y estilo de liderazgo en su empresa pasada, con el fin de darse una idea de qué se puede esperar en este nuevo rol.

Por eso, siempre es importante mantener buenas relaciones con nuestras vidas laborales pasadas. Nunca sabemos quién puede pedir referencias y a quién, también hay mucha gente con odio y amargura en su corazoncito. Aguas.

En fin, esta es una tarea de las compañías; el poder encontrar el balance justo entre la gestión de riesgos potenciales e identificar las posiciones que tienen un impacto relevante. Mientras que en el área de reclutamiento las decisiones deben de ser muy claras y transparentes. Si hay una mentira en la información proporcionada, la empresa debe ser capaz de confrontar al candidato de manera formal y profesional, y explicarle el motivo por el que no será contratado. Y deben también de poder discernir qué antecedentes son relevantes para el trabajo, y cuáles no.

¡Nos vemos el siguiente sábado!

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