Opinión

Salvando al Godín de la Dictadura

O qué se necesita para trabajar en equipos autodirigidos de trabajo. | Aniela Cordero

  • 01/12/2018
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¿Cuántos de nosotros no hemos alguna vez trabajado en equipo? ¿Y cuántas de esas veces no hemos deseado que nos dejen trabajar en paz para poder dar los mejores resultados? (Aclaro que no cuenta todas las veces que hemos tenido que sufrir en equipo en la universidad). Bueno, pues resulta que desde ya algunos años, varias compañías le han apostado a confiar en sus empleados (escandalooooo) para que puedan tomar decisiones y cuidar los recursos asignados durante el proyecto (ay ajá).

A este esquema sacado de un cuento de hadas, se le conoce como “equipo de trabajo autodirigido”, que en español significa “ustedes saben lo que hacen, no necesitan niñera”, en pocas palabras. Claro está que no todas las compañías y no todos los empleados están listos para estos equipos, pues las únicas dos bases, son lo que les falta con creces.

Lo principal para poder cohesionar un equipo de trabajo autodirigido es el empoderamiento (o empowerment si quieren verse más acá en la junta): que los integrantes sepan que tienen el conocimiento, experiencia, autoridad y confianza, tanto en sí mismos como de parte de su jefe, para poder realizar su trabajo de manera autónoma. Lo segundo, responsabilidad para poder rendir cuentas y dar resultados para lograr tener una ventaja competitiva dentro del proyecto (ya se saben el dicho: cuentas claras…).

Entonces, si tenemos un equipo que tiene todas las herramientas, habilidades y sentido de la responsabilidad para llevar el trabajo ellos solos… ¿realmente necesitan un jefe? ¡No! Esa es una de las grandes ventajas de ser autodirigidos: no hay jefes tiránicos, que impongan su santa voluntad sacrificando resultados o la productividad del mismo equipo. Tampoco hay diferencia entre las funciones que uno y otro miembro del equipo deben desempeñar, sobre todo a nivel jerárquico, todos son iguales y trabajan igual, pues la carga de trabajo se reparte según disponibilidad, habilidades y objetivos.

Algunas empresas que ya ocupan este esquema no son ni PYMES ni Start Ups, son empresas a nivel internacional que han decidido apostar por una mejor gestión de su talento y se han arriesgado a obtener resultados diferentes cambiando la forma de hacer las cosas. Empresas como FedEx, Johnson and Johnson, y AT&T son solo algunas, y han reportado disminución de hasta 13% en el servicio, reducciones de inventario y aumento de la productividad de sus colaboradores en un 30% a 50%.

¿Realmente será tan bueno este esquema? ¿O será puro atole con el dedo? Averígüelo implementándolo y arriesgándose a innovar, que si no cambia el cómo, tampoco cambiará el resultado.

Salvando al Godín de una corrida de toros

@Ancoren  | @OpinionLSR | @lasillarota

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