Opinión

Sacándose la espina

¿Quieren sacarse la espina? ¿Quieren evitar los accidentes mortales y las lesiones permanentes en el Eje 2 Norte? | Roberto Remes

  • 25/11/2020
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Las manifestaciones contra la Secretaría de Movilidad y la creciente inseguridad vial para ciclistas y peatones continuaron la semana pasada, pero también hubo manifestaciones de COPESI, los concesionarios de la ruta que fue suspendida como sanción luego del incidente vial en el que estuvo involucrada la unidad 0012514, perteneciente al Corredor Peñón de los Baños – San Isidro, que daba servicio en los ejes 2 y 3 Norte. Son dos expresiones en sentidos opuestos. ¿Tiene esto alguna salida?

La Ruta 1 es una de las más fuertes en la ciudad, con una gran cantidad de ramales. Para quienes no lo sepan, en Ciudad de México solemos llamar “Ruta” en realidad a un conjunto de rutas que se suelen denominar “Ramales” o “Derroteros”. COPESI daba servicio en uno de estos, pero según los datos abiertos de la Secretaría de Movilidad, existen 164 ramales asociados a la Ruta 1, más los que ya se han convertido en corredor, como los que opera “Grupo Ruano” en Tlalpan.

El líder visible de la Ruta 1 (y de otras) es Fernando Ruano, sin embargo, los distintos ramales también tienen sus liderazgos, algunos enfrentados entre sí. Hace unos días, Ruano habló con la gente de COPESI a la entrada de Semovi y les dijo: “Si el secretario ahorita, en este momento, nos perdonara, al secretario lo corren”, y culpó del problema a Rafael Mandujano, presidente de CEUSA, Corredor Ecológico Urbano, S. A., que mantiene su concesión en el Eje 2 Norte porque no estuvieron involucrados en el incidente del 6 de noviembre.

¿Puede haber una solución aceptable a todos los actores? Me refiero a autoridades, ciclistas y concesionarios. La respuesta se antoja un tanto difícil, pero deberíamos apostar a una solución distinta y esto pasa por el rediseño de las rutas que utilizan Eje 2 Norte, Calzada Camarones y el tramo poniente del Eje 3 Norte, San Isidro, pudiendo incluso llegar a Echegaray.

El Eje 2 Norte es un eje corto. Al oriente, el Circuito interior y el Aeropuerto lo limitan. Al poniente es un poco más útil porque su configuración, al integrarse a la Calzada Camarones, se vuelve radial, es decir, de la periferia al centro. Las rutas radiales siempre son más atractivas para el transporte público y el auto. De cualquier manera, sus tramos congestionados son pocos y por periodos de tiempo reducidos. Para ser precisos, el Eje 2 Norte posee demasiados carriles considerando su demanda y en Tlaltelolco incluso tiene carriles laterales. 

¿Por qué tenemos que mantener vialidades tan anchas en las que ocurren decenas de incidentes viales con heridos y muertos? Me parece que el Eje 2 Norte sería un muy buen laboratorio de otro modelo de ciudad: reducción de carriles, creación de un camellón arbolado, bidireccionalidad de la vía, ciclovía bien diseñada, transporte público eléctrico y ordenado. Esto requiere un proyecto, pero también una visión de ciudad.

¿Quieren sacarse la espina? ¿Quieren evitar los accidentes mortales y las lesiones permanentes en el Eje 2 Norte? La clave está en comenzar por una transformación del servicio de autobuses, idealmente integrarlo a metrobús. La Calzada San Isidro también se vuelve una pista de carreras para los automovilistas.

Es una buena ruta para conectar el Estado de México con las zonas centrales: en ciertos horarios permite acercar la zona de Echegaray con Polanco sin pasar por el Periférico con buenos tiempos de recorrido, y justo debería ser una buena ruta para que habitantes de Naucalpan y Azcapotzalco dejaran el coche y llegaran a centros generadores de empleo en las Alcaldías Miguel Hidalgo, Cuauhtémoc y el Aeropuerto Benito Juárez. Estimo 30 minutos de Echegaray a Polanco y 50 hasta el aeropuerto. 

Puedo decir lo que imagino, aunque esta propuesta, en definitiva, requiere estudiar la demanda de la zona: Metrobús, con autobuses eléctricos de 12 metros, entre Echegaray y el Aeropuerto, con la participación de una empresa de concesionarios y el Servicio de Transportes Eléctricos, que ya cuenta con la ruta El Rosario Chapultepec, la cual requiere ser modernizada. Los concesionarios operarían de Echegaray o de Las Armas al Aeropuerto, y STE las ramificaciones hacia los corredores eléctricos preexistentes, como el de El Rosario - Chapultepec y el del Eje Central, pero a su vez integrados con Metrobús para facilitar la conexión en Insurgentes y el Eje 1 Poniente.

El Metrobús puede ser un traje a la medida, tal cual se ha hecho en las 7 líneas en operación. En este caso también podemos diseñar un traje a la medida, dar mejores oportunidades de profesionalización a los choferes y concesionarios; diseñar la ruta para un uso seguro de la bicicleta; sembrar árboles en los tramos más anchos; volver permanente la ciclovía emergente de la Calzada Camarones, mejorar las condiciones peatonales del corredor, y reducir de forma considerable tanto riesgos viales como emisiones a la atmósfera.

La discusión está polarizada. Los concesionarios de Ruta 1 seguirán inconformes con la suspensión de su servicio, las organizaciones de ciclistas y de seguridad vial seguirán protestando contra Semovi, algunos pidiendo la renuncia de Andrés Lajous, pero si no damos un paso hacia delante, esta será una historia condenada a repetirse.

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