Opinión

Ronda Uno, ronda la corrupción

Cada vez es más evidente que urge un cambio de régimen, un cambio de gobierno, un cambio verdadero.

  • 19/07/2015
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El sistema político mexicano está tocado por la corrupción. No hay otra forma de entender lo que pasa en el país. Se entrega el petróleo a empresas extranjeras, se escapa el capo más vigilado por el gobierno y las explicaciones son inverosímiles.

 

La fuga de El Chapo Guzmán queda entre dicho, pues la forma y la ejecución de dicho escape no pudo pasar desapercibido para las autoridades de un penal de máxima seguridad ni para los encargados de la seguridad en el país. Las evidencias hacen pensar que quien escapó lo hizo con la complicidad de los cuerpos de seguridad del penal, pero además con el apoyo y complicidad de altos funcionarios del gobierno.

 

La fuga evidencia que el régimen está podrido y la corrupción permite que se ejerzan negocios para unos cuantos. La privatización de los hidrocarburos es un ejemplo de esta situación.

 

La llamada Ronda Uno entregará 169 bloques petroleros, lo que representa casi 29mil kilómetros cuadrados. La mayoría de estos bloques en licitación son de reservas probadas, es decir, se le entrega a empresas privadas yacimientos que Pemex ya había descubierto y estaba en mejores condiciones para explotar.

 

Asimismo, cabe resaltar que del total de bloques que se prevén entregar, sólo 17 están en aguas profundas, lo cual era el gran pretexto para la apertura a la iniciativa privada y al capital extranjero, pues se aducía el país no cuenta con la tecnología necesaria.

 

Se puede observar que en la venta de los recursos petroleros los bloques otorgados (2 de 14) se benefició a la empresa Sierra Oil & Gas, que no tiene experiencia en la explotación petrolera y que, según investigaciones periodísticas, hasta hace poco estaba ligada a familiares de Carlos Salinas, específicamente a su cuñado Jerónimo Marcos Gerard Rivero, y también a Armando Hinojosa, el constructor de cabecera de Enrique Peña Nieto, dueño de la empresa Higa, conocido por la “casa blanca” de Peña en Las Lomas.

 

Esto resulta grave cuando el gobierno declara desiertos varios bloques petroleros, entrega sólo los más grandes en Veracruz y Tabasco, que representan en su conjunto casi 600 millones de barriles, y se otorgan bajo la sospecha de poca transparencia fiscal, las influencias y la corrupción.

 

Los resultados de la llamada Ronda Uno evidencian el fracaso de la ruta escogida por el grupo gobernante. El gran capital extranjero no acudió a la convocatoria de Peña Nieto, a pesar del entreguismo de su gobierno. Esto debe llamarnos la atención sobre el camino a seguir. Esto comprueba que no debemos ver el capital extranjero como un mesías, que el rescate económico de México sólo lo pueden hacer los mexicanos, en quien hay que confiar es en los mexicanos y en la fuerza de la nación.

 

A la luz de los hechos, queda claro que la corrupción utiliza los túneles que comunican a funcionarios con la delincuencia organizada o con la delincuencia de cuello blanco, la única forma de acabar con estas situaciones está en instaurar una democracia real con mecanismos de vigilancia ciudadanos y respeto a la voluntad popular. Cada vez es más evidente que urge un cambio de régimen, un cambio de gobierno, un cambio verdadero.