Opinión

Reuniones del Papa y la clase política

No habrá violación a la ley a menos que los gobernantes, las utilicen con fines políticos, de proselitismo o de propaganda política.

  • 07/01/2016
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Mi amigo y paisano Roberto Blancarte Pimentel, uno de los sociólogos de las religiones más versados en México y el mundo, escribió en Milenio donde lo hace cada ocho días, a propósito de la próxima visita del Papa Francisco para desarrollar un viaje pastoral, aunque “las autoridades mexicanas han hecho particular énfasis en que será también una visita de Estado”.

 

Agrega Roberto que “la razón de este relativo matiz es que más de un funcionario público se muere de ganas de saludar al Papa y esa es una buena manera de recibirlo, sin que se pueda decir que se está violando el principio de laicidad de nuestra República. Lo anterior significa que de esa manera miembros de los aparatos ejecutivos, legislativos o judiciales podrán estar en ceremonias civiles en las que se reciba al Pontífice. Pero no quiere decir que los funcionarios federales, estatales o municipales puedan asistir con carácter oficial a ceremonias religiosas de culto público, pues eso está prohibido desde las Leyes de Reforma hasta el actual artículo 25 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público. Será entonces muy interesante observar el comportamiento de nuestra clase política en las diversas ocasiones que el Papa será recibido por funcionarios públicos”.

 

Leo lo que escribe y siempre –casi- coincido con él. Esta vez no en todo, sólo en parte. Por ejemplo las autoridades nunca han dicho que será una visita de Estado sino “pastoral con un componente oficial“. Esa es la última versión.

 

De hecho son muchos datos imprecisos del carácter de la visita del líder religioso. Debemos decir claramente que se trata de una visita pastoral como todos las que he hecho en este pontificado. Quizá el error ha sido tanto de integrantes de la Conferencia del Episcopado (CEM) como del gobierno federal que incluso se han referido dos veces al Papa Francisco, como Francisco Primero. Habrá un primero cuando haya un segundo. Punto (basta leer el reciente comunicado de y aquel comunicado de Los Pinos cuando EPN hizo visita oficial a la Santa Sede en junio de 2014).

 

Visita de Estado, oficial o pastoral

 

Hace unas semanas la reportera de Reforma, Arcelia Maya, entrevistó a Eugenio Lira Rugarcía, secretario de CEM, quien le afirmó que la visita del Papa sería “visita de Estado y pastoral”. Señaló (agrega la nota) que la visita de Estado implica que el Gobierno federal y la Cancillería sigan un protocolo, como se establece en las relaciones internacionales entre naciones. Agregó que en términos diplomáticos el Papa es el jefe del Estado y el Gobierno federal lo recibirá en ese carácter.

 

En cambio -subrayó -para la Iglesia se tratará de una gira apostólica, cuyo carácter es pastoral. “Para la Iglesia el Papa es el principio de unidad de la Iglesia universal, es el Obispo de Roma que nos preside a los demás obispos del mundo”.

 

Mmm…

 

Afortunadamente un día después la Cancillería hizo las observaciones correspondientes.

 

Dice la nota firmada por Silvia Garduño y Arcelia Maya: "Aunque la Conferencia del Episcopado Mexicano asegura que la visita del Papa Francisco a México será de Estado, la Secretaría de Relaciones Exteriores indicó ayer que ésta tiene carácter de pastoral. Según la dependencia que encabeza Claudia Ruiz Massieu, la visita no tiene el máximo rango porque está determinada por las actividades de la Iglesia católica con su congregación”.

 

Obviamente el error fue de la fuente; el obispo auxiliar de Puebla y secretario de la CEM, y ahora vocero de la visita papal.

 

También los legisladores se hicieron bolas, ya le he comentado en este espacio de La Silla Rota.

 

Incluso la Cámara de Diputados aprobó en votación económica proponer al Senado, la celebración de una Sesión Solemne de Congreso General, para recibir al Papa Francisco, en su carácter de Jefe del Estado de la ciudad del Vaticano, durante la visita oficial que realizará a México, en coordinación con la Secretaría de Relaciones Exteriores.

 

Ello ocurrió en la sesión del jueves 29 de octubre de 2015.

 

Pero el asunto no quedó ahí, y en eso tiene razón Roberto Blancarte ya que semanas después la SRE informó que la visita reviste un carácter pastoral, “con un componente oficial, dado que México y la Santa Sede mantienen relaciones diplomáticas desde el 21 de septiembre de 1992. El Papa Francisco recibirá el tratamiento protocolario correspondiente a su investidura como Jefe de Estado”.

 

Oficial

 

Días antes el mismo embajador de México ante la Santa Sede, Mariano Palacios Alcocer le dijo al periodista Andrés Beltramo que ante el hecho de que el Papa asista a Palacio Nacional... “entonces será una visita oficial. Será el primer pontífice que será recibido por un presidente en el Palacio Nacional, esto es un hecho que tiene un tono y un peso institucional específico, porque el gobierno civil recibirá en el asiento de los poderes públicos al representante del Estado Vaticano que, al mismo tiempo, es el jefe de la Iglesia católica universal”.

 

Mmm…

 

¡Debemos hacer precisiones!, con todo respeto.

 

¡El jesuita vendrá a México en visita pastoral tal y como la ha hecho a diversas partes del mundo!

 

El Papa asistió a los Estados Unidos y fue recibido por Obama en la Casa Blanca y por todos los legisladores y ministros de la Corte Suprema en el Capitolio y no por ello fue una visita oficial, o “con un componente oficial”.

 

Y por cierto - decirles a los legisladores nuestros otra vez-, ni México ni ningún otro país del mundo tiene relación con el Jefe “del Estado de la ciudad del Vaticano“, sino con la Santa Sede.

 

El comunicado de la cancillería en eso es preciso.

 

Y tiene razón: Nuestro país ha tenido relaciones diplomáticas con la Santa Sede –desde el lunes 21 de septiembre de 1992, gobernaba México, Carlos Salinas de Gortari.

 

Ninguna visita de Francisco ha sido de Estado

 

No hay ninguna visita de Estado que hay realizado el Papa Francisco. Quizá la única visita semi oficialfue la que hizo a Estrasburgo, Francia, a la sede del Parlamento Europeo y al Consejo de Europa. Entonces viajó a poco más de 800 kilómetros de Roma. Fue la visita más corta de la historia, menos de 4 horas. Allí habló ante las dos instituciones europeas más importantes: El Parlamento Europeo y el Consejo de Europa. Un viaje que se repitió 26 años después del que realizó Juan Pablo II el 11 de octubre de 1988.

 

Tras el aterrizaje del avión, el Papa se trasladó a la sede del Parlamento Europeo, donde fue recibido por el presidente, Martin Schulz; después de escuchar los himnos, el del Vaticano, y el de la Unión Europea, tocados por la banda militar francesa mientras se izaba la bandera vaticana, el papa se dirigió en coche al ingreso de honor del Parlamento: Espace Mariana de Pineda.

 

Lo que pasa es el Papa casi siempre se le da un recibimiento además de líder religioso como Jefe de Estado. Es una cortesía que se le da.

 

¿Violaciones a la Ley?

 

Regreso al planteamiento del profesor Blancarte, cuando afirma que por eso la Cancillería le quiere dar el trato de visita “con un componente oficial”, ya que el Papa Francisco estará en Palacio Nacional un día después de su llegada y donde asistirán autoridades de todos los niveles de gobierno. No hay tal violación a la ley.

 

En efecto, la ley en la materia tiene algunas prohibiciones, aún. Una legislación que no ha sido armonizada con los grandes cambios constitucionales.

 

¿Qué dice la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, reglamentaria del 130 Constitucional?

 

Artículo 25: “Las autoridades federales, estatales y municipales no intervendrán en los asuntos internos de las asociaciones religiosas. Las autoridades antes mencionadas no podrán asistir con carácter oficial a ningún acto religioso de culto público, ni a actividad que tenga motivos o propósitos similares. En los casos de prácticas diplomáticas, se limitarán al cumplimiento de la misión que tengan encomendada, en los términos de las disposiciones aplicables”.

 

La reunión en Palacio Nacional no será ningún acto de culto público.

 

Pero obviamente habrá muchas reuniones donde asistirán gobernadores, presidentes municipales, y legisladores de todos los partidos.

 

Todos ellos si los desean podrán asistir a cualquiera de los servicios religioso que realice Jorge Mario Bergoglio, y podrán comulgar si así lo desean. No habrá ninguna violación a la ley, salvo que como lo marca las reformas al artículo 24 de la Constitución empleen esos actos con fines políticos.

 

Antes si se podría interpretar de esa manera. Y jamás el gobierno –Gobernación – aplicó la ley en la materia, que yo recuerde.

 

Incluso en la última visita de Benedicto XVI a Guanajuato en marzo de 2012, asistieron autoridades de todos los niveles, incluso los candidatos a la Presidencia con sus respectivos cónyuges.  A nadie lo vimos comulgar.

 

¿Por qué no hay violación?

 

Porque la Constitución que nos rige hasta por encima de las leyes…

 

Y con todo respeto, el artículo 25 de la ley quedó obsoleto con las últimas reforma realizadas por los legisladores.

 

El artículo 24 Constitucional publicado el 19 de julio de 2013 dice que pueden asistir a cualquier servicio religioso que el cargo que les es inherente.

 

Leamos lo que dice la Ley: Artículo 24. Toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener o adoptar, en su caso, la de su agrado. Esta libertad incluye el derecho de participar, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, en las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley. Nadie podrá utilizar los actos públicos de expresión de esta libertad con fines políticos, de proselitismo o de propaganda política. (Párrafo reformado DOF 19-07-2013)…

 

¿Es un delito lo que marca el artículo 25 de la Ley?

 

En lo personal creo que ya no. Hoy en nuestro país se reconoce la libertad religiosa, la libertad de conciencia y la libertad de convicciones éticas; eso sí está pendiente una ley reglamentaria del 24 en la cual debería detallarse en qué consiste estas libertad y cómo se va a ejercitar.

 

En las reformas al 24 se menciona que se reconoce la libertad de religión conforme a los tratados de derechos humanos vigentes en México, que comprende manifestar la religión en forma individual o colectiva, en público o en privado.

 

Nuestros legisladores, lo que hicieron aquí sólo fue armonizar la legislación con las otras reformas constitucionales en materia de derechos humanos. Además, es claro el precepto 29 constitucional, que está el mandato fundamental de que no pueden restringirse en forma y modo alguno las libertades de pensamiento, de conciencia y de profesar creencia religiosa alguna.

 

En el mismo sentido las reformas del 10 de junio de 2011en materia de derechos humanos se homologan con los tratados internacionales y nuestro país ratificó en 1981 el Pacto de San José, que establece con toda claridad los contenidos de la libertad de conciencia y de religión.

 

Los tratados internacionales que hablan de esos derechos son: la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 1948 (artículo 18); el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, de 1966 (artículo 18), y la Convención Americana sobre los Derechos Humanos, de 1981 (artículo 12), por mencionar sólo algunos. También el artículo 1 Constitucional.

 

Véase Y los gobernantes y la libertad religiosa. Entrevista para Telemundo, EU, 11 de junio de 2013.

 

Hay que decir con todo respeto nadie deberá de preocuparse por esos detalles menores.

 

Además el artículo 40 Constitucional es claro cuando dice que el estado mexicano es laico, los legisladores aprobaron esa reforma igual que la del 24.

 

Por lo que el mismo Presidente de la República podrá asistir si lo desea a los actos religiosos que se celebran en todo el país.

 

Seguramente algunos gobernadores –del PRI, PRD y PVEM- estarán en primera fila recibiendo al Papa Francisco, algunos entregando las llaves de la ciudad.

 

Nada que ver con aquella primera visita del Papa Juan Pablo II a México en enero de 1979 cuando fue recibido por el gobierno mexicano fríamente. Dijo entonces el presidente José López Portillo: "Señor, sea usted bienvenido a México, que su misión de paz y concordia y los esfuerzos de justicia que realiza, tengan éxito en sus próximas jornadas. Lo dejo en manos de la jerarquía y fieles de su iglesia y que todo sea para el bien de la humanidad".

 

La seguridad es un asunto mayor

 

Lo que sí debe ocupar y preocupar es la seguridad del Papa Francisco, ya que hoy es una de las personas más expuestas y vulnerables especialmente por su deseo de permanecer cercano a la gente. Cuidarlo supone todo un reto garantizar y en eso se trabaja las 24 horas.  Además ha tenido amenazas del denominado Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS). La inteligencia norteamericana desactivo una amenaza antes de su llegada en septiembre pasado.

 

En todos los viajes que realiza el Papa lo acompañan un pequeño grupo de seguridad encabezado por el jefe de la gendarmería vaticana, Doménico Giani. Se trata de siete personas, cinco miembros de la Gendarmería -un capitán, un cabo y tres policías-, el cuerpo policial encargado de la seguridad del Estado del Vaticano, y dos guardias suizos, vestidos de civil. También lo acompaña en sus viajes como seguridad personal el inspector suizo, el coronel Daniel Rudolf Anrig, quien es el comandante de la Pontificia Guardia Suiza.

 

Esas personas son fácilmente identificables porque van vestidos de traje negro y son la última barrera antes del papa en todos los actos públicos. Son los que van a la cabeza del papamóvil. Todos ellos, aunque son especialistas en el manejo de armas, no las usan, tampoco utilizan chaleco antibalas: Protegen al pontífice con su cuerpo.

 

Desde los atentados de París, la seguridad en torno al Papa es más intensa. Lo más duro ha sido la reciente visita a la República Sudafricana, fue el más vigilado. La gendarmería Vaticana trabajó intensamente coordinado con la policía local. Los gendarmes se integraron con los soldados de la Minusca, las fuerzas de la ONU, los Cascos Azules de diferentes países africanos, principalmente de Senegal. Además había también militares estadounidenses de las Naciones Unidas, pero no se contrató a ninguna compañía de seguridad externa.

 

En México, la seguridad del Papa es responsabilidad del Estado Mayor Presidencial. Siempre ha sido así. El general Domiro García fue uno de los militares que cuidó la seguridad del Papa Juan Pablo II, y por ello se le dio reconocimiento mundial. Ahora al parecer el responsable de la seguridad papal será el Subjefe de Logística del Estado Mayor Presidencial, General Brigadier D.E.M.,Gumaro Cabrera Osornio.

 

Por lo pronto estuvo en una reunión en Bucareli.

 

Eso sí es muy importante.

 

@fredalvarez