Opinión

Resultados electorales, detonante para la violencia

Estados Unidos enfrenta un cambio de poder que se vislumbra poco tranquilo. | Alicia Fuentes

  • 03/11/2020
  • Escuchar

A partir de esta noche se escrutarán y certificarán los votos que los estadounidenses han enviado por correo postal y los que se emitirán durante la jornada del martes 3 de noviembre para elegir al presidente que quieren tener los próximos cuatro años.

Lamentablemente, una sombra parece que podría empañar las elecciones en Estados Unidos dada la insistencia de Donald Trump de no aceptar la derrota en las urnas y que encuentre respaldo en el poder judicial, ahora que el senado ha ratificado a la conservadora Amy Coney Barret como juez de la Corte Suprema. En este sentido, se vislumbra que las diferencias entre los estadounidenses podrían ampliarse, ya que el presidente Trump podría impugnar el resultado en caso de perder la contienda, originando con ello no sólo una batalla legal, sino también una ola de discordia social. 

Pero lo peor no es que el presidente Trump rechace la decisión colectiva de sus conciudadanos, sino que utilice su poder para motivar movilizaciones de grupos de extrema derecha que han encontrado eco durante su administración, y muchos de los cuales son supremacistas blancos, neonazis y extremistas antigubernamentales, y que hoy por hoy constituyen un potencial peligro terrorista en Estados Unidos, ya que se les atribuyen tiroteos con móviles raciales como los ocurridos en Pittsburgh en 2018, El Paso en 2019 y otros lugares en los que se han manifestado inesperadamente. 

Por mencionar algunos, grupos como la División Atomwaffen, Boogaloo, Neoluditas y QAnon representan una extraña mezcla de extremistas con agendas y estrategias propias, cuya variable común parece ser la búsqueda de un cambio radical del status quo en Estados Unidos, sin detenerse a pensar que sus movilizaciones violentas podrían traer consigo la desestabilización del Estado. 

Hasta ahora, los grupos supremacistas se han movido de forma desarticulada y en cierta forma han competido por reclutas y atención, pero la conectividad que brindan las redes sociales les ofrece un espacio donde sus conspiraciones e inspiraciones podrían crecer, incluso vincularse, y que todo parece indicar, sólo aguardan un llamado del presidente Trump para, repentinamente, ver acrecentada su violencia y esparcirse atomizadamente por todo el país. 

Los resultados electorales que desfavorezcan a Trump son un potencial detonante para la movilización de estos grupos ya que en caso de “cualquier irregularidad” que otorgue la victoria a Joe Biden podría desencadenar una violencia generalizada en el país, en especial si el presidente se despoja de toda moderación, que no sería raro.

Entre pandemia, recesión económica, divisiones sociales y un presidente imprudente cualquier cosa es posible, lo cierto es que Estados Unidos enfrenta un cambio de poder que se vislumbra poco tranquilo, ya que todo parece indicar que a Donald Trump podría pasarle una aplanadora electoral para entregar la oficina oval a Joe Biden, algo que no está dispuesto a aceptar. 

Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.