Opinión

Respuestas ante desigualdad y pobreza

No podremos esperar resultados distintos si el gobierno federal sigue por el mismo camino.

  • 22/10/2015
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El pasado martes se aprobaron en la Cámara de Diputados tanto la miscelánea fiscal como la Ley de Ingresos 2016, con lo que se cumplió con el plazo establecido en la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria. No obstante, se presentaron importantes  divergencias entre los grupos parlamentarios -como el IVA en la frontera norte o la disminución de los impuestos a las bebidas azucaradas- que ahora habrán de ser discutidos en el Senado, quien tiene hasta el 31 de octubre para ratificar o modificar las disposiciones tributarias.


Es decir, estamos a unos cuantos días para que inicie formalmente el análisis del presupuesto de egresos (que es facultad exclusiva de los diputados) en un contexto sumamente complejo debido al entorno internacional, al precio del petróleo, la cotización del dólar, el bajo crecimiento económico registrado y los niveles de pobreza y desigualdad.


En este sentido, y aprovechando el marco del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza que se celebró el 17 de Octubre, un grupo plural de organizaciones como el Instituto de Estudios de la Transición Democrática, México Evalúa, la Red por la Rendición de Cuentas, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, Save the Children y Sociedad en Movimiento, así como intelectuales y líderes de opinión, hicieron un pronunciamiento para que se realicen cambios en las políticas económicas, fiscales, salariales, productivas, laborales y sociales.


Si bien las medidas adoptadas en los últimos años, principalmente a través de los programas sociales, han ayudado a paliar en alguna medida la pobreza en nuestro país, lo cierto es que han sido insuficientes para avanzar en su erradicación y si nos vamos al plano de la desigualdad estas han sido prácticamente nulas, por lo que no podremos esperar resultados distintos si el gobierno federal se empecina en seguir haciendo lo mismo.


Es por ello que la exigencia para que la Junta de Coordinación Política y la Comisión de Presupuesto escuchen los planteamientos de este grupo plural es más que pertinente y que se pueden sintetizar en cuatro rubros:


1) Eliminar los programas redundantes, los subsidios regresivos y la proliferación de programas sin resultados. Ejemplos: Los subsidios agrícolas y ganaderos y la condonación de impuestos a grandes empresas.


2) Reducir los espacios para uso político del gasto público y el gasto oneroso de la administración pública. Ejemplos: El ramo 23, los bonos y pagos extraordinarios a servidores públicos, el seguro médico privado, el alto monto del financiamiento de campañas y partidos, la propaganda gubernamental y las partidas discrecionales de legisladores.


3) Fortalecer las inversiones sociales de salud y educación y en infraestructura productiva, incluyendo mecanismos efectivos de protección contra la corrupción. Ejemplos: Ampliar la cobertura del sistema de protección social en salud para lograr cobertura universal y mejores inversiones en el Sur del país. Es especialmente urgente articular una política de recuperación salarial en el país, comenzando por los salarios mínimos.


4) Crear los mecanismos de rendición de cuentas y vigilancia ciudadana que permiten un uso eficiente y transparente de los recursos públicos. Ejemplos: Un padrón único de beneficiarios como vía obligatoria de acceso a subsidios, conectar la contraloría social con el Sistema Nacional Anticorrupción, transparentar en datos abiertos el ejercicio de los recursos públicos.


Es indispensable que se abra un proceso que tradicionalmente ha permanecido cerrado incluso para la mayoría de los propios diputados -que en esta materia votan sin contar con elementos suficientes-, y que en un ejercicio de parlamento abierto se escuchen las diferentes posiciones antes de la aprobación del presupuesto del próximo año. Está demostrado que este modelo de co-legislar con la sociedad puede funcionar muy bien como en el caso de la Ley General de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, pero sobre todo que urge un replanteamiento de la política económica de México.