Opinión

Reporte confidencial DEA-1997

Varios de los generales que están siendo investigados, ahora por el gobierno de EU, son los mismos que en su momento estuvieron en esa reunión. | César Gutiérrez

  • 17/11/2020
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El marco jurídico en el desarrollo de la operatividad, debe garantizar el estado de derecho, y de manera paralela a los derechos humanos durante la ejecución de la facultad policial al hacer uso de la fuerza y de armas de fuego. Asimismo, debemos comprender que muchos principios básicos están basados en los proyectos emitidos por la ONU para el correcto uso de la Fuerza y de Armas de Fuego por aquellos servidores públicos responsables de hacer cumplir la Ley.

Ahora bien, los hechos lamentables ocurridos en el municipio de Cancún, es una muestra de la falta de una planeación estratégica y de adiestramiento en los niveles de la fuerza. En los diferentes videos, podemos observar una brutalidad policiaca en donde se observa la manera peculiar de actuación de los agentes policiales, quienes atacaron a un grupo de manifestantes que pedían justicia por un feminicidio. 

Cabe resaltar los siguientes detalles:

a) ¿Cuál fue el  fundamento jurídico sólido para actuar?

b) ¿Cuáles fueron las instrucciones para montar el operativo táctico? 

c) ¿Cuál es el grado de adiestramiento que cuenta ese cuerpo policial municipal para atender este tipo de casos?

d) ¿Por qué no se garantizaron los derechos humanos?

e) ¿Dónde quedó el interés público y social que es obligación del Estado para garantizar el derecho a la vida y a la integridad física de todas las personas?

f) Se observa una amplia falta de adiestramiento en casos de crisis.

g) Se observa la nula actuación de los mandos, ya que los policías están tratando de cumplir órdenes que no son claras ni precisas para prevenir y contener a un grupo de personas.

h) Cuando realizan la proximidad con el ciudadano y se ejerce el nivel de la fuerza, los policías utilizan comandos de voz en forma de groserías sin ton ni son.    

De aquí partimos con la necesidad de tener una buena capacitación y adiestramiento, ya que en primer lugar se debe garantizar los derechos humanos y la libertad de expresión.

Por otro lado, hace algunos ayeres de los años 90, se hablaba mucho en el colegio militar de que cuando se pierde el honor, ya nunca se vuelve a recuperar. Muchos prefieren perder su honor que su conciencia ante la embriaguez que brinda el poder. Por eso quizás el gremio verde sabe de antemano que en todos los grados, el militar mexicano, debe anteponer el interés personal, si alguien cumplió alguna orden contraria, se debe ajustar conforme a las leyes y reglamentos militares. Debe prevalecer en todo momento la verdad y la justicia, esa es la verdadera razón de ser del Ejercito Mexicano. Quien justifique los pecados inconfesables denigra el uniforme y las insignias que porta, ¿por qué tendrían los militares cumplidos cargar con un peso que no les corresponde?

Nuestros militares son el orgullo de todos los mexicanos bien nacidos. Ningún agravio es en contra de la institución, los delitos que haya cometido cualquiera, simplemente no deben quedar impunes, ya que los soldados de México dan lo más preciado... su vida, cuando es necesario, con el fiel compromiso de proteger a México.

Por último, retomando lo publicado por el periódico El País, donde se recuerda el reportaje de Tim Golden en The New York Times, sobre el reporte confidencial que la DEA le hizo a la Fiscal General de Estados  Unidos; se menciona que un grupo de generales y jefes del Ejército Mexicano se había reunido con las cabezas del narcotráfico de aquellos años, y que quien los encabezaba era el mismo  Amado Carillo Fuentes, mejor conocido como “el Señor de los Cielos”. La agencia antidrogas del vecino país del norte, aportó las pruebas a Janet Reno de que, curiosamente, esas reuniones a las que asistieron los militares mexicanos, entre generales y jefes militares, no había participado el General de División DEM Jesús Héctor Gutiérrez Rebollo; sí, efectivamente, mi padre, a quien acusaron de ser quien supuestamente protegió al famoso “Señor de los Cielos”.

De acuerdo a la nota de Tim Golden y a los cables entregados por la DEA a la Fiscal General Janet Reno, fueron militares pertenecientes a esa famosa cofradía de poder que se empoderó en la Secretaría de la Defensa Nacional en el sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de León, y que fue dirigida por quien era el secretario de la defensa nacional: el general Enrique Cervantes Aguirre.

Ahora vemos que varios de esos generales que están siendo investigados por el gobierno de Estados Unidos, son los mismos que en su momento estuvieron en esa reunión y pertenecieron a ese grupo de poder que se autodenomina el sindicato, tal y como obra constancia en la Causa Penal 15/97 en contra de mi señor padre en el Juzgado Cuarto de Procesos Penales Federales con sede en el reclusorio oriente.

Es importante mencionar que esos generales que jamás fueron mencionados en el reportaje de Golden, pero sí en los cables de la DEA a la Fiscal General Janet Reno, fueron los que años después formaron parte de la plana mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Sabemos que el general Enrique Cervantes Aguirre, padrino de ese grupo de poder, por ganar el favor presidencial de Ernesto Zedillo por las investigaciones que realizó el general Gutiérrez Rebollo contra los narcotraficantes Amezcua Contreras, -quienes eran los reyes de las metanfetaminas en México y tenían el control y poder del Cártel de Colima, y tenían una relación de amistad y negocios con la familia política del entonces presidente Zedillo al ser socios de sus cuñados y su suegro, cosa conocido por la gente de aquel estado y por la misma cúpula militar-, al tener el control absoluto y haber quitado a mi padre de un puesto donde le estorbaba, pudo mover sus piezas como mejor le convino. Así, creó una sucesión a modo, sobre quien sería no solo su sucesor en la Secretaría de la Defensa, sino también sobre los que le siguieran, creando este manto de impunidad sobre las águilas reales.

Todos los secretarios de la Defensa Nacional al dejar el cargo, se convierten en asesores del alto mando, por lo que los hace intocables; sin embargo, nunca imaginaron que toda esa información del gobierno y fiscalía de Estados Unidos, la utilizaría en algún momento en su contra. En este momento, esa cofradía del poder está empezando a pagar parte de sus pecados e impunidad en México. Aquí no veremos aún que el general Cienfuegos defienda o perdone a un general, como Tomas Ángeles Dauahare, quien además de cínico y cobarde, ha querido hacerse pasar por un héroe ante la 4T.

Tomas Ángeles Dauahare participó en la mencionada reunión con agencias norteamericanas como la CIA, para hacer trabajo de espionaje en México, como él mismo declaró en una larga entrevista para el reportaje Guerra Híbrida de Daniel Marmolejo. Se le olvida que él también está señalado por haber participado en esas reuniones con los cabezas del narcotráfico, y que fue utilizado como brazo ejecutor del verdadero padrino del generalato en México: Cervantes Aguirre. Dauahare fue quien se encargó de ordenar la tortura sobre mi persona y los elementos del grupo de información de la quinta región militar que llegaron a trabajar al Instituto Nacional del Combate a las Drogas, y que consta en las diferentes causas penales, denuncias penales y queja ante la CNDH.

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