Opinión

Regresión en Educación

Al privilegiar a los sindicatos por encima de la calidad en la educación, los más afectados serán los pobres. | Marco Adame

  • 25/09/2019
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La educación en nuestro país se encuentra en situación de crisis por lo que son urgentes reformas que representen un salto adelante y no al pasado. Sólo por contextualizar: en la prueba PISA de la OCDE 2015, México quedó en el lugar 58 de 72 países evaluados; en el Índice de Competitividad Global 2017-2018 en cuanto a la calidad de la educación primaria México quedó en el puesto 114 de 137 y en cuanto a educación en el nivel superior se situó en el puesto 108 de 137.

A pesar de ello, la mayoría de Morena aprobó en Cámara de Diputados las leyes reglamentarias de la reforma educativa, lo que representa un grave retroceso para la educación en nuestro país, pues se abandonó la búsqueda de la educación de calidad y se dejó de lado la rectoría del Estado sobre la educación para entregarla a los sindicatos, lo cual será una condena a los niños de México.

Los sindicatos volverán a intervenir y a supervisar los procesos de admisión y promoción de los maestros; con ello se corre el riesgo de que en lugar de premiar el mérito de un maestro se premie su lealtad a un sindicato.

No se actuó en beneficio del pueblo, pues para el oficialismo fue más importante cumplirle a la CNTE por encima de los más de 30 millones de niñas, niños y jóvenes que estudian desde el nivel preescolar hasta la Educación Media Superior. Prefirieron consolidar una estructura clientelar sindicalista al beneficio de una mayoría que no vota, como son los niños.

También se aprobó entregar de manera automática las plazas, sin evaluación alguna, a los egresados de las escuelas normales. Esto violará el principio constitucional de “igualdad de condiciones” pues discrimina a quien no haya estudiado en dichas escuelas y también afectará al derecho de los estudiantes de tener profesores de calidad.

Lo aprobado afectará a la autonomía en los procesos de evaluación, ya que no puede haber autonomía cuando los secretarios técnicos y los ejecutivos serán nombrados por aquellos a quienes se supone que deberían evaluar. También se garantizó la permanencia en la plaza a los maestros a pesar de que obtengan malas evaluaciones, lo que afectará el derecho de los niños a una educación de excelencia.

Se desapareció el Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed), con lo que no habrá institución responsable de velar por la seguridad y mejoramiento de las instituciones educativas. Esto a pesar de que actualmente el 21% de estudiantes no disponen de servicios básicos en sus escuelas; de que en Educación Media Superior el 37% de los planteles no fueron construidos para ser una escuela de este nivel educativo; y de que el 28% de los planteles no cuenta con agua todos los días..

Por otra parte, esta reforma fue hecha en violación al proceso legislativo: No se cumplió con la Ley Orgánica del Congreso que establece que los dictámenes deben ser enviados con cinco días de anticipación a su discusión en Comisión; tampoco se citó a la reunión de la Comisión con 72 horas de anticipación como lo marca la ley; y se incorporaron de última hora textos que no venían de ninguna iniciativa.

Es lamentable que quienes en campaña sostuvieron estar en contra de la elite corrupta e inmoral, hoy entregan la educación a las manos de los sindicatos. Los beneficiarios de esta reforma no serán los niños ni los maestros, sino aquellos que han manipulado la agenda educativa para fines de grupo, quienes volverán a tener control de las plazas y a mantener estructuras clientelares y corruptas.

Según Nelson Mandela “la educación es el gran motor del desarrollo personal. Es el arma más poderosa para cambiar el mundo”. Al privilegiar a los sindicatos por encima de la calidad en la educación, los más afectados serán los pobres ya que un mal sistema educativo trae consigo una mayor inequidad, pues la educación es la mejor herramienta para superar el atraso y la marginación.

Ahora la discusión seguirá en el Senado y varios partidos han anunciado que procederán a una impugnación judicial ante las irregularidades durante el proceso legislativo. México necesita una política educativa de Estado y con miras al futuro. Es necesario que se atienda a los verdaderos intereses del pueblo por encima de los intereses partidarios o de grupo. Ya que, tratándose de la educación, lo que debe regir es el interés superior de la niñez a recibir educación de calidad, sin menoscabo de los derechos de los maestros.