Opinión

Registro Nacional de Profesionistas: instrumento para la transparencia y la certeza pública

La base de datos de las cédulas de patente se encuentra a disposición pública.

  • 25/08/2016
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La sociedad entera requiere cotidianamente de la prestación de servicios en los ámbitos de la medicina, el derecho, la contaduría y la enfermería, por citar algunos ejemplos. Dada la naturaleza y alta especialidad que requiere la realización de estas y otras profesiones, la ley impone la obligación de contar con título y cédula oficial, pues de una buena praxis profesional depende la vida, salud, integridad, patrimonio, bienestar y libertad de los individuos, las comunidades incluso, de las instituciones públicas.

 

La necesidad de que las personas cuenten con constancias oficiales que respalden sus conocimientos en un área específica no es nueva. Desde 1945 en nuestro país contamos con una legislación reglamentaria del ejercicio de las profesiones, en cuyo dictamen el legislador destacó la importancia de dotar a la sociedad y sus instituciones de una herramienta que facilitara la identificación de los especialistas en que se ha depositado la confianza para atender situaciones que requieren de una intervención técnica o científica.

 

En la actualidad, cualquier persona puede acceder a la información que acredita a quienes pueden llevar a la práctica sus conocimientos especializados. La Dirección General de Profesiones de la Secretaría de Educación Pública integra una base de datos en la que son inscritos los individuos a los que el gobierno ha otorgado un número de cédula con efecto de patente, a nivel licenciatura, especialidad, maestría y doctorado, así como técnico y técnico superior universitario, con lo cual quedan habilitados para aplicar los conocimientos adquiridos en su formación. De esta manera se evita que aquellos que no tengan la capacidad para brindar servicios profesionales, causen perjuicio a la sociedad con una actuación ilícita.

 

La base de datos de las cédulas de patente se encuentra a disposición pública en el Registro Nacional de Profesionistas (RNP), el cual, a través de un buscador, arroja los siguientes rubros informativos: nombre, género, profesión, institución, año de expedición y número de cédula. Adicionalmente, al ingresar este último dato en específico, es posible verificar el estatus de tal registro, pudiendo advertir, por ejemplo, si alguno ha sido cancelado por resolución judicial, en la que se inhabilite al profesional para su ejercicio, lo que es de suma importancia pues permite a los usuarios conocer los casos en que se ha retirado la confianza a determinados profesionistas con la intención de evitar que sean contratados y exponer a las personas a riesgos innecesarios.

Otro aspecto relevante sobre la utilidad pública del RNP es que contribuye a proteger diversos derechos. En principio, se previene una afectación al conjunto de prerrogativas relacionadas con el ejercicio profesional, por ejemplo: se preserva el derecho a la salud con buena praxis médica y de enfermería; se propician las condiciones para una defensa adecuada en el caso de la abogacía; y se protege la integridad de las personas en el campo de la ingeniería.

 

Por otra parte, contar con título y cédula también es benéfico para los profesionistas mismos, pues ello les garantiza una retribución justa en función de la aplicación de sus conocimientos al momento de brindar un servicio. Al respecto, el propio legislador advirtió que tales documentos son una garantía para quienes legítimamente han logrado una meta profesional, como la conclusión de una licenciatura o posgrado, a fin de que no resienta la competencia injusta de individuos que participan en campos especializados sin contar con la preparación requerida.

 

En ese sentido, el RNP puede servir como herramienta para poner al descubierto a personas que ejercen una profesión sin contar con la formación técnica o académica correspondiente, lo que desincentiva ese tipo de prácticas que incluso son consideradas delictivas. Incluso acarrean desprestigio a quienes legítimamente han sido autorizados para practicar su oficio o especialidad.

 

Otro aspecto a destacar es que la operación de la herramienta, preserva la información personal de quienes se encuentran inscritos en el registro, al ofrecer sólo información básica que es proporcional al fin que se persigue, que es el de verificar la acreditación profesional, de esta manera se otorgan los datos suficientes para satisfacer el interés general, en un marco de respeto a la vida privada de los profesionistas.

 

Este registro nacional también hace posible validar la calidad de las instituciones y de la vida pública, ya que organismos civiles y medios de comunicación pueden usarlo para constatar la veracidad de las profesiones y grados que los servidores públicos o candidatos a puestos de elección popular ostentan públicamente, o que son requeridas por el perfil de puesto correspondiente.

 

El RNP es un mecanismo que ejemplifica las posibilidades de la apertura informativa de las instituciones gubernamentales, al dar cuenta de su labor a favor del interés público en materia de regulación del ejercicio profesional, al mismo tiempo que provee a las personas de información útil y práctica, de manera sencilla y oportuna.

 

Con la evolución tecnológica actual y la incorporación de la transparencia como valor de la administración pública, las instancias de gobierno tienen la oportunidad de ampliar la comunicación con la sociedad por medio de herramientas que atiendan necesidades de las personas, y se constituyan como espacios de visibilización de la acción institucional, los registros públicos disponibles en línea son un paso hacia esa dirección.

 

areli.cano09@gmail.com

@OpinionLSR

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